El asesino vuelve a la escena del crimen

El San Roque de Lepe fue el último verdugo del Cádiz en una fase regular · Esa derrota, con Jose González en el banquillo, se produjo el 12 de marzo del año pasado

Los jugadores del San Roque de Lepe celebran uno de sus goles en el Ramón de Carranza de la temporada 2010/2011 ante la impotencia de José Miguel Caballero y Cifuentes.
Los jugadores del San Roque de Lepe celebran uno de sus goles en el Ramón de Carranza de la temporada 2010/2011 ante la impotencia de José Miguel Caballero y Cifuentes.
Jose M. Vilches / Cádiz

20 de septiembre 2012 - 05:02

El nuevo Cádiz de Alberto Monteagudo tiene entre manos una gran herencia que debe intentar administrar con madurez durante el presente curso. La herencia no es ni más ni menos que el Ramón de Carranza, sinónimo de fortín en el último año y medio en lo que a las fases regulares de la competición liguera y escenario del que no se escapan los tres puntos desde el 12 de marzo de 2011, cuando se acabó mordiendo el polvo precisamente ante el próximo rival de los amarillos en el remozado estadio gaditano. Con Jose González ya en el banquillo -Risto Vidakovic había sido destituido a mediados del mes de noviembre de 2010 tras la debacle casera frente al Lorca Atlético - el San Roque de Lepe se impuso en la jornada 29 de esa temporada 2010/11 por cero goles a dos, un resultado que el equipo de Alberto Monteagudo fue capaz de remontar (3-2) en el partido que enfrentó a ambos conjuntos hace bien poco en el contexto de la primera ronda de la Copa del Rey.

Dicen que el asesino siempre vuelve a la escena del crimen. Y el San Roque de Lepe, último verdugo del Cádiz en una fase regular en el estadio Ramón de Carranza, visitará a los amarillos este próximo domingo (18:00 horas) con el pecho totalmente descubierto y dándole igual que le reconozcan la cara. La escuadra de Manolo Zúñiga ya le pintó la cara a los amarillos en el choque copero y saltará al verde a jugar sin ningún tipo de complejo, aunque el once titular al que se enfrentará en esta ocasión debe ser muy distinto al de entonces.

La herencia, por ahora, está bien custodiada. El nuevo Cádiz se impuso al Loja y a la Balona en los dos primeros compromisos ligueros en su feudo y ha firmado un pleno de puntos: seis de seis.

Largo es el camino. Y la temporada pasada no perder un solo partido en casa permitió en buena medida abrazar el primer objetivo: ser el campeón del grupo.

A las primeras de cambio, en la eliminatoria de la fase de ascenso que midió a los amarillos con el Real Madrid Castilla, el fortín del Carranza fue mancillado a base de bien por los pupilos de Toril.

En total, son 25 los partidos que los cadistas llevan sin conocer la derrota jugando como locales. Cuatro en la campaña del último tropiezo, 19 en la pasada y los dos que se han enlazado en este curso liguero.

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