"Es un escarmiento del que hay que sacar algo en positivo"
Los delitos contra la seguridad vial constituyen el 80% de las condenas
Detrás de cada condena, por pequeña que sea, siempre hay una historia. Un borrón en la cuenta de la vida que sirve para recibir una lección y aplicarla. Realizar un trabajo en servicio de la comunidad no es un estigma de las clases bajas, sino que personas bien posicionadas en la sociedad pueden reeducarse de los errores que cometen.
El 80% de las personas que pasan por el Servicio de Gestión de Penas y Medidas Alternativas lo hacen por delitos contra la seguridad vial.
María del Carmen Martínez tuvo un accidente de tráfico el pasado 20 de octubre, dando positivo en el control de alcoholemia. Fue condenada con 20 días de trabajos en servicio de la comunidad, que con la reforma del Código Penal se sustituyeron por cuatro días de Taseval, un taller de seguridad vial.
Sobre el accidente, María del Carmen recuerda que "fue un jueves en el que sales de trabajar y cenas fuera. Te tomas unas cervezas con la comida y luego te tomas otras más. Son de esos días que dices que por dos cervecitas no te va a pasar nada".
Joven y con toda una vida por delante, María del Carmen asegura que "estoy arrepentida por lo que hice y no lo volveré a hacer. En su momento piensas en lo que podría haber pasado y he estado unos meses bastante mal. Lo importante es que no me ha pasado nada a mí ni a nadie más".
En cuanto al taller de seguridad vial Taseval, María del Carmen cuenta que "fueron cuatro lunes en los que ha habido una concienciación por parte del psicólogo de Puerto 2. Nos ha dado pautas de circulación y de concienciación de las normas que hay que tener conduciendo".
Con una experiencia que califica como "buena", el momento más fuerte lo vivió "el último día, en el que vino un chico minusválido a dar una charla para concienciarnos como una víctima de un accidente de tráfico para tener una visión más cercana".
Como conclusión, este curso le ha servido a María del Carmen para "no caer en la misma piedra y ser consciente de que estamos un poco perturbados por el alcohol y no nos tomamos en serio que no debemos beber cuando conducimos".
Otra persona, en este caso un hombre que prefiere mantenerse en el anonimato, cuenta un problema parecido, aunque con distinta pena. Hace dos años, en un control de alcoholemia a la salida de una feria dio positivo y fue condenado a 40 días de trabajos en beneficio de la comunidad. "Yo no soy una persona bebedora, pero ese día hice una excepción", explica.
Con un perfil y una profesión de clase media-alta, cumplió su condena trabajando para Caballeros Hospitalarios. "Tenían un edificio que necesitaba una serie de reformas y les ayudé en ese trabajo ya que mis capacidades van en ese sentido".
"Yo mostré interés en buscar una actividad que realmente fuese beneficiosa para la comunidad y que mis capacidades pudiese desarrollarlas. Les hice un peritaje de la casa, unos trabajos para conocer qué elementos tenían que rehabilitar en los próximos años y preparé la instalación del ascensor. Estuve trabajando en una actividad que repercutía en los más necesitado", comenta orgulloso.
Tal fue su implicación en este trabajo que mantiene su relación con la organización. "El presidente me apoyó en su momento y ahora es mi padrino en Caballeros Hospitalarios. Ellos se vieron beneficiados, yo me vi beneficiado y la sociedad se ha visto beneficiada por esto".
Como todo en la vida , esta condena ha tenido su parte positiva, como él mismo recuerda. "Me sirvió para recapacitar y socializarme. Estaba muy obcecado en el trabajo. Me he dado cuenta que me ha servido para hacer algo que nunca había tenido tiempo de hacer, que es pensar. Me ha servido para ser más sensato, pensar un poco más en los demás y he recibido una cura de humildad".
En su entorno más cercano, asegura que esta situación "no se ha vivido como un drama, sino como un escarmiento del que hay que sacar algo en positivo".
Además, toda esta experiencia también le ha servido para tener más conciencia al volante, ya que "mis hábitos han cambiado después de esto. Si tengo una comida fuera de casa y tengo que tomarme algo decido quedarme a dormir en el sitio. Siempre lo tengo presente cuando conduzco".
También te puede interesar