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SOS ante una situación extrema

Regla Rodríguez: “Sólo necesito una casa en Cádiz donde cuidar a mi hijo con leucemia”

  • El divorcio le arrebató su hogar y después de tres años durmiendo en sofás de familiares y amigos, esta mujer luchadora puede verse en la calle con Israel, en tratamiento de una grave enfermedad

Mucho más a menudo de lo que pudiera parecer la vida se confabula con la desgracia y arremete con saña en una especie de cadena sin fin. Y sólo las personas más luchadoras salen adelante. Pese a la falta de respuesta de los sistemas públicos de atención a los más vulnerables, incapaces casi siempre de contemplar las excepcionalidades que requieren las situaciones extremas. Como la que está viviendo Regla Rodríguez Reyes, una luchadora gaditana a la que la vida ha vuelto a poner frente a otra dura prueba, la más dura desde que tuviese que abandonar la vivienda familiar: la de encontrar una casa digna en Cádiz donde poder cuidar a su hijo, Israel Mayo Rodríguez, diagnosticado de leucemia hace tan sólo unos días y actualmente en tratamiento en el Hospital Puerta del Mar.

Después de que el divorcio la expulsase del hogar donde crió a sus tres hijos, después de más de tres años durmiendo en sofás en casa de familiares y amigos, después de pasar todo un confinamiento separada de Israel, recién operado de una rodilla, después de haber sido despedida de un trabajo en el que ni siquiera cotizó a la Seguridad Social la mitad del tiempo que se supone que debía estar contratada, después del accidente de tráfico que dio al traste con el proyecto laboral de su hijo, a sus 60 años, Regla se encuentra sometida a una implacable cuenta atrás en la que el 0 sonará entre los próximos 12 y 15 de agosto. Cuando a Israel, de 29 años, le den el alta en el hospital. Y se vean en la calle, sin una vivienda cercana a su equipo médico donde poder cuidarlo dignamente mientras continúa con el tratamiento y se recupera. En un descanso en el que ha dejado a un hermano al cuidado de su hijo, Regla cuenta su historia en la terraza de la cafetería del hospital:

“En 1978 me casé y me fui a vivir con mi marido a casa de mi suegra. Cuando me divorcié, hace ya doce años, solicité al juez la vivienda donde estaba criando a mis hijos, y me la concedió. Pero cuando se planteó que a los propietarios de los tres bloques que derribaron en la Avenida Juan Carlos I les iban a dar una nueva vivienda donde el Mercadona, nos llevó a juicio alegando que el piso era herencia de su madre. Mi hijo ya no era menor de edad y nos tuvimos que ir a la calle... Sabiendo que podía pasar, recurrí a Procasa. Y allí estoy, como demandante de vivienda, si mal no recuerdo, desde 2007 o 2009...”.

"En Procasa me dicen que viviendas disponibles hay, pero que no tengo suficiente puntuación”

Y ¿qué le dicen en Procasa? “He hablado con Eva Tubío [concejala de Vivienda] y con su responsable... me dicen que viviendas sí que hay, pero que no tengo suficiente puntuación y no me la pueden dar... y sé que en Guillén Moreno hay pisos municipales vacíos... En Cádiz, los alquileres son inaccesibles y yo necesito un piso cerca del hospital o en el casco antiguo, me da igual, pero aquí, que me da pánico irme a Puerto Real o a San Fernando y que mi hijo me necesite y yo no llegue a tiempo... No quiero una mansión, pero sí necesito una vivienda confortable para él –que a mi no me importa seguir durmiendo en el suelo– donde poder cuidarlo bien... que muchas veces me siento culpable de haber estado tanto tiempo separada de él”, confiesa Regla empapando de lágrimas su mascarilla.

"Hoy me dicen con cuánto me pueden ayudar al alquiler, pero los precios en Cádiz son demasiado altos”

¿Y qué le dicen en Asuntos Sociales? “El jueves [por hoy] valorarán el porcentaje de ayuda que me pueden dar para el alquiler de una vivienda, pero la tengo que buscar yo. Y yo la busco por internet, claro, y contacto con inmobiliarias, pero no me puedo mover del hospital para ir a verlas... No sé cuánto me corresponderá... Hasta mayo lo único que he estado cobrando son 215 euros de ayuda familiar... Yo nunca he recurrido mucho a los Servicios Sociales, porque siempre he sido una hormiguita, y he estado trabajando aquí o allí, y administrando muy bien lo poco que tenía... Y porque sé que hay personas que están peor que yo...”

Pero Regla, Regli o Tata Regli, que así la llaman los amigos de su hijo no está sola en absoluto. Desde que difundiese su situación en Facebook no ha parado de recibir apoyos. Sobre todo de la pandilla de Israel, que se ha movilizado en las redes sociales, presencialmente y más allá como un ejército o una ONG ante una emergencia humanitaria. Pero también de personas a título individual, de colectivos y de asociaciones.

"Me siento muy arropada, tengo que ser fuerte, voy a luchar por él con entusiasmo, y no voy a permitirme caer”

La trabajadora social del hospital ya está al tanto de su caso, el jefe de su hijo le ha brindado todo su apoyo e incluso un empleo a tiempo parcial, una organización dedicada a la rehabilitación de jóvenes le ha ofrecido acogida en Jerez, desde la Asociación de Vecinos Fermín Salvochea ya han informado de su situación al concejal de Participación Ciudadana, miembros de la Asociación pro Derechos Humanos están reivindicando por ella y Cáritas Diocesana tiene conocimiento del caso... Pero de momento sigue sin casa donde cuidar a Israel, y la cuenta atrás no se para...

Me siento muy arropada y fuerte, porque tengo que ser fuerte. Voy a luchar con todo el entusiasmo por mi hijo, por él... Yo soy muy luchadora, sé que nos queda un camino muy largo, pero ahí estoy yo. Dicen que si te caes, te levantas. No, yo no me voy a caer, no me voy a permitir caerme. Mi hijo me va a tener al 200%”.

Con Regla Rodríguez Reyes se puede contactar en esta dirección de correo electrónico: regliro60@gmail.com

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