"Quiero que durante el pregón me vean como un cofrade, no como un político"
José Blas Fernández Sánchez. Pregonero de la Semana Santa 2012
El teniente de alcalde del Ayuntamiento se reivindica como hombre de cofradías y repasa su trayectoria
Desde la noche del miércoles, José Blas Fernández se enfrenta a algo hasta ahora desconocido para él: pregonar la Semana Santa. Un honor que ha recibido con mucha ilusión y gracias al cual no dejan de aparecer en su cabeza recuerdos de los años que estuvo estrechamente vinculado al mundo de las cofradías, antes de volcarse en la política. El día después de su nombramiento, el pregonero cuenta sus primeras sensaciones.
-¿Ha podido digerir ya la noticia?
-La estoy digiriendo y además con una gran responsabilidad. No esperaba el nombramiento porque nunca me lo habían planteado ni yo lo había planteado tampoco. Para mí es algo ilusionante, es ir a lo desconocido. El pregón es algo que cuando vas de oyente te llena, pero ponerme en el papel de pregonero es muy distinto. Espero que los nervios no me traicionen.
-¿Qué hace un político metido a pregonero de la Semana Santa?
-Si el político antes de político ha sido cofrade es un tándem importante. Y yo le debo a las cofradías haber sido político, porque estaba en una junta de gobierno en la que tomábamos decisiones, salíamos a la calle... De alguna forma, yo ya estaba en la vida pública. Mi trayectoria primera siempre fue la cofradía, hasta que entro en un colegio público y después como concejal. Además, nunca he renunciado a mis orígenes, que son las cofradías. Y hay que tener en cuenta que las cofradías tienen mucho peso en Cádiz. ¡Cuántas cosas han hecho las cofradías por la ciudad! ¡Y cuántos ilustres gaditanos han pertenecido a cofradías!
-Usted es de Piedad.
-Así es. Y allí tuve una gran escuela, sobre todo Don Ramón Domínguez Valero, que fue hermano mayor perpetuo de Piedad. Le guardo un grandísimo cariño a Don Ramón, y recuerdo que falleció un martes y 13 en el que salió la cofradía de Piedad.
-¿Cómo llega José Blas Fernández a la cofradía de Piedad?
-Yo me coeduco con los jesuitas, era miembro activo de la congregación de los luises. Y la congregación y la residencia de los jesuitas, donde en aquella época estaba la cofradía, estaban unidas por una puerta. Al yo ser una persona muy activa, la cofradía encontró en mí a un joven, que entonces era muy necesario en Piedad. Así que entré en la cofradía y empecé a tener protagonismo. Entré como diputado con 16 años, falsificando la edad porque hasta los 18 no se podía; después fui mayordomo segundo, mayordomo, hermano mayor y vicehermano mayor. En esos años hicimos muchas cosas. Y tengo muchísimos recuerdos de aquello. El Cristo de la Piedad lo tengo en todas partes. Y quiero morirme en mi cofradía de la Piedad, donde tengo muy buenos amigos.
-¿Y ha tenido otras vinculaciones cofrades?
-También estuve en Ecce Mater, por la vinculación al estar las dos imágenes en la misma iglesia. Fíjate que yo salí muchos años rezando el rosario con un altavoz por la calle. Quién me lo iba a decir que después seguiría con el altavoz pero en otra faceta de mi vida... Y participé también activamente en la reorganización de la cofradía de Descendimiento. Recuerdo que el primer año le dejamos el paso del Cristo de la Humillación y buscamos a mucha gente. También he sido miembro de la entonces Junta Oficial de Procesiones, con Emilio Bartús como presidente. Y de esa etapa recuerdo una reunión que se celebró cuando la llegada de la democracia. La gente decía que el PSOE iba a acabar con las procesiones. Y celebramos una especie de foro en el que participaron políticos como Alejandro Rojas Marcos, Armando Ruiz, Carlos Díaz, Manuel Gómez de la Torre, José Ramón del Río... Yo entonces fui como cofrade. Y quedó meridianamente claro que las cofradías deberían perdurar siempre.
-Muchos recuerdos de aquella época.
-Muchísimos. Se me viene ahora a la cabeza, por ejemplo, cuando se hundió el paso de Piedad. Era una noche de temporal y la Policía me llamó a mi casa diciéndome que el paso se había hundido y que estaba en el agua. Después Costas me dijo que era imposible sacarlo y que había que hormigonarlo. Y allí se quedó el paso para lo resto... En ese episodio intervino hasta la Casa Real, que nos dio la concesión de la bóveda que ahora tenemos.
-Y le llegó el momento de abandonar el mundo cofrade...
-En efecto. Fui declarado incompatible al llegar a la dirección del Partido Popular. Eso nunca lo entendí, y de hecho creo que el mío ha sido el único caso que se ha dado. Yo no era un político que llegaba a las cofradías, sino un cofrade que entró en política. Pero no tuve más remedio que acatarlo.
-¿Cómo es la Semana Santa del pregonero?
-Yo siempre he vivido la Semana Santa completa, nunca he salido de Cádiz. Siempre la suelo ver con mi familia en un palco del Palillero que pago yo y al que llevo suscrito desde hace muchos años. Viendo los pasos, me gusta pensar que los momentos que representa un Cristo Caído, una Virgen llorando, un Cristo Crucificado, tienen su correspondencia con los momentos actuales.
-¿Y ya ha tenido ocasión de pensar cómo quiere hacer el pregón?
-Quiero que sea un pregón acorde con los tiempos. Quiero también hacer un pregón del Bicentenario, afirmando que las cofradías tienen que estar en el Doce y destacando el papel que tenían en aquella época. También reflejaré el momento actual. Las dificultades que hay, la falta de valores. Y sobre todo la familia; yo creo mucho en la familia.
-¿Ha pensado que puede coincidir el pregón con las elecciones andaluzas?
-Sería pura coincidencia. Pero vamos, que yo no voy en ninguna lista a las andaluzas, así que si coincide, del pregón nos iremos a votar.
-Hace unos días Mercedes Colombo dio el pregón del Rosario, y ahora lo nombran a usted pregonero de la Semana Santa ¿Es este un equipo de pregoneros?
-Parece que los de la cosecha del 95 hemos coincidido. Ahora solo falta que nombren a Juan Antonio Guerrero...
-¿Qué le han dicho sus compañeros de partido?
-Lo han recibido muy bien, me han mandado mensajes muy cariñosos. También me han preguntado que cómo he aceptado esta responsabilidad, que por qué me han nombrado... Yo quiero ser muy humilde, reconocer mis errores y ser solidario.
-¿Cómo le gustaría que recibiera la gente su pregón?
-Ante todo quiero que me vean como un cofrade, que se olviden del resto. Que por lo menos en ese momento me vean como un hombre de cofradías, no como un político.
26 Comentarios