La peatonalización del casco histórico camina a buen ritmo
Centro comercial abierto Ayuntamiento y comerciantes persiguen un objetivo común para el futuro inmediato
Actualmente hay 111 calles por las que no pueden circular los vehículos en el centro de la ciudad y otras 23 en extramuros · José Blas Fernández quiere que Cádiz sea "cómoda y muy transitable"
Cádiz se recorre andando. Del Campo del Sur a la Alameda, de la Catedral a San Antonio. Paseos distraídos o apresurados, sin un cometido en concreto o a la búsqueda del regalo perfecto. El casco histórico gaditano pretende convertirse en uno de los más completos y extensos centros comerciales de Andalucía, pero para ello es necesario excluir al tráfico rodado de sus calles. Tanto Ayuntamiento como comerciantes lo ven con buenos ojos y llevan años afanándose en ello. Y eso que al principio la puesta en marcha del plan de peatonalización de las calles del centro trajo controversia y protestas de algunos comerciantes que pensaban que su negocio se resentiría. Actualmente, las dudas se han extinguidos y apuestan por continuar trabajando en este sentido. Juan Tovar, presidente de Cádiz Centro, reconocía ayer a Diario de Cádiz que "en principio hubo rechazo por parte de los comerciantes, pero ahora se ha demostrado que favorece las ventas".
Según datos facilitados por el Ayuntamiento, en estos momentos existen 111 calles peatonales en el casco histórico, a las que hay que sumar otras 23 en extramuros. Algunas de estas vías en el centro son peatonales en varios tramos, pero no completas, como ocurre con las calles de La Palma o San José. Desde el Consistorio se valora como dato significativo que en el centro existan 167 vías de circulación restringida, una cifra superior a la correspondiente a las calles circulables (162), y que supone que más de la mitad de las calles del centro de la ciudad tenga limitado el acceso de vehículos.
José Blas Fernández, primer teniente de Alcaldesa, comentaba ayer que la intención municipal se encamina hacia la peatonalización total del casco histórico. "Queremos una ciudad cómoda y transitable, con bolsas de aparcamientos por el perímetro, como los subterráneos de Canalejas, Santa Bárbara o el que se construirá en la plaza de Sevilla. Que la gente pueda ir paseando tranquilamente tras haber aparcado su vehículo fuera del centro o en el parking de San Antonio. Una vez que se abra el de Santa Bárbara, que tendrá 900 plazas, la gente podrá llegar al centro cruzando la calle Veedor en apenas cinco minutos".
En este aspecto, Tovar señala que una vez que se haga realidad esta ambición "el centro comercial de Cádiz estará entre las tres grandes superficies más extensas de toda Andalucía. Será un centro comercial abierto dedicado al comercio y la hostelería, sin olvidar el entorno monumental del que los visitantes podrán disfrutar".
Para José Blas Fernández resulta fundamental acabar con viejos vicios, con esa costumbre de querer llegar con el coche hasta la puerta del comercio en cuestión o de la propia casa. "Hay aparcamientos en la periferia que no están nada lejos del centro. Pongo un ejemplo, la calle Sagasta es la más larga del casco histórico. Empieza en la plaza de San Francisco y acaba en el Campo del Sur, donde existe un aparcamiento que facilitaría el estacionamiento y la entrada a la zona comercial". También recuerda el edil popular que el servicio público funciona de manera notable en la ciudad y que incluso "ha recibido piropos de políticos de ciudades tan importantes como México Distrito Federal, que lo han catalogado de cómodo y eficaz. Hay que ir apartando un poco la cultura del coche, que aquí queremos que nos lleve hasta la puerta de la iglesia para casarnos".
Recuerda igualmente que no hace tanto tiempo aún se podían ver imágenes del Mercado Central o de la misma plaza de la Catedral repleta de coches aparcados. "Poco a poco la gente se va acostumbrando y repito que hay que tender hacia peatonalizar lo más posible el casco histórico. Ese es el futuro de las ciudades". "Antiguamente -continuó- sólo había peatonales varias calles en Cádiz, Columela, Ancha y para de contar. Bueno, y por Ancha pasaban vehículos que venían de José del Toro para coger por Novena. Poco a poco se ha ido consiguiendo cambiar la idea de la gente y los comerciantes se han dado cuenta de que estas medidas son buenas para su futuro".
Entre las calles que han sabido sacar más partido a la prohibición del paso de vehículos se encuentra Plocia, que en estos momentos se ha convertido en uno de los focos de la gastronomía gaditana. "Es increíble lo que ha ganado esa zona -dice José Blas-con una variada oferta de hostelería y que durante todo el año tiene un gran trasiego de personas que van cambiando de locales y generando ingresos".
Desde el Ayuntamiento se siguen estudiando proyectos para peatonalizar nuevas calles del casco histórico, así como de limitar la velocidad y el acceso a otras. Uno de los problemas que también quieren atajar es el de las motocicletas, "sobre todo las que aparcan sobre las aceras de las calles, en cualquier sitio. Hay vías por las que no se puede caminar de la cantidad de motos que hay ocupando las aceras", dice José Blas.
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