Infraestructuras

Las obras del carril bici obligan a cerrar un garaje del Paseo Marítimo durante once días

  • Vecinos de Virgen de las Angustias reclaman una alternativa en un ‘parking’ público

El garaje del edificio de Virgen de las Angustias tiene su acceso por el Paseo Marítimo. El garaje del edificio de Virgen de las Angustias tiene su acceso por el Paseo Marítimo.

El garaje del edificio de Virgen de las Angustias tiene su acceso por el Paseo Marítimo. / Julio González

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“Por motivos de la ejecución de la obra de los carriles bici quedará restringido el acceso a este garaje”. Este es el cartel, firmado por “la empresa constructora”, que se encontraron esta semana los usuarios del garaje particular del edificio situado en la calle Virgen de las Angustias, 8, un aparcamiento subterráneo que tiene su rampa de entrada y salida por el Paseo Marítimo y que no podrá ser utilizado por sus usuarios desde el próximo lunes día 10 hasta el viernes 21. Los vecinos reclaman que durante esos once días se les compense con la asignación de una plaza en el cercano parking público de Ingeniero La Cierva, una medida que el Ayuntamiento garantiza para los dos turismos con tarjeta de discapacitados pero no para el resto de los usuarios.

Quien relata el caso a este periódico es uno de los propietarios de un coche que aparca en este garaje privado. Entiende las molestias que causa toda obra pública, en este caso la construcción del carril bici por el Paseo Marítimo, pero cree que el Ayuntamiento de la ciudad tendría que ofrecer una alternativa a los usuarios de un garaje que no podrán utilizar en once días. Hasta el momento, sólo a los usuarios de dos vehículos que disponen de tarjeta de discapacitados se les ofrecerá la posibilidad de estacionar sus coches en el subterráneo de Ingeniero La Cierva.

Los usuarios, sin embargo, reclaman que la medida beneficie a todos en un garaje con apenas doce plazas de aparcamiento, de forma que no tengan que buscar estacionamiento en una zona especialmente complicada para ello –incluyendo el barrio de La Laguna– o que se vean obligados a renunciar al coche durante unos días tan cercanos al periodo navideño.

“No me pueden secuestrar en mi garaje”, explica el usuario que destaca, además, que el cartel con el aviso del cierre por las obras se colocó esta misma semana, justo antes del puente, sin apenas dar margen a los afectados para encontrar una alternativa o para reclamar una solución ante el Ayuntamiento.Un portavoz de los usuarios se personó el miércoles en la Casa Consistorial para tratar de gestionar una solución, pero sólo la encontró para las dos personas con tarjeta de discapacitados.

Insisten en que necesitan el coche, tanto para trabajar como para trasladarse con la familia, y esperan que el Ayuntamiento contemple su petición.

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