Cádiz

Salvar al ex narco rehabilitado

  • Un joven gaditano que fue piloto de narcolanchas pide que el Pleno del Ayuntamiento de Cádiz respalde su petición de indulto.

  • Pasó más de seis años en prisión, se rehabilitó por completo pero tiene una condena pendiente.

José Antonio, de espaldas, frente al Ayuntamiento de Cádiz. José Antonio, de espaldas, frente al Ayuntamiento de Cádiz.

José Antonio, de espaldas, frente al Ayuntamiento de Cádiz. / Lourdes de Vicente

"Jamás supe qué era ser fuerte hasta que ser fuerte fue mi única opción". Esta frase aparece en el estado de WhatsApp de José Antonio, un joven gaditano de 33 años, casado y con tres hijos. La escribió en un momento crucial de su vida: el día que se liberó, en todos los sentidos.

Cada mañana, José Antonio se levanta temprano para ir a trabajar, después atiende a sus criaturas y en el poco tiempo libre que le queda le gusta leer y hacer deporte. Lleva una vida tranquila marcada por la rutina. Pero esto siempre no fue así. Este joven gaditano fue piloto de narcolanchas para las mafias del hachís. Consumió, vendió, distribuyó... El olor del dinero, las ansias de poder y, sobre todo, la adicción a las drogas lo llevaron por el camino equivocado.

José Antonio rectificó. Dio marcha atrás, no sin antes pagar por ello. Pasó seis años y cuatro meses entre las prisiones de Puerto II y Puerto III cumpliendo condena. Consiguió el tercer grado en el verano de 2018, pero tenía pendiente entonces otro juicio por narcotráfico. En mayo de 2012 lo pillaron desembarcando 1.000 kilos de hachís en el río Guadalete, en El Puerto de Santa María. Por esta causa, volvió a ser condenado por la Audiencia de Cádiz a tres años y once meses de cárcel. José Antonio solicitó el indulto, la misma sala que lo condenó, la Sección Cuarta, se pronunció a favor del mismo y, sin embargo, el Gobierno se lo denegó. Ahora quiere pedir un segundo indulto, esta vez, con el respaldo del Pleno del Ayuntamiento de Cádiz a propuesta de Adelante Cádiz.

Este gaditano es un claro ejemplo de que la reinserción es posible. Durante los seis años y cuatro meses que permaneció entre rejas, José Antonio dejó las drogas, se apartó de todo y de todos los que le habían llevado hasta allí y decidió retomar los estudios que abandonó en la adolescencia. Se sacó el graduado, aprobó el examen de ingreso a la universidad para mayores de 25 años y empezó a estudiar el grado en Educación Social por la UNED.

Además, fue preso de apoyo dentro de la cárcel, accedió al módulo de respeto y fue el primer interno de Andalucía en participar en los circuitos de mediación de justicia restaurativa. Asumió así labores de voluntariado para concienciar a los jóvenes sobre los peligros que entrañan las drogas a través de diversas entidades, como el Club Deportivo Virgili, el CEPA (Colectivo de Prevención e Inserción de Andalucía) o la asociación IMERIS (Intervención con Menores en Riego Social), entre otras.

"Si entro en la cárcel, perdería mi trabajo y mi familia, su único sustento”

Entrar de nuevo en prisión sería "terrible" para este gaditano. "Perdería mi trabajo y mi familia, su único sustento", asegura. "Estoy rehabilitado al 100%. He levantado cabeza y en mi casa los únicos problemas que hay son los de cualquier familia". Hace más de nueve años que José Antonio no es el que era. Atrás, muy atrás, quedan ya sus travesías a bordo de una narcolancha en aguas del Estrecho. El derecho al olvido existe y este padre de familia se siente merecedor de ello. "Además, si entro en la cárcel, no solo dejaré de generar ingresos, sino que supondré un gasto al Estado como recluso", apostilla. 

Este gaditano no muestra muchas esperanzas en conseguir la medida de gracia. "Yo lo veo lógico, pero tengo el 'no' en la cabeza. He visto de todo a lo largo de los años y sé que la vida siempre te depara sorpresas". "Si tengo que reingresar en un centro penitenciario, lo haré", dice con cierta resignación. "Sé cómo tengo que andar por allí. Me comportaré como ya lo hice antes para lograr cuanto antes el tercer grado".

En su primera solicitud de indulto, José Antonio contó con el apoyo de muchos vecinos de Cádiz así como de numerosos colectivos y fundaciones que firmaron la petición, aunque acabó siendo denegada. "Mi mujer se pateó toda la ciudad recopilando firmas". Ahora espera contar con el respaldo del Pleno del Consistorio gaditano.  

"Jamás supe qué era ser fuerte hasta que ser fuerte fue mi única opción"  fue la frase que José Antonio escribió el día que salió de prisión. Compró un móvil de prepago, descargó la aplicación de mensajería y la puso ahí, para no olvidarla, aunque realmente no le hacía falta. La tiene grabada a fuego.

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