Cádiz

Las compras más gaditanas

  • El comercio local vive un ligero repunte de ventas con el 'Black Friday' y espera como agua de mayo a clientes de otras localidades

Una mujer pasa ante una juguetería de la calle José del Toro que anuncia descuentos. Una mujer pasa ante una juguetería de la calle José del Toro que anuncia descuentos.

Una mujer pasa ante una juguetería de la calle José del Toro que anuncia descuentos. / Lourdes de Vicente

No fue un viernes tan negro, a pesar de la amenaza de lluvia. Ni siquiera una muy mala semana para el comercio tradicional del centro de la ciudad, que venía de tocar fondo tras decretarse el cierre de las seis de la tarde. El Black Friday ha llevado más público a las calles y a las tiendas. Algo es algo. Sin tirar cohetes, pero repuntando levemente. Todo ello pese al restrictivo horario, los aguaceros, el frío que no llega -lo que no anima a comprar ropa de abrigo-, el comercio electrónico y el confinamiento de vecinos de la Bahía. Las compras son más gaditanas que nunca. Y los comerciantes esperan que el fuerte arranque se produzca tras el puente.

“Para frotarse los ojos”, podía leerse en un perchero de chaquetones en Confecciones Eutimio, calle Compañía. A 39 euros, ¿quién da más? “Se ha vendido algo, no vamos a decir lo contrario. Se ve más gente en la calle”, señalaba Joaquín Rodríguez, encargado del establecimiento. Mientras, vendía a un hombre camisas a 5 euros. “Ya más barato no se puede”, decía por lo bajini al redactor. En la misma calle, Nuria Vargas, encargada de la tienda de ropa infantil Charanga, reconocía que con el Black Friday “se ha animado un poco la cosa, con incremento de público y ventas”. Porque esta época de descuentos “es algo que la gente espera”.

Una considerable cola esperaba poder entrar en Stradivarius, calle Novena, de las escasas tiendas que Inditex aún no ha cerrado en Cádiz. Un poco más arriba, todo un clásico: ISI Modas. “Esta semana ha sido mejor que la anterior, pero esperábamos más. Cerrar a las seis nos perjudica y seguimos esperando que llegue el frío para vender ropa de abrigo”, explicaba Narciso Lara, el encargado. Entre descuentos del 20 y 30 por ciento, expresaba “cierto pesimismo” ante la posibilidad de una mejora tras el puente festivo. Y es que para colmo “las rebajas comienzan el 1 de enero y mucha gente espera a ese día”.

También había cola para entrar en El Taller de Coqui, calle Barrié, negocio de bisutería y complementos. Todo al 10 por ciento solo jueves y viernes. Igualmente en la web, muy seguida. Hasta la inmobiliaria Innysse, en la misma vía, se apuntaba al descuento: 30 por ciento menos de comisiones desde el pasado lunes.

Ana Sánchez, de Modas Anika, en la calle Ancha, es una entusiasta del comercio tradicional. “Hemos empezado a notar algo de movimiento hoy viernes”, admitía. 20 por ciento de descuento en todos los artículos por encima de los 10 euros. Esta empresaria gaditana, que en tiempos llegó a tener casi 20 tiendas por toda España, presumía de haber puesto ofertas “en todos nuestros productos, mientras que las grandes firmas lo hacen con artículos determinados”. Ahora mantiene además otra tienda en Ancha, de género a diez euros, y otra en la avenida, amén de las que tiene en centros comerciales de Jerez Norte y Córdoba.

No es fácil verle color al Black Friday sin público de la Bahía. “La gente que compra es la de siempre, la de aquí, que hace lo que puede con esta crisis que afecta a todos”, decía Ana Sánchez. ¿Mejoría después del puente? Nada. Asegura no hacer cábalas porque va “al día”, ya que después “vienen las decepciones”. Y en su defensa a ultranza del comercio local dice a sus colegas “que no se crean que lo están haciendo mal, que no tengan dudas”.

“Empecé con los descuentos el lunes y no lo he notado, aunque este viernes parece que sí”. María José Enríquez, de Bolita, tienda de ropa y accesorios para niños y bebés, lamentaba la imposibilidad de que puedan venir al centro clientes de otras localidades. “Tenemos que defendernos con vecinos del centro, donde cada vez vive menos gente”, exponía. El cierre a las seis ha sido otro palo. “Lo he intentado de todas las maneras, incluso no cerrando a la hora de comer, pero de tres a seis de la tarde no hay quien salga a comprar”.

El comercio queda a la espera de una mejora en la evolución de la pandemia, de que la Junta de Andalucía amplíe los horarios, de que haya actividades en las calles, de que vengan clientes de otras localidades… Demasiada esperanza, aunque sea lo último que se pierda.

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