Julio Pardo: "Estamos intentando quitarnos de la cabeza ese sambenito de que no ganar es perder"

El coro más laureado se presenta como ‘El sindicato’, “más vitalista, más alegre, más Carnaval” según su líder

Coro 'El sindicato'

Julio Pardo en las escaleras de las murallas de San Carlos.
Julio Pardo en las escaleras de las murallas de San Carlos. / Lourdes de Vicente

El coro de Julio Pardo llega al COAC 2026 con una nueva apuesta después del cuarto premio de ‘El lado oscuro’, una posición a la que no está acostumbrada este grupo.

Pregunta.-Será el primer coro de los favoritos en concursar. ¿Es más una ventaja o un inconveniente?

Respuesta.-Bueno, no lo sé, yo creo que al final, a la larga, ni lo uno ni lo otro. Al final el concurso tiene sus pros y sus contras, cantar pronto y cantar tarde. Pero es verdad que llevamos algunos años cantando tarde, sobre todo el año pasado que nos tocó cantar casi de los últimos coros. Y la experiencia no nos gustó, la verdad, porque genera bastante tensión ver cómo todo el mundo va pasando y tú todavía no. Y después el concurso se te hace muy corto y tienes poco margen de maniobra a la hora de corregir repertorios y demás. Entonces, nosotros, este año, y más con la idea que llevamos, que ya se verá, el cantar prontito nos ha dado mucha alegría.

P.-A diferencia del año pasado, que su coro actuó de los últimos. ¿Qué cambia en cuanto a la preparación?

R.Hombre, cambia mucho. Porque cuando tú cantas de los últimos, después entre una actuación y otra tienes muy poco tiempo. Por tanto, cuando llega la actuación de preliminares tú tienes que tener el repertorio montado casi completo. Mientras que el hecho de cantar pronto te permite dedicarte mucho más ahora a las partes fijas y al repertorio del primer día. Porque después tenemos, si no me equivoco, creo que son 18 ensayos hasta cuartos de final. Y luego otros 7-8 hasta semifinales. Es decir, puedes relajarte un poquito en el tema de completar el repertorio porque después tenemos mucho tiempo para seguir metiendo letras y ver un poquito qué van tirando los demás también.

P.-¿Cómo se han llevado los ensayos esta Navidad teniendo tan cerca el debut?

R.- Pues muy bien, la verdad es que muy bien. Lo bueno este año ha sido el hecho de que el sorteo fuera tan pronto, sobre todo para las agrupaciones que nos ha tocado cantar pronto, ha sido una ayuda. Porque hemos tenido la fecha desde muy pronto y eso nos ha permitido apretar bastante durante noviembre y primera mitad de diciembre. De forma que hemos llegado a las Navidades bastante tranquilos. Es decir, nosotros el coro lo tenemos terminado prácticamente desde el 20 de diciembre y estábamos nosotros ya en disposición de poder cantar.

P.-¿Es partidario de una fecha fija que posibilite un enero más tranquilo a los carnavaleros?

R.-Yo creo que el problema no es la fecha fija. Yo creo que el problema es la duración del concurso. Si el concurso durara lo que tiene que durar, que a mi juicio tiene que ser un máximo de 20, 24, 25 días como mucho, creo que este problema no existiría. O no existiría tanto. Eso nos hubiera permitido seguramente empezar en vez del día 11 quizás el día 20, que es una fecha un tanto más habitual. El problema es que esto cada vez es más largo. Es decir, si juntamos la semana de carnaval y el concurso, nos estamos yendo a un mes y medio. Tú imagínate que la Semana Santa durara un mes y medio o que la feria durara un mes y medio. Acabarían juntándose todas las fiestas unas con otras. Yo creo que el problema es que esto cada vez es más largo y al final llega un momento en el que, claro, se acaba pisando por la Navidad. Y si la pusiéramos fija y cada vez fuera más largo se acabaría pisando por delante también con la Semana Santa. Por lo tanto, yo creo que el problema no es de fecha fija sino de duración. Algo tan sencillo como alargar las sesiones de preliminares un poquito y meter dos o tres agrupaciones más por día, quizá nos quitaría una semana de concurso y eso sería de muchísima ayuda.

P.-¿Qué se puede adelantar de ‘El sindicato’?

R.-Hace ya mucho tiempo que jugamos cada año a hacer una apuesta totalmente distinta de la última. Y lo que sí digo es que se van a encontrar un coro que es diametralmente opuesto a ‘El lado oscuro’, no tiene nada que ver. Este año sí nos venimos mucho más a Cádiz, presentamos un coro más vitalista, un coro más alegre, un coro más Carnaval. Y un coro que creo que va a enganchar mucho y rápido tanto con el aficionado como con la gente del carnaval, porque creo que es una idea que viene muy al pelo, que es muy apropiada para los momentos que se están viviendo últimamente y que yo espero y creo que va a gustar. Nosotros la verdad es que estamos muy contentos, si bien es cierto que el coro del año pasado era una idea quizá un poquito más compleja que al propio coro también le costó más tiempo y más ensayos interiorizarla. Esta es una idea que el propio grupo entendió de primeras y nos ha sido mucho más fácil llevarla a efecto. Entonces yo creo y espero que para el público también será algo mucho más digerible, mucho más sencillo.

"La de 'El sindicato' una idea que viene muy al pelo, que es muy apropiada para los momentos que se están viviendo últimamente"

P.-¿Qué sensaciones le dejó ‘El lado oscuro’?

R.-Bueno, a ver, lo primero, nosotros, y lo llevo mucho tiempo diciendo, no podemos bajarnos del barco porque un año las cosas no vayan perfectas, que nos gusta jugar al riesgo y eso es precisamente lo que hicimos. El coro salió tal y como nosotros lo teníamos pensado y si volviéramos a hacerlo lo haríamos exactamente igual. Si bien es cierto que cuando uno presenta propuestas que son un poquito más radicales, digámoslo así, pues corres el riesgo de que de primeras no entren perfectamente por los ojos. No se puede ganar siempre. Un coro finalista, un coro arriba, que en muchas quinielas estaba más arriba y nada, ya está. Y cada año esto es una apuesta nueva, una moneda al aire y a ver qué pasa con el de este año.

P.-El cuarto puesto no es un lugar habitual de su coro, acostumbrado a estar en los puestos más altos. ¿Cómo se digiere esa clasificación?

R.- A ver, es que nosotros tenemos que mentalizarnos que el concurso de coros ha cambiado. En la década de los 90, incluso de los 2000, coros grandes, grandes con opción de ganar había dos, como mucho tres. Entonces este coro, el nuestro, que siempre ha estado en lo más alto, ya sabía que salía a competir por el primero y como mucho por el segundo en un año malo. Eso ya no es así. Ahora ya estamos hablando de que hay cinco o seis coros arriba peleando codo con codo. Y ya el hecho de quedar segundo, tercero o cuarto no se puede considerar una derrota. El simple hecho de estar en la final tiene que ser considerado un triunfo porque todos los años hay coros con nivel de ganar que se quedan fuera. Por lo tanto, ya nosotros ese sambenito de que no ganar es perder, estamos tratando de quitárnoslo de la cabeza porque eso era hace años, ahora es diferente. Además, no es sano porque al final uno no disfruta. Nosotros después de Los Martínez’ sacamos 'Los Luciérnagas'’, un coro precioso que quedó segundo. Y había gente que acababa de entrar en el coro que se sorprendía mucho de que habiendo quedado segundo, el coro estaba prácticamente deprimido. Entonces dices ganar es mejor que segundo, claro, pero es que segundo, tercero, incluso cuarto, hoy en día con lo difícil que está esto, ya es un premio. Por eso tenemos que quitarnos un poco esa idea de la cabeza, que es lo que estamos intentando.

P.-¿Cómo ha sido el retorno a la autoría de El Canijo?

R.-Maravilloso. Él desde el principio tuvo muchas ganas. Todo esto surge porque este año Carlines dio un paso al lado como autor y Antonio Rivas también quería quizás un poquito de apoyo para no asumir la autoría en solitario. Entonces nosotros pensamos inmediatamente en un viejo amigo que ya hizo con nosotros dos coros maravillosos y tal y como lo llamamos nos dijo que sí. Entonces ha sido muy positivo, hemos hecho un equipo de trabajo muy bueno, todos, él se adapta perfectamente a nosotros, nosotros también a él. Y la verdad es que el punto de vista que él aporta, que es quizás un punto de vista bastante alejado de lo que es el coro tradicional, a nosotros nos sirve de mucho. Es muy fácil trabajar con el Canijo, porque aparte es amigo personal de hace muchos años y es un gusto. Y ojalá, bueno, ojalá sea por mucho tiempo, esperamos que no sea solamente cosa de un año.

P.-Y Antonio Rivas sigue incombustible, ahí con vosotros.

R.-Además, creo que precisamente esto de que haya llegado el Canijo, a él le ha puesto las pilas de nuevo. En el sentido de que quizás después de tantos años, yo lo entiendo, porque Antonio Rivas lleva ya cuarenta y tantos años aquí a tope, sacando muchas veces varias agrupaciones por año, a él ya quizás le pesaba un poquito la presión de tener que hacerse cargo casi en solitario de un refectorio completo. Pero tener a otra persona que asume casi el 50% del trabajo, a él le ha relajado, le ha quitado presión y le ha hecho rendir más y disfrutarlo más. Si bien es cierto que nosotros, Antonio y yo, cada año después del concurso nos sentamos y decidimos si queremos continuar o no queremos continuar. Yo voy como el Cholo Simeone, partido a partido. No hay que salir a la fuerza. Mientras haya ilusión y ganas, seguiremos. El año que veamos que no hay ilusión, pues lo dejaremos y no hay drama ninguno. Creo que todos somos capaces de vivir sin Carnaval también.

"Hemos conseguido que es bonito también recordar a mi padre siempre con una sonrisa en la cara y con una anécdota bonita"

P.-Hágame una radiografía del estado de la modalidad de coros.

R.Creo que la modalidad de coros goza de una excelente salud y prueba de ello es lo que te he dicho antes, que esto cada vez es más difícil. Ya todos los coros suenan estupendamente, las orquestas suenan estupendamente, escénicamente vienen bien trabajados, los grupos todos son potentes y creo que es bonito que haya tanta disparidad dentro de la modalidad, que haya estilos tan diferentes. Yo creo que el que hoy en día diga que no le gustan los coros, ¿por qué no los escucha? Porque con estos estilos tan distintos es seguro que hay alguno que por lo menos le cuadra. Yo creo que la modalidad está en un excelente momento.

P.-¿Cómo y cuánto sigue presente en usted y en el coro la figura de su padre?

R.-Él no está físicamente con nosotros, pero todos sentimos que está. Y hemos conseguido que es bonito también recordarlo siempre con una sonrisa en la cara y con una anécdota bonita. Entonces, nosotros seguimos teniendo presente que él está allí. Me preguntan por mo padre y a mí no me sale nada de lágrimas, me sale una sonrisa. Y nosotros allí en el ensayo sentimos que está con nosotros. Y encima nos sucedió el año pasado una cosa muy curiosa. (13:01) Nosotros nos tuvimos que ir del Instituto Columela porque hubo un problema en el salón de actos y nos acogieron cariñosamente en el colegio Celestino Mutis.Y un día ensayando abajo en el salón de actos nos asomamos por la ventana y vimos a 20 metros el azulejo que pusieron de mi padre en la casa donde nació, en la calle Conde O’Reilly. No nos habíamos percatado. Y se nos pusieron los pelos de punta. Nos hemos cambiado de local y se ha venido con nosotros.

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