Pedro J. Ramírez analiza las razones del "naufragio"

El periodista y ensayista disertó sobre las razones que hicieron fracasar el espíritu de libertad de las revoluciones y constituciones de finales del siglo XVIII y del XIX

Natanael Bello Pedreño / Cádiz

17 de marzo 2012 - 18:33

Si esto del periodismo ha terminado derivando, como dicen algunos, en que los grupos de comunicación se convierten en corporaciones sectarias que defienden intereses ideológicos, políticos y particulares se podría decir que el periodista y ensayista Pedro J. Ramírez convocó ayer a sus parroquianos. Pero no llegó para hablar de comunicación, ni de la situación presente del oficio, ni de la actualidad más devastadora. Habló del pasado y las puertas del Casino Gaditano estuvieron abiertas para que cualquier ciudadano en su libre derecho a elegir entrara para escuchar su disertación histórica, De París a Cádiz, sobre la época de la primera Constitución liberal, las comparaciones de las revoluciones de entonces con la 'primavera española' y los errores que la Constitución del 78 arrastra al igual que la doceañista.

El patio interior del Casino Gaditano estaba lleno -aunque no se quedó nadie fuera- con gente de pie e incluso sentada en la escalera. Cerca de 300 personas. El acto lo abrió la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, que reconocía que era "una tarde muy esperada desde hace tiempo". Definió a Ramírez como "un periodista de raza" y habló sobre la libertad de prensa que se reconoció por primera vez en el texto de 1812. A todo esto el invitado asentía con la cabeza y compartía copa con su esposa, la diseñadora Ágatha Ruiz de la Prada, que lucía uno de sus modelos tan característicos y coloridos. Mientras, en una pequeña mesa, la librería Manuel de Falla vendía algunos ejemplares del último libro publicado de Pedro J. Ramírez, El primer naufragio, sobre el golpe de Estado de Robespierre, Danton y Marat contra el primer parlamento elegido por sufragio universal masculino.

Entre melodías y melodías de móviles -el personal no aprende- la conferencia continuó, con la alegría de los gritos de fondo de los chiquillos que jugaban en la plaza San Antonio. "Un día de gran felicidad, me siento honrado y orgulloso de intervenir en este momento en esta ciudad", exclamó al comenzar. En su intervención nombró a Dumas en su relato que daba nombre a la conferencia y reflexionó sobre las respuestas que se intentaron dar en aquel momento y que no articularon herramientas que las hicieran llegar a los ciudadanos. También resaltó que el problema no se encontraba en las personas, "ni en Luis XVI, ni en el peor de los Borbones (por Fernando VII), el problema eran las reglas del juego", matizó. En sus conclusiones, Ramírez, con la voz ya algo afectada, señaló la capacidad de reflexionar sobre las razones de aquel fiasco y resaltó la principal tara que soporta tanto la Constitución del Doce como la actual de 1978: El difícil y tortuoso proceso de reforma.

stats