Los vecinos de Rico de Sanz, contentos con la pena que pide la Fiscalía

Los inquilinos de los bloques afectados aún piensan que todo pudo ser peor

Los bloques de la calle Julio Rico de Sanz un año después.
Los bloques de la calle Julio Rico de Sanz un año después.
N.hidalgo / Cádiz

16 de marzo 2008 - 01:00

Los vecinos de los bloques afectados por el incendio de 20 motos y ocho turismos en la calle particular Julio Rico de Sanz, en Segunda Aguada, aún recuerdan el miedo que pasaron hace un año. Un momento, aquella madrugada del 13 marzo, en el que aseguran que vieron peligrar su vida cuando su calle se convirtió en un infierno de llamas que subían por los bloques y entraban por sus terrazas y ventanas.

Afortunadamente todo quedó en daños materiales y nada más, pero los afectados no pueden dejar de pensar en lo que pudo haber pasado. Por eso, por el peligro potencial que vivieron, la mayoría cree que es necesario que a los dos jóvenes implicados, que provocaron el incendio para distraer la atención con el fin de cometer un robo en la calle Ancha, se les aplique una pena grande.

Por tanto, ven bien los 15 años que el fiscal solicita (además pide dos años y nueve meses más por robo) para los autores del incendio de cara al juicio señalado por la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cádiz para los próximos 14 y 15 de abril. Están de acuerdo por tanto con que el Código Penal en su artículo 351 señale que quienes "provocan un incendio que comporte un peligro para la vida o integridad física de las personas" sean castigados con penas entre diez y 20 años de cárcel. La Fiscalía considera que este es el caso, pues al prender fuego a una moto en un callejón estrecho existió tal riesgo, siendo prueba de ello lo ocurrido. Una situación que provocó escenas de pánico y una humareda que llegó hasta la séptima planta de dos de los bloques.

Pero hay algunos vecinos que no se contienen y dicen que "poco es cuando podía haber muerto gente", y otros entienden que "es excesivo pues aunque el hecho pudo ser grave seguramente no era esa la intención, y siendo jóvenes aún están a tiempo".

Después del susto, las horas que permanecieron desalojados en plena noche y el disgusto por el estado en que quedaron algunas casas en las que penetraron el humo y algunas llamas, hoy en Rico de Sanz, salvo las huellas en el asfalto que aún testifican lo que pasó, todo es normal. Los seguros de los edificios y viviendas se hicieron cargo de los arreglos de fachadas, ventanales y terrazas, que fueron las áreas principalmente afectadas, y a los dos meses de lo ocurrido todo recuperó la normalidad. No hay que olvidar que los vecinos también consiguieron cerrar al tráfico la calle para evitar el aparcamiento de vehículos y así evitar que se repita una situación igual.

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