El coronavirus en Cádiz

El confinamiento dispara en abril los precios de la ropa y el calzado en la provincia

  • Cádiz, entre las que experimentan una mayor subida mensual del coste de la vida en todo el país

  • También aumentan los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas y baja el transporte

Sillas y mesas de un café preparadas para la reapertura del local.

Sillas y mesas de un café preparadas para la reapertura del local. / Julio González

La pandemia del coronavirus ha trastocado a toda la sociedad, más allá de la tragedia de los miles de muertos que ya ha provocado. Ha tocado de lleno a nuestros empleos, a los ingresos, a la proyección de futuro de los más jóvenes. Y ha trastocado también, concentrado en los meses de confinamiento, nuestra forma de comprar y  la prioridad que damos a determinados productos que siempre nos han acompañado en nuestro día a día.

Quedarnos en casa ha obligado a mucho a utilizar internet para hacer la compra, tanto en los establecimientos que ya tenían servicio a domicilio como los que han sabido adaptarse a estos tiempos de imaginación y urgencia. 

Aunque, especialmente en las primeras semanas, han sido mucho los que no han dudado en salir a la calle, ignorando en parte al virus, y hacer la compra diaria en los mercados y en los supermercados, la gran mayoría han recibido estos productos a domicilio. La evolución en este tiempo de desescalada ha llevado también a la venta directa a casa del helado o de los caracoles.

Junto a ello, el confinamiento ha congelado o limitado la renovación de nuestras viviendas o los necesarios arreglos en el mobiliario de las casas. Y por supuesto, ha eliminado cualquier posibilidad de viajar.

En esta cesta de la compra de productos tan variados, el confinamiento ha tenido efectos muy diversos en cuanto a los precios. Ya sea por su nulo consumo, por el incremento del mismo o la dificultad de acceso, los precios no se han mantenido inamovibles, como se refleja en el IPC mensual que publica el INE.

El último dato cerrado corresponde al mes de abril, el primer mes completo inmerso en el confinamiento, pues la incidencia en marzo se limitado a la segunda parte del mes. Un IPC que aporta cifras que nos puede sorprender en cuanto a las subidas de determinados precios pues, en su mayoría, el incremento respecto a los datos de marzo son cero o mínimos en cuanto a bajadas o incrementos.

Por lo pronto hay dato elocuente. El IPC creció en España en abril un 0,3% respecto a los datos de marzo; en la provincia de Cádiz por el contrario el incremento fue sustancialmente mayor al llegar al 0,7%, una cifra que la sitúa entre las  provincia que más subidas de precios han experimentado, sólo superada por Ceuta (0,9%) y Melilla (1,2%), Badajoz y Cáceres, que nos igualan

Si nos atenemos a la evolución anual, España experimenta un descenso del 0,7% mientras que nuestra provincia se limita a una bajada del 0,4. 

La cesta de la compra del INE se reparte en doce grandes bloques que van desde los alimentos y las bebidas no alcohólicas hasta restaurantes hoteles pasando por la sanidad, el transporte, el vestico y calzado y los artículos del hogar, entre otros. Todos estos grupos se dividen a su vez en sectores más concretos, que nos permite afinar más la realidad del coste de la vida.

De todos destaca, y mucho, el aumento de los precios en vestido y calzados: un 11,5% más en un mes, productos ambos que apenas han tenido salida en abril más allá de la venta por internet. En el conjunto del país también ha habido subida pero algo más limitada: un 10,3. Lo cierto es que en marzo también se había detectado un importante incremento gaditano con un 5,3, también por encima de la media nacional. 

13,6% en textil

Es en el vestido donde la subida es más alta, un 13,6%, frente al 5,4% en calzado y sus reparaciones.

Muy lejos de estas subidas está el bloque conformado por los alimentos y las bebidas no alcohólicas, que lógicamente han sido los productos más demandados durante el confinamiento. En este caso el aumento de un mes a otro ha sido del 2,1, siete décimas más que la media de España y un notable punto y medio más respecto al aumento mensual detectado en marzo.

En este grupo los alimentos acumularon un aumento del 2% y las bebidas del 2,6%.

Los siguientes bloques con subida tienen incrementos más comedidos aunque sorprendentes por cuanto la casi totalidad de ellos se vieron afectados durante el mes de abril de un cierre ordenado por el estado de alarma. 

Así, ocio y cultura aumentaron un 1%, frente al 0,8 nacional; restaurantes y hoteles un 0,7, igual que en la media de España y otros bienes y servicios, un 0,4. En este apartado se produce un significativo incremento en el apartado de "paquetes turísticos" con un 5,4, frente al dscenso de un 1,6 que se produjo en marzo; también subió en un 0,4% lo relacionado con la jardinería y los animales domésticos.

El bloque de muebles, artículos de hogar y artículos para el mantenimiento corriente del hogar, que a priori podría tener un cierto interés durante el confinamiento para hacer pequeñas obras o mejoras en nuestras casa, el IPC ha detectado una subida del 0,5% respecto al mes de marzo. Una análisis más detallada refleja diferencias muy notables pues se produce un aumento del 1,7% en los artículos textiles para el hogar y un 1,35 en cristalería y vajillas frente a un descenso en los precios de un 0,6% en los aparatos domésticos y otra bajada de un 0,15 en muebles y accesorios.

Las bebidas alcohólicas y el tabaco, cuyos consumos se ha detectado que se han incrementado durante el confinamiento, se han mantenido estables, con apenas un incremento del 0,1%, centrado en el 0,3% de las bebidas.

Enseñanza y sanidad no han tenido movimiento alguno mientras que en comunicaciones se ha producido una bajada del 0,2%.

Hay dos grupos donde los precios han caído en abril respecto al mes anterior. Un 1,6 en lo referido a vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, concentrado fundamentalmente en la luz y los combustibles que se han hundido en un 4%.

La mayor bajada se ha localizado en el sector de transportes, con un 3,4% menos.

Desde el inicio del estado de alarma, con el cierre de comercios, oficinas y fábricas durante semanas y meses, la labor de recopilación de datos que hace constantemente el INE se ha visto dificultada. En el caso del IPC, la recogida de precios mediante la visita a los establecimientos se ha suprimido sustituyéndola por llamadas telefónicas o la obtención de la información a través de internet.

El IPC se calcula a partir de una cesta, destaca el INE, con 478 artículos agrupados en 221 subclases. Una parte de estos artículos han sido complicados o imposibles de adquirir durante el mes de abril por los efectos del estado de alarma. En este sentido, en el adelanto del IPC correspondiente al mes de mayo, cuando la situación comercial comenzaba a estar más normalizada, se han estimado el 18,6% de los precios.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios