Entrevista De Cerca | Guillermo Boto, médico ginecólogo y ex concejal del Ayuntamiento

“El toreo y el flamenco se crearon en la ciudad de Cádiz”

  • Apasionado con todo lo que hace, este gaditano estudioso de la historia de su territorio reivindica el papel que jugó en la capital estas dos disciplinas, muy alejadas de la realidad del presente 

Guillermo Boto posa en la sede de Diario de Cádiz.

Guillermo Boto posa en la sede de Diario de Cádiz. / Julio González

A Guillermo Boto (Cádiz, 1942) se le puede abordar desde las múltiples actividades que ha hecho a lo largo de toda su vida pero a él realmente le gusta que le reconozcan por su actividad profesional, la de médico ginecólogo. No obstante, también es conocido por haber sido el primer concejal de Urbanismo que tuvo Teófila Martínez en su equipo de Gobierno y porque preside la Cátedra de Flamencología. Enamorado de las cosas de Cádiz ha estudiado a fondo el flamenco y el toreo y ha publicado cinco libros.El quinto de diez hermanos, heredó  lo de la familia numerosa pero no tanto, ya que tiene seis hijos: Willy, María, Marta, Jorge, Marina y Álvaro y está casado con la pediatra María José Madurga. 

—¿Siempre tuvo vocación médica?

—La verdad es que no. Yo quería ser ingeniero y fui a estudiar a Sevilla el selectivo de Ingeniero pero me catearon en Biología. Le hice un gasto muy grande a mi padre estudiando un año entero en Sevilla y como aprobé todas las asignaturas menos esa, decidí matricularme el año siguiente por libre y estudiar Biología en la Facultad de Medicina. Aprobé esta asignatura en Sevilla pero estuve todo el primer curso de Medicina y me gustó tanto que ya me quedé aquí estudiando esa carrera.

—Tengo entendido que usted heredó la afición por las antigüedades de su padre.

—Yo estudié Medicina llevando la tienda de antigüedades de mi padre y eso me sirvió mucho. Papá, Feliciano, era un pozo de sabiduría y me enseñó mucho de antigüedades y eso me ha servido después  para seguir comprando antigüedades en subastas de Madrid y tener una colección personal que no está mal de pinturas, muebles, etcétera.

—¿Cuántos niños ha traído al mundo?

—Cientos o miles. Yo he sido de los poco ginecólogos que han seguido haciendo guardias hasta que me jubilé. Las guardias son una cosa pesada y había compañeros que se jubilaban de ellas en cuanto podían. Pero yo siempre he sido un pájaro raro, un pájaro nocturno, y además si dejaba de hacer guardias dejaba de hacer partos, que siempre me han gustado. Al hacer guardias hasta los 65 años el número de partos ha sido incontable.

—¿Es necesario un nuevo hospital en Cádiz?

—La realidad es que el nuevo hospital fue una operación urbanística que se inventó la Zona Franca para recalificar los terrenos de CASA. En aquella época estos terrenos se decía que sí se perdía una industria, había que montar otra. Como la Zona Franca no tenia valor para montar otra industria, se inventó la operación de hacer un hospital nuevo y en los terrenos que quedaban libres en el actual hospital se hacían viviendas, por no hacerlas en Construcciones Aeronáuticas.

Ese fue el origen del tema. Necesidad, necesidad no la hay porque el actual Puerta del Mar está muy bien equipado. Ahora bien, la medicina ha avanzado mucho y ahora hay nuevas especialidades y la verdad es que viene bien un nuevo hospital pero no hubiera pasado nada seguir con el que tenemos.

El hospital nuevo debe corregir muchos de los defectos que tiene el antiguo porque éste lo hicieron sin ninguna posibilidad de aparcamientos porque los pocos que había lo utilizaron rápidamente para la ampliación del hospital. 

—Usted estuvo cuatro años en la oposición con el Partido Popular y después formó parte del primer gobierno de Teófila Martínez como teniente de alcalde Urbanismo. ¿Cómo llegó a la política?

