"El hombre rana se está perdiendo"
informe/ la ciudad y el mar 3 Los protagonistas
El más antiguo de los hombres rana de Cádiz se jubilará este verano
Era algo así como tener a un superhéroe en la familia. Mejor, era como un pariente gaditano de Neptuno con mucha mano con el dios del mar. El tío Manolo nos lleva a dar una vuelta en el barco un montón de lejos, el tío Manolo nos lleva a ver el cristo que está debajo del agua, sí, en La Caleta, corre que el tío Manolo se va a tirar de voltereta pa trás desde El Canal a ver qué cara ponen los otros niños, el tío Manolo ha rescatado a un hombre que se estaba ahogando... Más tarde, cuando nos hicimos mayores nuestra admiración no decayó, nos enteramos de muchas más cosas. El tío Manolo encontró en la punta del Nao la cabeza de la Venus púnica que ahora es propiedad de la Fundación El Monte, el tío Manolo también descubrió el vaso púnico que está en el Museo de Cádiz... Y hoy, ya adultos, con grabadora en mano frente a mi tío Manuel Almerón Chinita, hijo de otro Manuel Almerón del que heredaría el sobrenombre, caigo en la cuenta de que es el hombre rana más antiguo de Cádiz. "Yo creo que casi de toda España", ríe afable, como siempre, vacilando de sus 61 años "tan bien llevados" pero con la pena de que "el hombre rana se está perdiendo".
Otros tiempos. Siempre son otros tiempos cuando se ha vivido tanto. "Estaban mi padre, El Pantera, el Juan, que el pobre se ahogó, el Pecci...". El Chinita enumera la lista de compañeros que le enseñaron o le acompañaron en esa intensa vida bajo el agua que comenzó cuando tenía 13 años. "No se me olvidará en la vida. De hecho, cada vez que aquel barco volvía al Muelle siempre le recordaba a mi padre, mira, ahí viene el barco, ¡para ese me he tirado yo!", cuenta Manolo como si aún pudiera ver a El Tigre entrando en el puerto.
Pero eran otros tiempos. "Ahora para hacer ese tipo de trabajos (limpieza del fondo, reparación de fugas, de hélices, averías, ...) hay ciertas medidas de seguridad que antes no se necesitaban. Y yo también lo entiendo porque se han muerto gente debajo del agua. Ahora tiene que haber cuatro personas, dos fuera que escuchan a los de abajo con un aparato y todo, antes te tirabas tú y ahí estabas con lo que había", explica el gaditano que desde hace muchos años trabaja en la empresa Amarradores del Puerto de Cádiz. Un oficio en tierra firme del que se jubilará este verano. "De buzo creo que también porque es un corte, ¿no?", comprende Almerón que ha seguido haciendo trabajos "de rana" de vez en cuando para propietarios privados de barco.
Además de aprender el oficio de su padre, El Chinita se tituló cuando hizo "la mili en la Marina". Allí consiguió el carné que le permite sumergirse hasta 25 metros de profundidad. Inmersiones que en su día estuvieron motivadas tanto para el arreglo y el atraque de los barcos como para intervenir en el rescate de bañistas. "Lamentablemente, también me ha tocado sacar cadáveres del agua. Todavía me acuerdo de aquel coche que se cayó por la Punta San Felipe. La Policía me llamó para sacar los restos". Y es que ese es otro de los cambios que se han producido en el oficio del rana. "Ahora la Guardia Civil, Salvamento Marítimo, vamos, los diferentes cuerpos tienen sus propios buzos", relata El Chinita que también aclara que "también hay empresas de buzos que te hacen los trabajos con las medidas de seguridad pero eso cuesta muchísimo dinero, un barquito de pesca no lo puede pagar".
Su vida es la mar. "Es lo que más me gusta del mundo". Y su planeta el Muelle. "Claro que la cosa no está como antes pero como amarrador tengo que decir que este mes de abril no ha estado mal, han entrado varios buenos barcos. El Muelle de la Cabezuela está trabajando muy bien, por ejemplo".
Las anécdotas siguen, que si aquel hallazgo, que si aquel barco que se hundía y hubo que centrar, que si aquel día que peligró su vida porque se desorientó bajo una nave... No en vano estamos hablando con un pariente gaditano de Neptuno.
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