Instalaciones deportivas

El Real Tenis Club de Cádiz, una institución centenaria en peligro

Imagen de la exposición del centenario de Real tenis Club de Cádiz.

Imagen de la exposición del centenario de Real tenis Club de Cádiz. / AT

El futuro del Real Tenis Club de Cádiz se ve amenazado por la deuda que le reclama el Ayuntamiento de Cádiz de algo más de 100.000 euros por la renta que se tenía que haber abonado desde el año 2015. Desde la entidad gaditana se argumenta que ese año expiró el contrato y pese a que se advirtió en numerosas ocasiones desde el club del fin del mismo y que había que formalizar otro nuevo, desde el Consistorio se hizo oídos sordos. Esto hace que el futuro de la sociedad se vea realmente amenazado si finalmente tiene que saldar el débito, pese a que se haga de una manera fraccionada.

El Real Tenis Club de Cádiz nació el 26 de julio de 1911 cuando en el Casino Gaditano se creó la llamada Sociedad de Tenis. Aquella junta fundacional estaba compuesta por personas con una posición alta en la ciudad, como eran Antonio Abarzuza (presidente), Miguel Aramburu (vicepresidente) y Pedro Luis Lacave (tesorero). La ubicación es la misma que ha mantenido en todo este tiempo y que hasta ese momento había sido el vivero del Parque Genovés.

Aquellas primeras instalaciones eran muy precarias pero en el club entraron algunos de los apellidos más influyentes de la ciudad en un momento en el que la práctica del tenis se asociaba a las clases más acomodadas. Entonces el club de tenis inaugural tenía dos pistas de cemento que al principio estaban en muy mal estado y que estaban orientadas hacia el Parque Genovés, situación en la que estuvieron hasta 1945, año en el que ya se dispusieron hacia el colegio mayor.

Tal y como se puede ver en la propia página web de la entidad, en los años en los que hubo diferentes cambios de regímenes políticos en España, desde la dictadura de Primo de Rivera, a la Segunda República, la Guerra Civil y la llegada de otra dictadura, la franquista, el club pasó por momentos de gran dificultad, tanto que estuvo a punto de desaparecer porque otra sociedad, Sporting Club, pidió al Ayuntamiento que le cediera los terrenos que el original ocupaba. 

La entonces llamada Sociedad Lawn-Tennis Cádiz, ya que durante la Segunda República tuvo que cambiar el nombre porque no se podía utilizar el de real, solicitó al Ayuntamiento ampliar la concesión de los terrenos gracias a la firma de 70 gaditanos residentes.

La década de los años 40 fue de las mejores para la entidad. Además del las obras que se realizaron en las pistas, también se construyó una pequeña tribuna para aquellos que quisieran presenciar los partidos y en cuya base estaban el vestuario femenino y las oficinas y en el exterior una chabola que hacía las veces de cantina y con dormitorios a su espalda para la familia del gerente del bar.

Entre el borde de las pistas y la pared del hospital militar había un jardín con una pista de baile y el vestuario masculino. En esa época hay un auge en la participación social del club y había al caer la tarde actuaciones de orquesta y fiestas durante el verano en las que incluso llegó a actuar Antonio Machín.

Es una época en la que también surge la que ha sido, quizás, la principal estrella tenística que ha tenido la entidad, María África García de Sola, que llegó a ser campeona de España en dobles con la mítica Lilí Álvarez, que fue subcampeona de Wimbledon en tres ocasiones. María África tuvo una carrera corta porque sufrió heridas en un brazo en la Explosión de Cádiz de 1947 pero al final dejó un torneo en categoría menores de 14 años que se jugó durante décadas en Cádiz, uno de los más apreciados en España.

A partir de los 50 y en adelante hubo una mayor socialización de la entidad y fue ganando la importancia del tenis. Poco a poco se iniciaron los campeonatos sociales y uno de los más importantes y que se mantuvo en activo hasta finales del siglo pasado fue la Copa Cádiz, que trajo al Real Tenis Club de Cádiz a jugadores de la talla de Mandarino entre otros muchos.

Posteriormente las pistas volvieron a cambiarse y se pusieron de tierra batida de un color amarillento que permanecieron hasta finales de los años 70, cuando se cambiaron por otras parecidas al cemento. A principios de los 80 la escuela de tenis con los eternos Antonio López y Juan José Fernández como monitores pasaron cientos de niños que conocieron y practicaron este deporte.

A principios de este siglo y con las instalaciones del club muy deterioradas, el Ayuntamiento de Cádiz decidió hacer un aparcamiento subterráneo por lo que todas las instalaciones se hicieron nuevas y se añadieron además dos pistas de padel. En el año 2005 se volvió a reabrir y se firmó un contrato de arrendamiento por diez años que expiró en 2015, por lo que la permanencia durante este tiempo ha sido en precario. Ahora el Ayuntamiento le reclama todo el dinero desde que se acabó el convenio.

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