—Llegué por un compromiso personal con un amigo. A mí me lleva a la política mi amigo Juan Castellví , compañero de colegio, y llego porque yo había peleado mucho por la clase médica de mi hospital, sobre todo creando el Sindicato Médico de Cádiz.  Lo hice con dos compañeros, Fernando Cazalla, ya fallecido, y José Luis Parra. El sindicato funcionó muy bien en defensa de los profesionales, que estábamos totalmente atracados por el PSOE en el poder y con la medicina andaluza prácticamente en manos del Partido Comunista. O nos metíamos en UGT o CCOO, que no queríamos. y el otro, el CSIF, tampoco colmaba nuestras expectativas, así que decidimos crear un sindicato nuevo. La verdad es que triunfamos. Quizás esa defensa a ultranza de la deontología médica y de los profesionales hizo que Juan Castellví  se acordara de mí y me pidió que lo acompañara al Ayuntamiento. Estuvimos cuatro años en la oposición y luego, cuando entró Teófila, ganamos por goleada.

"El hospital nuevo tiene que corregir muchos de los defectos que tiene el actual Puerta del Mar”

—¿Teófila Martínez es tan exigente como parece?

—Es sobre todo muy trabajadora. Es una máquina de trabajar. Es una mujer que a las ocho de la mañana estaba recorriendo los barrios antes de llegar al Ayuntamiento y cuando llegaba ya nos ponía tarea a todos. Exigente por supuesto, pero no era una exigencia de tipo dictatorial sino que se la hacía hacia ella misma y los demás, por su propio ejemplo, actuábamos en los temas.

—¿Por qué lo dejó?

—Porque yo era ginecólogo fundamentalmente y tras ocho años había que hacer otras cosas.

—¿Ha echado de menos la política aún algún momento?

—No. Es más, si me lo ofrecieran ahora, no volvería. Eso quema mucho en cuanto a trabajo.

—¿Le hubiera gustado que en ese período hubiera salido para adelante lo que entonces se llamaba plaza de toros multiusos?

—Bueno, de hecho hay unos terrenos que están destinados urbanísticamente para eso. Desgraciadamente, no ha habido nadie que se haya interesado económicamente y el Ayuntamiento que ha venido ahora es anti todo y no creo que lo vayan a poner en marcha. Ahí están los terrenos en Navalips y se puede construir, Me hubiera encantado hacerla. Mi proyecto no era ahí sino en un lugar mucho mas bonito, enfrente de El Corte Inglés en los jardines que están allí. Mi proyecto era con un pequeño muellecito que hubiera sido otro más en la Bahía para hacer un circuito turístico en barco alrededor de la Bahía y con parada en un lugar con interés comercial y de ocio alrededor de la plaza de toros. 

—¿Le da pena que Cádiz no tenga una plaza de todos y por qué debería tenerla?

—Porque es nuestra historia. El toreo a pie se inventa  en Cádiz. Cádiz a lo largo de su historia ha llegado a tener hasta 15 plazas de toros pero por distintas circunstancias siempre terribles, no hemos tenido una plaza de toros de la importancia de la Maestranza de Sevilla o de la Maestranza de Ronda. La primera que se pudo construir en el siglo XVIII sólo había sitio para ponerla en el perímetro de la ciudad. Los militares, que eran los que se beneficiaban de la plaza de toros, sólo permitían que fuera de madera.

Cuando se pudo hacer una de piedra en la época del puerto franco en 1830, el felón de Fernando VII, aprovechando que un salvaje asesinó al gobernador de Cádiz cuando la plaza estaba concedida para hacerla el puerto franco, lo que es hoy es la Zona Franca,  quitó el puerto franco en venganza y nos dejó sin las dos cosas. A lo largo del siglo XIX siempre han habido plazas de toros que la autoridad militar no ha permitido que fuera de obra sino de madera. La última duró hasta 1916.

Cuando se construyó una de verdad en los terrenos de Puerta  Tierra, que la construyen los comerciantes de Cádiz, compraron el terreno y como no pudieron terminarla cuando no les quedaba casi nada, se la regalaron al Ayuntamiento para que la pudiera terminar. Se acabó con el regalo de los gaditanos y es un ayuntamiento socialista el que la tira y la vende. 

—¿Eso ha influido en que Cádiz sea menos taurina?

