Cádiz plantea construir dos rotondas elevadas para el acceso a Zona Franca
El Ayuntamiento pide a la Junta que incluya en el POTA estas infraestructuras de conexión desde la CA-36 “como actuación estratégica”
La propuesta se une a la de convertir la Autovía a San Fernando en una vía urbana
El Ayuntamiento de Cádiz quiere construir rotondas elevadas en el acceso a la ciudad desde el puente José León de Carranza, para reordenar mejor la conexión del tráfico rodado con los puntos estratégicos del desarrollo industrial de la ciudad (la Zona Franca y el puerto). Y para ello, ha solicitado a la Junta de Andalucía que incluya la construcción de estas infraestructuras en el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA) que está siendo revisando en la actualidad y que incluso participe con “el respaldo financiero necesario”.
Un plan para el que también plantea, en adhesión al Ayuntamiento de San Fernando, la conversión de la autovía entre los dos municipios en una avenida urbana, como ya informaba este periódico días atrás.
Defiende el Ayuntamiento, en relación a esta propuesta de rotondas elevadas, que la Zona Franca “constituye una infraestructura logística, industrial y económica de relevancia supramunicipal” que se sitúa en el acceso a la ciudad “en un ámbito territorial especialmente sensible desde el punto de vista funcional, ambiental y de movilidad” que convierte a sus accesos en un “elemento determinante para su correcto funcionamiento y para la articulación territorial del conjunto del sistema urbano metropolitano”.
Se centra el Ayuntamiento en el acceso a Zona Franca desde el puente José León de Carranza, una vía de titularidad estatal “que canaliza tráfico pesado, logístico y urbano” y que es el principal enlace -o uno de los principales- con el recinto exterior de la Zona Franca, sobre todo para el tráfico que proviene de fuera de Cádiz.
El problema que detecta el Ayuntamiento es que esos accesos “presentan limitaciones de capacidad y funcionalidad, derivadas de secciones viarias insuficientes para el tráfico generado”. “Conexiones que no responden a criterios actuales de seguridad vial y fluidez y convivencia conflictiva entre tráfico pesado, tráfico urbano y accesos portuarios en esta infraestructura de acceso a la ciudad”, añade el Ayuntamiento.
Esta circunstancia supone, a juicio municipal, un factor que está limitando el desarrollo de la Zona Franca “y es un problema estructural para la eficiencia del sistema logístico asociado al puerto de Cádiz”. De ahí que se planteen estas rotondas elevadas (dos, en concreto) destinadas, por un lado, “a mejorar la capacidad y la seguridad de los accesos” y, por otro lado, a ordenar los flujos de tráfico hacia y desde el recinto exterior de Zona Franca “con la finalidad última de facilitar la integración funcional entre el sistema viario general y el viario urbano e industrial”.
A esta conexión con la Zona Franca suma el Ayuntamiento los futuros nuevos “equipamientos esenciales” del hospital regional y la Ciudad de la Justicia, “que requieren una adecuada conexión de accesos” con los barrios colindantes con el polígono exterior (especialmente Loreto y Puntales).
Defiende el Ayuntamiento que estas nuevas infraestructuras se escapan de las competencias municipales, ya que se trata de algo supramunicipal que además se localiza en una vía de titularidad estatal. Y por eso cree que el POTA debe incluir la solución a esta problemática con los accesos a la Zona Franca, ya que su omisión “puede comprometer la coherencia vertical del sistema de planeamiento”.
El precedente de las rotondas
Esta construcción de rotondas no es la primera vez, ni mucho menos, que se pone sobre la mesa de la planificación del tráfico de la ciudad. De hecho, el Gobierno estatal lo lleva contemplando desde finales del siglo pasado. La última vez que estuvo decidido a hacerse por parte del Ministerio de Fomento fue en el año 2004, cuando de hecho se ejecutó la rotonda que conecta con las instalaciones deportivas del Elcano. En aquel momento se proyectaba una segunda rotonda a la altura de la calle Ronda de Vigilancia y una tercera coincidente con la calle Algeciras. Eso sí, se planteaban rotondas a ras de suelo (como la de acceso al Elcano) y no construidas en altura, como plantea ahora el Ayuntamiento.
Ese proyecto de Fomento en el año 2004 terminaría paralizado por no afectar al tráfico en el entonces único acceso a la ciudad desde Puerto Real, a la espera de que se construyera el segundo puente. Pero tras la obra de este nuevo acceso y su reapertura hace ya más de una década, el proyecto no ha vuelto a recuperarse. Hasta ahora, que el Ayuntamiento lo quiere incorporar la POTA.
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