El viento de levante chafa el estreno de la pretemporada de playas en la capital
La presencia de bañistas y de personas tomando el sol fue testimonial
El estreno de la pretemporada de playas, puesta en marcha desde este domingo por el Ayuntamiento de Cádiz, tendrá que esperar. El fuerte viento de levante ha dejado vacíos los arenales de la ciudad cuando se esperaba un gran día. El uso de las playas se ha reducido al paseo por la orilla y a la presencia, casi testimonial, de algunas personas que han querido tomar el sol porque la temperatura, eso sí, era agradable.
Muchos paseantes por Santa María del Mar mientras el vendedor de latas maldecía, probablemente, al molesto viento. En la playa Victoria, a la altura del cementerio e Isecotel, la actividad playera era meramente deportiva, con un buen número de jóvenes practicando fútbol y balonmano. Las hamacas de alquiler, mero atrezzo, evidenciaban el vacío de las playas. Los socorristas no tuvieron trabajo ni desgaste las duchas, los lavapiés y las fuentes más cercanas a los módulos que se han abierto esta pretemporada: el 2 y 3 de la playa Victoria y el módulo central de La Caleta. Precisamente en la playa viñera la actividad se resumía en varias personas tomando el sol en sus sillas.
Más presencia de público se veía en los paseos marítimos. Mucha gente paseando, aunque no tanta en las terrazas de los negocios hosteleros. El levante tampoco invitaba a tapear o almorzar. La hostelería, sin suerte desde hace más de un año, perdía así en la zona playera una jornada que debería haber sanado en parte sus maltrechas arcas.
El viento empujó a los gaditanos al casco histórico, más resguardado del levante, y a otras zonas de extramuros, especialmente a San José y Salesianos para visitar las imágenes de cofradías que debían haber procesionado: Borriquita y Despojado. En el centro se notó más actividad con el añadido de las visitas a los templos desde donde tampoco han podido salir otras tres cofradías: Sagrada Cena, Penas y Humildad y Paciencia.
Fue un Domingo de Ramos marcado por la pandemia, por segunda vez, y por un viento de levante que de haber salido las procesiones hubiese marcado, para mal, el devenir de los cortejos por las calles de la ciudad.
También te puede interesar
Lo último