—Cádiz sigue siendo taurina lo que pasa es que como tenemos la plaza de toros de El Puerto nos vamos allí a ver las corridas. Es verdad que hay menos afición que antes pero cuando va a El Puerto, Jerez y Sanlúcar hay grandes reuniones de aficionados taurinos gaditanos.

"En Jerez presumen de las bulerías. ¿Pero usted sabe que este palo del flamenco procede de Cádiz?”

—¿Puede estar en peligro la tauromaquia con esa corriente en contra?

—El movimiento antitaurino lo que ha hecho es unir más a los taurinos, crear un espectáculo mucho más nacional, con unas expectativas distintas y que la gente disfrute mucho mas llenando las plazas de toros. La emoción que se siente ahora mismo cuando se llena una plaza es impresionante.

—¿Y no se trata de utilizar políticamente los toros?

—Pues lo veo absurdo. Le puedo hablar de grandísimos aficionados que han militado en la extrema izquierda. Por ejemplo, Barroso. En Madrid lo eran Tierno Galván o el propio Alfonso Guerra. No es una cuestión ideológica ni de partidos. Esto es una fiesta nacional que el propio Lorca decía que era la fiesta mas culta que existe y la cantidad de cultura que hay alrededor de los toros es tan impresionante que la verdad es que Lorca tenía razón.

—¿Qué le gusta más, los toros o el flamenco?

—Yo defiendo y creo que he demostrado en conferencias que doy por toda España, y hasta ahora nadie ha sido capaz de contradecir ninguna de mis tesis, que el flamenco lo crearon los toreros gaditanos. Así que si me dice qué me gusta más, pues viene a ser casi todo lo mismo. Fíjese que el flamenco utiliza la misma terminología taurina. Por ejemplo los olé, los tercios y tantísima otra terminología.

—¿Siempre ha tenido ese interés por la historia?

—La historia ha sido siempre una pasión para mí. Tuve la suerte de tener un profesor de Historia de la Medicina, que eraun enamorado la historia de Cádiz, que era Antonio Orozco Acuaviva, que me enseñó muchísimo. Mi mujer también hizo la tesis doctoral de Historia de la Medicina y también hemos hablado mucho de historia. Para mí la historia ha sido una pasión pero dentro de ella, la historia de Cádiz y las cosas gaditanas . El toreo y el flamenco se crearon aquí.

—¿Y la saeta?

—La noticia más antigua que existe en el mundo sobre la saeta es del año 1860, en la que en un periódico de Córdoba dice que el periodista ha estado en Cádiz y ha escuchado saetas por rondeñas y por carceleras. Eso lo publica Diego Valderrama, que no es gaditano. Se conoce y se sabe que quien más cultiva la saeta es Enrique el Mellizo y son dos discípulos personales de este, Antonio Chacón y Manuel Torre, los que la llevan a Jerez y a Sevilla. 

—Es curioso que no se le dé valor en Cádiz a que haya sido el origen del toreo y el flamenco.

—Ahora se ha hecho hace unos días un espectáculo flamenco en el Falla que me encantó. Nosotros desde la Cátedra hemos hecho algo en paralelo con un disco. Este espectáculo en el Falla lo ha hecho Javier Osuna  y entre las cosas que más me han gustado es el alegato final que se pone en boca del personaje que hace de don Álvaro Picardo, y dice que este cante flamenco tan importante que se crea en Cádiz y se ha ido perdiendo, una gran importancia de haberlo perdido es porque la administración ha apostado y ha invertido en otras zonas. Por ejemplo, en Jerez tienen el Centro de Investigación Flamenca, van a hacer el Museo del Flamenco y la ciudad flamenca, Todos esos son inversiones la Junta de Andalucía. En Jerez, que presumen de la bulería, ¿usted sabe que la bulería es gaditana?

—No me diga.

