Tres cuartos de hora mágicos
municipal | el pleno del mes de septiembre
El debate de un punto sobre la cédula de habilitabilidad 'regala' el único momento de serenidad y debate serio en el Pleno de ayer
Llevaba el Pleno ordinario de septiembre seis horas y media de desarrollo. Lleva la actual Corporación dos años y tres meses y medio de camino. Y fue ayer, en el momento menos esperado, en el punto más 'inofensivo' del orden del día, cuando el Salón de Plenos regaló tres cuartos de hora mágicos. Un auténtico despliegue de lo que, paradójicamente, debería ser lo normal cada último viernes de mes en la Casa Consistorial.
Llegaba un pleno bastante intenso desde el principio -comenzó de hecho la sesión con un rifirrafe entre el alcalde y José Blas Fernández- a su punto 16. Los relojes a punto de marcar las cuatro de la tarde. Y de repente se inició un debate perfecto entre los concejales Juan Manuel Pérez Dorao, de Ciudadanos, y Victoria Rodríguez, del PSOE; con una atención directa a la cuestión del popular Juan José Ortiz y del teniente de alcalde de Urbanismo, Martín Vila.
El debate fluía como la música de una partitura perfectamente compuesta, como una ópera cuyo relato llega a quedar en un segundo plano ante las voces y la orquesta. El punto hablaba de la cédula de habitabilidad y la necesidad de que sea la administración autonómica o la local la que asuma esa responsabilidad y la ponga en práctica. Pérez Dorao da su punto de vista, Rodríguez el suyo, Vila aporta información relativa a la gestión que está haciendo el Ayuntamiento, Ortiz defiende la postura de los populares... Siempre una única voz, pasando de un protagonista a otro; pero siempre la misma, ninguna interrupción. Y con el público del salón de plenos (ocho personas, a esa hora de la tarde, trabajadores al margen) completamente en silencio -¿asombrados de lo que estaba ocurriendo en el hemiciclo?-.
Todo esto contrastaba con lo vivido momentos antes o momentos después, donde los episodios de tensión se intercalaban con las discusiones entre concejales. Como cuando Romaní pidió que se retractara Navarro por acusar a los populares de robar; o cuando éste pidió al primero que hiciera lo mismo al hacer referencias personales. O cuando ocupantes de la Corrala se enfrentaron a los concejales de Podemos y la Policía Local tuvo que intervenir. O con los concejales del equipo de gobierno pidiendo insistentemente a Fernández que firme el bono social eléctrico...
El debate del punto 16 acabó, se votó (finalmente 'ganó' la postura del PSOE, que enmendó la propuesta presentada por el PP) y se pasó al punto 17, y entonces volvieron los reproches, las interrupciones, el "tú más"... Pero esos cuarenta y cinco minutos que duró el debate del punto 16 fueron mágicos.
Arreglar España desde Cádiz
"Nos alegramos de empezar a hablar de la ciudad". Quien lanzó ayer esta expresión fue la concejal de Ciudadanos, María Fernández-Trujillo, a las dos menos veinte de la tarde. El Pleno había comenzado a las nueve y media de la mañana, y hasta esa hora prácticamente todos los debates habían girado en torno a problemas y asuntos nacionales que se analizaron en el Salón de Plenos.
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