"En los videojuegos la mayoría de mujeres son masoquistas y dependen del hombre"
Enrique javier díaz gutiérrez. profesor de la universidad de león
El programa divulgativo Hablemos en Familia acogerá la ponencia del profesor de la Universidad de León, que reflexionará sobre los valores que transmiten actualmente los juegos virtuales
Los videojuegos actualmente ejercen una influencia muy alta sobre los adolescentes, eso es innegable, pero ¿hasta qué punto? A esa pregunta han querido dar respuesta un grupo de investigadores de la Universidad de León, encabezados por Enrique Javier Díez Gutiérrez, quien dará una conferencia mañana a las siete en el colegio Salesianos dentro del programa divulgativo Hablemos en Familia. Videojuegos: valores e igualdad es el título bajo el que se presenta su ponencia y donde explica los aspectos más relevantes del estudio.
-¿Cuál es la base sobre la que se asienta la investigación?
- Fundamentalmente los valores que actualmente están trasmitiendo los videojuegos comerciales. Hemos realizado un estudio de los 250 videojuegos más vendidos, así como la consulta a revistas relacionadas con este ámbito y 10.000 cuestionarios a jóvenes tanto de nuestro país como del resto de Europa.
-Supongo que se trata de un estudio novedoso en este ámbito ¿Es así?
-Exacto. Las investigaciones realizadas anteriormente no se basaban explícitamente en el contenido de los videojuegos más comerciales. En Estados Unidos se llevó a cabo uno en base a las carátulas, nosotros hemos jugado con los videojuegos. Por otra parte, Amnistía Internacional realizó una investigación en las que incluía solamente los más violentos.
-¿Qué transmiten este tipo de pasatiempos a los adolescentes?
-Principalmente valores opuestos a los que queremos transmitirle en nuestra sociedad. En la escuela y en la familia inculcamos la paz y la igualdad. Los videojuegos, en cambio, cuestionan estos principios, son contradictorios a nuestra sociedad, pues se basan en el sexismo y la competitividad.
-¿Podríamos afirmar que los videojuegos son en su mayoría machistas?
-Totalmente. Las mujeres sólo aparecen en el 17% de los juegos y tienen siempre tres roles. La mayoría son mujeres masoquistas, al servicio de los hombres y totalmente dependientes. Otras con valores masculinos pero con rasgos corporales muy atractivos y exagerados, los cuales son falsos, no es posible que una mujer sea así. Por último, el modelo rosa. Mujeres tipo Barbies o Bratz, que son consumistas y superficiales.
-¿Por qué afirma que son falsos esos rasgos físicos de las mujeres?
-Un grupo de paleontropólogos reconstruyó la estructura corporal de Lara Croft, protagonista de Tomb Raider, y se rompió por la cintura, pues con esas curvas y rasgos físicos era incapaz de soportar el peso y tamaño de sus senos.
-Entonces, las multinacionales están construyendo una imagen falsa de la realidad.
-Se están basando en un modelo machista, en la denominada cultura Rambo. Donde los hombres sensibles no existen, al igual que todas las mujeres deben ser seductoras y atractivas, intentan cumplir con las fantasías masculinas.
-¿En qué puede derivar estas influencias?
-Teniendo en cuenta que muchos adolescente pueden dedicarle a algunos videojuegos incluso 300 horas (mismo tiempo que un curso escolar). Se crea una normalización por parte de los chicos, una cultura basada en la competitividad, la violencia, el machismo y el racismo. En una prueba que hicimos pusimos plantillas de un gitano, un homosexual, un inmigrante y una ama de casa. Preguntamos a los adolescentes cuál podría ser el protagonista del videojuego y nos dijeron que ninguno, ¡Nos miraron con caras raras!
-¿Los negros siempre son los malos?
-Todo está muy generalizado. Los rusos son totalitarios, los colombianos son todos narcotraficantes, los árabes fanáticos... Muchos parecen sacados del eje del mal de Bush, intentan inculcar esta ideología. Además existe una violencia exagerada, la violencia vende y eso lo aprovechan mucho, sin dar otro tipo de opciones.
-Por ello hay tantos videojuegos cuya temática principal es la guerra.
-Mire, nuestra generación jugaba a la guerra cuando éramos pequeño y como consecuencia numerosos conflictos bélicos están presentes por todo el mundo, tomándonos el asunto con frivolidad. Mi hijo pequeño jugaba a un videojuego con esta temática y disparaba a todo lo que encontraba. Luego cuando se encontró con un alemán, que por cierto todos son nazis y está justificado matarles, le disparó y le remató en el suelo. Al preguntarle por qué hacía eso, me contestó que de esta forma conseguía más puntos y le daban más vida. Se produce una pérdida progresiva de la sensibilidad, no se plantean otra cosa que no sea atacar ¡No me hagas pensar, sólo quiero disparar!
-¿Es legal esta irresponsabilidad de las multinacionales dedicadas a los videojuegos?
-Sólo existe el código PEGI. Una autorregulación a la que se acogen voluntariamente. No hay un marco normativo. Debemos exigirle a estas multinacionales que cambien los valores que transmiten en los videojuegos.
-Y los padres, ¿Qué deben hacer?
-No podemos meter a nuestros hijos en una torre de marfil, los videojuegos están aquí y van a quedarse. Lo mejor es acompañar a los pequeños cuando estén jugando y utilicen estos pasatiempos como herramientas, haciéndoles ver las consecuencias que puede tener actuar en la vida real de forma acorde a lo que transmiten en estos juegos de ficción. Análisis y reflexión ante todo.
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