Sanidad Atención primaria

Las batas ya no dan miedo

  • El aumento del tiempo de consulta y los programas de salud han favorecido la cercanía de los pediatras a los niños, que ya no van al médico sólo cuando están enfermos

La imagen de los pediatras ha cambiado mucho entre sus pequeños pacientes. Ya no los ven como ese señor o señora al que van a ver sólo cuando están malitos y les mandan inyecciones o jarabes que saben fatal. Ahora es alguien más cercano que sigue su crecimiento y les enseña cómo mantenerse sanos.

De esta transformación en la relación niño-médico saben mucho las pediatras del centro de salud Puerta de Tierra I, Alicia Villar y Mª Luz Sevillano, que llevan tres décadas en atención primaria.

Nada más entrar en la consulta, se puede comprobar el cariño que los pacientes tiene a estas doctoras. Las paredes están llenas de fotos y dibujos personalizados. "De Javi para Alicia", "Mª Luz, te quiero", son algunas de las dedicatorias que pueden leerse en los dibujos. Otros niños incluso les incluyen pequeños textos en sus obras de arte, como Patricia, que escribe: "Los pediatras curan a niños/as del dolor de la barriga y las espaldas. ¡Viva!"

"Los colocamos donde ellos quieren y luego, cuando vienen, buscan sus dibujos", señala Alicia Villar.

Ambas pediatras coinciden en afirmar que en este cambio en el trato ha influido mucho que ahora cuentan con más tiempo para atender a los pacientes. Explican que antes tenían sólo dos horas o dos horas y media cada día para atender a todos y ahora tienen turnos de siete horas cada una. "Además, antes no existía la cita previa, el mismo día se cogía a todos los niños que venían hasta una hora después de empezar la consulta. Y si nos retrasábamos era un problema, porque la consulta tenía que ser ocupada después por otro médico".

Actualmente, según la agenda de cita previa, disponen de cinco minutos para atender a cada niño. Pero aseguran que nunca miran el reloj. Dedican el tiempo que necesite el paciente, por lo que dicen que al final, siempre se extienden en sus horarios.

Mª Luz Sevillano expresa que la asistencia a los enfermos está garantizada de ocho de la mañana a ocho de la tarde, que es el tiempo que está abierto el centro. "Ahora hay mayor accesibilidad a los pediatras. Las madres tienen la tranquilidad de que en cualquier centro de salud van a atender a sus hijos porque siempre hay algún pediatra". Cuentan que el objetivo es "que la gente acuda a atención primaria y no masifique las Urgencias. Los hospitales son sólo para casos extremos, aquí se pueden atender la mayoría de las urgencias".

Otra cosa que ha mejorado la atención primaria es la creación de programas de medicina preventiva, como el control de niño sano o el programa de obesidad infantil que se implantó el año pasado en toda Andalucía. La directora del centro de salud Puerta Tierra I, Carmen Cotorruelo, apunta que estas dos pediatras están realizando una investigación sobre la obesidad infantil. Añade que ahora, "los niños van al pediatra también cuando están sanos, y no sólo cuando están enfermos como pasaba antes. Hay una continuidad asistencial con los programas de salud, por lo que se crea una mayor familiaridad y confianza entre los niños y los pediatras, y los pequeños pierden el miedo". Carmen Cotorruelo señala que "las dos pediatras de este centro dan mucha confianza a los niños y las madres están encantadas".

Ellas expresan que, al contar con más tiempo para atender a los pacientes, pueden informar mejor a los padres y "educar en salud". Asimismo, entregan por escrito la información que transmiten por oral.

Alicia Villar cuenta que llaman a sus pacientes "mis niños" porque "después de tantos años, se crea una relación de familiaridad. Y es que a algunos los vemos desde que nacen hasta los 14 años. Y muchos después quieren seguir con nosotras". Además, afirman que funcionan "como una sola" y las dos conocen a todos los menores. "Para eso facilita mucho las cosas el tener las historias en el ordenador", reconoce Mª Luz.

Ambas aseguran que aprenden mucho de los pequeños. En las consultas se actualizan de los dibujos animados, los juguetes y lo que está de moda en cada momento.

Mª Luz destaca que el ser madres les ayuda en el trato con sus pacientes, se identifican con las madres y entienden mejor los problemas que tienen.

Según estas doctoras, la pediatría de atención primaria es diferente a la hospitalaria "pero se complementan". Y llaman la atención sobre el hecho de que son los únicos especialistas que están en ambos lugares, "por eso no hay pediatras en paro. Bueno, y porque sacan pocas plazas". Señalan que desde el año pasado, los alumnos de quinto curso de Medicina rotan también por las consultas de pediatría de atención primaria, algo que ven "muy positivo". "Así complementan su formación porque lo que aprendes en la Universidad está enfocado a la pediatría hospitalaria".

Estas facultativos también imparten charlas en colegios y hacen reconocimientos médicos dentro del programa de salud escolar. Aseguran que disfrutan con su trabajo, algo muy importante, que se nota a la hora de tratar a los pacientes.

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