Día mundial del medio ambiente Lo que el ojo no ve en La Caleta

  • Alumnos de tres institutos de Cádiz recogieron ayer en la playa viñera alrededor de 40 kilos de microrresiduos, principalmente cristales, plásticos y colillas

Estudiantes gaditanos recogiendo residuos en la playa de La Caleta. Estudiantes gaditanos recogiendo residuos en la playa de La Caleta.

Estudiantes gaditanos recogiendo residuos en la playa de La Caleta. / Joaquín Hernández 'Kiki'

Los operarios de limpieza de la playa de La Caleta hacen bien su trabajo, pero no hasta el punto de encontrar todos los residuos que esconden sus arenas. Para eso les faltan manos y ojos. Y tiempo. Y más plantilla, seguramente. Ayer, por un día, tuvieron esa ayuda. Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, alumnos de 3º de ESO de tres institutos gaditanos se esforzaron para sacar de los arenales de la playa viñera los llamados microrresiduos, imperceptibles a primera vista. Alrededor de cuarenta kilos entre cristales, plásticos y, sobre todo, colillas. Y en el aire, curiosamente, la posibilidad de que La Caleta sea declarada Playa sin Humo si el Ayuntamiento se adhiere a la iniciativa que pondrá en marcha la Junta de Andalucía.

Fría mañana. Pocos bañistas a los que informar, muchos metros cuadrados que recorrer. Los estudiantes anotaban, junto a sus profesores, los residuos recogidos en unas fichas. Estaban poniendo en práctica la campaña 'Playa de Plata' organizada por los institutos con el apoyo del Ayuntamiento, con la delegación de Medio Ambiente a través del Centro de Formación para la Sostenibilidad ISLA-ECO. “Hemos recogido 270 cristales, algunos de ellos pinchan”, comentaba Juan Diego Bolaños. La mayoría de ellos, gastados por la erosión del mar. Su compañero Pablo Bermúdez decía haber encontrado “muchas colillas en un solo tramo”. ¿Prohibir fumar en La Caleta? “Para los fumadores sería malo, pero tendrían que aguantarse. Aquí vienen muchos niños”, apuntaba. Por su parte José Andrés, vecino de La Viña, no imaginaba “que hubiese tantas colillas en esta parte”, refiriéndose a la más cercana al inicio del camino que va al Castillo de San Sebastián.

Delante del Balneario de La Palma estaban los alumnos del IES San Severiano. “Se han dado cuenta de lo difícil que es realizar una recogida selectiva”, comentaba María de la Peña, profesora de Matemáticas. La alumna Estela García, que había leído el manifiesto por el medio ambiente de su instituto, pensaba “que había menos residuos. A simple vista se ve la playa limpia”.

Una alumna del IES Cornelio Balbo explicaba, a la altura del árbol del Mora, que había encontrado “la suela de un zapato”. José María Rendón, alumno usuario de esta playa, tampoco se esperaba “encontrar tantas colillas, sobre todo en la arena pegada al muro”. Ya se sabe, los que fuman en la balaustrada. Youseff El Fass era contundente en su valoración: “Más que limpiar necesitamos gente responsable”.

Tras la recogida, los estudiantes analizaron el material retirado y luego se procedió al pesaje. Unos 40 kilos entre todos. En una primera fase de esta iniciativa el alumnado participante realizó un estudio de la problemática de los residuos vertidos al mar mediante charlas, visionado de videos y campañas particulares de cada instituto.

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