—La primera mención de la palabra la hace Diario de Cádiz en boca de Chiclanita a final del siglo XIX o primeros años del siglo XX. Ese era un cantaor de Chiclana pero experto en los cantes de Cádiz y que vive en esta ciudad, canta “por burlerías” y dice el Diario que eran suyas. Da a entender que es un invento de Chiclanita. Antes de eso no hay ninguna mención, pero es que La Niña de los Peines la graba y hay una entrevista en la que le preguntan y ella dice que ha inventado las bulerías, lo cual es mentira porque las había cogido de Chiclanita. Pero resulta que si vas a Jerez y tiene unas bulerías sensacionales, pero es que la mayoría de las de Jerez están basadas en las de Cádiz, que son distintas. Hay maravillosos intérpretes en Jerez y hay unos flamencos para quitarse el sombrero pero Cádiz también.

—Hay flamencos que dicen que el flamenco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad ha quedado nada mas que para un título y que no se ha producido un beneficio real.

—Desde el punto de vista gaditano no, aquí no nos han impulsado nadie. Aquí están las peñas, que son las únicas que dan flamenco y la cátedra que sobrevive a duras penas intentando ayudar fundamentalmente a los flamencos que quieren venir a nuestra alrededor y lo estamos haciendo prácticamente sin ayuda.

Ahora parece que se está abriendo alguna luz y tenemos alguna esperanza de ayudas públicas y ojalá caigan pero hasta ahora desgraciadamente no ha habido casi nada.

Las tres peñas tienen un valor extraordinario y se defienden como pueden para mantener el flamenco en Cádiz. La nómina de flamencos gaditanos inunda el mundo y su calidad le sorprendería. Le he pedido a los colaboradores de la cátedra que hagan un listado de todos los flamencos que hay  en Cádiz sus alrededores y le pudo asegurar que son cientos de flamencos de gran importancia moviéndose por el mundo nacidos en Cádiz.

—¿Cómo ve al Cádiz actual?

—El Cádiz que dejó Teófila es absolutamente distinto del que vivíamos antes de ella. El soterramiento creó una ciudad mas amable porque estaba dividida como una espina de pescado, el puente nos ha quitado todo el embotellamiento que había antes en la entrada de Cádiz y en la propia avenida.

Luego lo que es el embellecimiento del casco antiguo. Ahora también el puerto está funcionando de manera distinta y es una ciudad totalmente distinta de la que teníamos con el socialismo Pero desgraciadamente estos últimos años hay una especie de odio al automovilista que creo que es un error total, el Ayuntamiento hecho que sea casi imposible circular por Cádiz y ha hecho que muchos provincianos no vengan a Cádiz porque le es incómodo y desagradable.

Afortunadamente en tiempos de Teófila Martínez se hicieron muchos aparcamientos subterráneos que son los que están salvando este odio al automovilista que hay hoy.

—Usted también ha sido muy prolífico en la publicación de libros.

—En el tema de la historia tengo cinco libros escritos sobre Cádiz, tres de historia taurina. El primero fue ‘Cádiz origen del toreo’ y ha revolucionado la historia del toreo. Nadie sabía que Cádiz era el origen del toreo que hasta es momento se situaba entre Sevilla y Ronda. Lo mas importante es que Cádiz mandó en el toreo durante dos siglos, entre mediados del siglo XVII y y mediados de siglo XIX, donde ya Sevilla y Madrid toman el mando.

Luego, el Ayuntamiento de Chiclana me encargó la biografía de Paquiro con motivo de su bicentenario en 2005. Trabajé mucho sobre ella y el que me hizo el prólogo, Rafael Cabrera, que es el que más sabe sobre historia del toreo, dijo que después de la de Belmonte que hizo Chaves Nogales y de otra maravillosa biografía, que la mejor era la de Paquiro. Era ‘Paquiro ante la historia’.

Luego por el encargo de la Fundación José Tomás hice ‘Los toros de la libertad’, en la que describo la Guerra de la Independencia desde el punto de vista taurino.

La Diputación me publicó un libro que no era mío, sino que es la traducción de otro que es importantísimo para la historia de Cádiz y que estuvo escrito por el barón de Farusac, que se llama ‘Noticias sobre Cádiz y su Isla’. Yo hice la traducción y los comentarios. Después, también Diputación me encargó los comentarios para una magnífica colección de dibujos que tiene la Fundación Joly, que se llama ‘Los gritos de Cádiz’. Eran unos dibujos de Tomas de Sisto.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios