Cádiz

Con permiso del medio ambiente

  • La construcción de la nueva terminal de contenedores del Puerto de Cádiz no sólo no será negativa para el entorno sino que el estudio de impacto resuelve que puede resultarle incluso beneficiosa

"No induce impactos críticos o severos sobre el medio ambiente y su moderado impacto global hace que se considere viable desde el punto de vista medioambiental". Es la "sentencia" firme con la que culmina el estudio de impacto ambiental de la nueva terminal de contenedores de la Bahía de Cádiz basado en una serie de líneas de investigación dirigidas por el Centro de Estudios Ambientales de Andalucía (CEAMA-Universidad de Granada), y en las que han participado otras instituciones y empresas, como el CSIC, IBERINSA, IBERMAD, DELMAR, TECNOAMBIENTE Y GEOCISA.

El catedrático de Puertos y Costas de la Universidad de Granada, Miguel Angel Losada, ya destacó en estas páginas que una actuación como la que se quiere emprender en Cádiz tiene un "calado histórico".

En realidad se convierte en un proyecto esperanzador en el que todos, tanto las administraciones como la propia ciudadanía, deben abrir sus mentes y dejar atrás cualquier color político. Y no es un decir por decir dado que el contenido del estudio ofrece datos capaces de presentar al Puerto de Cádiz como auténtico motor de salvación económica y social para gran parte de la Bahía de Cádiz.

El estudio de impacto ambiental que se compone de tres tomos que suman más de 1.500 folios destaca no sólo el casi nulo impacto del proyecto elegido sino que le suma la potencialidad de la que dotará al Puerto para dar empleo a más de 3.500 personas más y para triplicar el tráfico de mercancías en contenedores.

El estudio concluye que la nueva terminal que se proyecta junto al muelle de Levante, en el suelo de la antigua Planta Delta, no sólo no será perjudicial para el entorno sino que su construcción y posterior puesta en funcionamiento puede llegar a ser beneficiosa y positiva para el medio ambiente de la Bahía de Cádiz.

El estudio parte del planteamiento de la Autoridad Portuaria sobre tres posibles ubicaciones para esa nueva terminal de contenedores. Las tres alternativas reciben el nombre de Exterior Norte, Dique de Levante y Cabezuela Oeste.

La primera de las posibilidades, la denominada Exterior Norte, plantea la creación de una nueva dársena al norte de la zona comercial del Puerto de Cádiz compuesta por una obra de abrigo exterior con la bocana orientada hacia el este. Esta futura terminal se dibuja adosada al muelle actual en el que reposan los contenedores.

La alternativa 2, la de Dique de Levante, es la elegida. Consiste en la creación de una terminal de contenedores al este de la dársena comercial del Puerto de Cádiz, adosada al actual dique de Levante, con la línea de atraque principal en el exterior.

Por último, la tercera, la que en el estudio recibe el nombre de Cabezuela Oeste, consiste en la creación de una explanada al oeste del Bajo de la Cabezuela, adosada a la frontera norte de la factoría de Dragados Off-Shore, con la línea de atraque oeste.

La segunda de las alternativas es la que se hará realidad en la primera de sus fases de aquí a finales de 2013 por cuestiones que razona el estudio. Pero una de las principales es que presenta la ventaja de que reutiliza una superficie industrial degradada y en desuso y la reconvierte en una zona de actividad portuaria de tráfico "limpio" como es el de contenedores.

Pero desde el punto de vista técnico el estudio defiende la viabilidad de la alternativa de la antigua Planta Delta, entre otras cosas porque el impacto sobre la playa de Valdelagrana y las marismas del Río San Pedro, y por ende sobre el Parque Natural de la Bahía de Cádiz, es inexistente. A su vez esgrime que el impacto visual es prácticamente nulo o que aumenta la tasa de renovación de aguas de la Bahía de Cádiz, lo que implica una mejora ambiental. Además hace hincapié en que no implica una modificación de la calidad del medio marino, ya que la ubicación se corresponde con una zona degradada ambientalmente.

El estudio de impacto ambiental de la nueva terminal de contenedores, encargado por la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, a instancias del propio Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, incluye en sus tesis una cuarta alternativa que es la 0 que calibra los actuales impactos que reciben los distintos elementos del entorno a día de hoy, antes de que se ubique el primer cajón de relleno de la futura terminal.

A su vez diferencia dos momentos de la obra faraónica, la de la fase de la construcción y la de su puesta en funcionamiento. Así concluye que los impactos negativos sobre el medio ambiente disminuirán en un 29% una vez que la nueva terminal de contenedores se ponga en marcha. Si bien, el estudio advierte que la coincidencia en el tiempo, sólo posible cuando se inicie la segunda fase de la terminal, de las obras con la actividad propia del recinto, puede resultar un impacto algo mayor que cuando existía la Planta Delta.

El estudio advierte que en la fase de construcción, las alteraciones en el medio marino vendrán causadas fundamentalmente por las operaciones de dragado y de relleno de la explanada. El dragado implica siempre posibles alteraciones en las características del oleaje y las corrientes, que incluso podría resultar un impacto positivo para la parte más interna de la Bahía. En cuanto a la fauna y la vegetación, se parte de la base de que la zona de actuación posee una diversidad específica baja y no se encuentra ninguna especie ni comunidad biológica protegida por la legislación europea. A esto suma que los efectos derivados de las acciones a realizar durante el dragado serán "reversibles, puntuales y recuperables".

Todo el dragado necesario se ha planificado para minimizar el impacto sobre el medio marino, según consta en el estudio. Durante la ejecución del mismo se realizará un continuo seguimiento de las características ambientales del medio.

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