marítimas. hoja de ruta para encauzar el puerto de Cádiz del siglo XXI

Un estudio propone convertir a Cádiz en puerto base para cruceros de lujo

  • El informe de PwC calcula que con 70 salidas desde el puerto gaditano al año y 230 escalas se conseguiría un impacto económico de 99 millones de euros y trabajo para 2.000 personas

El alcalde del Ayuntamiento, la presidenta de la Diputación y el presidente de la APBC, durante la presentación del informe. El alcalde del Ayuntamiento, la presidenta de la Diputación y el presidente de la APBC, durante la presentación del informe.

El alcalde del Ayuntamiento, la presidenta de la Diputación y el presidente de la APBC, durante la presentación del informe. / Lourdes de Vicente

Ayer sí parecía que el Salón Regio de la Diputación de Cádiz reunía a todos los que son. Representantes de todas las administraciones se dieron cita en la mañana de ayer en este protocolario habitáculo del palacio provincial para conocer el contenido y conclusiones del Análisis y viabilidad de Cádiz como puerto base de cruceros encargado, previo pago de 60.000 euros, a la consultoría de negocio de la empresa Pricewaterhouse Coopers (PwC).

Fue el director de esta firma, Francisco Juan Sanchís Illueca, el encargado de hacer público un resumen ejecutivo de este ambicioso y completo análisis que refleja el estado de la cuestión sobre si Cádiz puede o no puede aspirar a ser puerto base de cruceros, cómo debe proceder, y con qué hoja de ruta, para hacer posible esa realidad, que significaría un paso cuantitativo y cualitativo en el impacto socioeconómico de la actividad portuaria del sector de los cruceros en la ciudad y en su entorno geográfico más inmediato.

El informe concluye que Cádiz tiene delante la oportunidad de convertirse en puerto base de cruceros pero debe atender a una serie de recomendaciones recogidas en una hoja de ruta en la que, como tarea de nota, están obligadas a participar todas las administraciones.

Y ayer dieron buena cuenta de que, al menos, le interesa de qué va el asunto. Autoridad Portuaria, Diputación, Ayuntamiento de Cádiz, Junta de Andalucía y Gobierno central guardaron silencio mientras que el director de la empresa PwC hacía públicas las recomendaciones que tanto el puerto como la ciudad, como destino, deben cumplir a rajatabla si quieren llegar a ser, algún día, puerto base de cruceros, con lo que esto conlleva de riqueza y creación de empleo tanto para la capital como para su entorno geográfico más inmediato.

Francisco Juan Sanchís habló de fortalezas y de debilidades, las primeras a conservar, y, las segundas, a superar. Para ello, el punto 1 de esa hoja de ruta propone la creación, de manera inmediata, de diferentes grupos de trabajo para el desarrollo de la oferta turística de cruceros en Cádiz, con la creación de la marca Cruceros Cádiz como referencia para el posicionamiento internacional del destino.

El estudio recomienda al puerto de Cádiz apostar por los cruceros Premium o Luxury, o sea, de lujo, como forma de maximizar el valor generado por el crucerista. La denominada clase Premium engloba a barcos que tienen entre 180 y 210 metros de eslora, capacidad para aproximadamente 1.842 pasajeros, con poder adquisitivo y cultural medio alto. Tanto por el tipo de barco como por el perfil del pasajero, el puerto de Cádiz sería atractivo para esta clase, además de que el aeropuerto de Jerez y la capacidad hotelera podrían acoger a este barco de características medias.

El escenario ideal planteado por PwC a medio plazo establece que para un número anual de 300 escalas, siendo 70 de ellas base en Cádiz, el impacto económico que generaría en el entorno alcanzaría los 99 millones de euros y generaría 2.069 puestos de trabajo entre empleos directos, indirectos e inducidos.El informe de PwC recomienda también a la Autoridad Portuaria regida por José Luis Blanco que debe ampliar sus infraestructuras que dan servicio al pasaje y equipajes, con una importante ampliación de la terminal de cruceristas, ahora en manos de Cadiz Cruises.

Como madrina de acto, la presidenta de la Diputación, Irene García, valoró la planificación rigurosa y la unidad de acción que propugna el estudio liderado por la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz. García confía en las posibilidades de la provincia gaditana para alcanzar este reto "y seguir aprovechando los réditos de la industria turística; además de defender un crecimiento equilibrado y sostenible que tenga en cuenta la capacidad de cada población".

El alcalde de Cádiz, José María González, por su lado, que aportó una parte del coste de este definitivo informe, expresó que "ya sabíamos que era posible (que Cádiz fuera puerto base de cruceros), pero a partir de hoy conocemos también el camino para conseguirlo".

El presidente de la APBC, José Luis Blanco, dejó caer también, aprovechando el foro, que el puerto de Cádiz se adhiere a CLIA (Cruise Lines International Association), una asociación que se creó en 2012 para generar mayores beneficios a nivel mundial y para convertirse en una voz unificada para las compañías de cruceros, agencias de viajes y socios de negocio del sector.

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