"Obstaculizó nuestra ayuda", afirman los trabajadores sociales
juicio con jurado
En la sesión de ayer diferentes policías declararon que en la habitación de la víctima había "larvas" y un "olor insoportable"
Ayer se celebró en la Audiencia Provincial de Cádiz la segunda sesión del juicio con jurado en el que se procesa a una vecina de Cádiz acusada de dejar morir a su madre por falta de atención y cuidados elementales.
En esta segunda jornada prestaron declaración los trabajadores sociales que llevaron el caso de esta familia, varios policías que acudieron al levantamiento del cadáver en mayor de 2010 -cuando falleció la anciana- así como la hermana de la procesada, su ex novio y la que entonces era su suegra.
Los trabajadores sociales expusieron ante el tribunal que la acusada "obstaculizó nuestra ayuda". En una primera visita estos asistentes se percataron de la "acumulación de enseres" en la vivienda, por lo que requirieron a la hija para que pusiera orden y limpieza en el hogar donde convivía con su madre.
En otras citas concertadas los trabajadores no pudieron llevar a cabo su cometido "porque nadie abrió la puerta". En otra ocasión posterior la acusada mostró "gran resistencia" para enseñar la casa, si bien al final los empleados de Servicios Sociales la convencieron y pudieron entrar. Entonces le plantearon la posibilidad de solicitar la ayuda a domicilio y tramitar la Ley de Dependencia. Fue ahí cuando los funcionarios apreciaron cierta mejoría en la actitud de la procesada: "El domicilio estaba más limpio y ordenado", declararon.
Pero meses más tarde "volvió a ser difícil contactar con ella, cerró de nuevo las puertas", afirmaron. "La llamamos por teléfono y le enviamos cartas sin obtener respuesta". Como último intento, una auxiliar quiso acceder a la vivienda pero la procesada le dijo que se marchara y que volviera otro día, "que su madre había pasado mala noche".
"Dado que ella no colaboraba, tomamos las medidas legales oportunas y dimos aviso a las autoridades", expusieron los profesionales en Sala.
A raíz de esta denuncia por parte de los Servicios Sociales, el Juzgado de Instrucción número 4 de Cádiz decretó unas diligencias en las que requería a la Policía Nacional para que se personase en el domicilio de la acusada, justo dos días antes de morir la madre. "Fuimos a la casa y llamamos por teléfono al número que nos facilitaron, pero no conseguimos hablar con nadie", depuso un policía en el juicio.
Otros agentes que también pasaron por sede judicial coincidieron en señalar la "dejadez", el "desorden" y la "suciedad" que imperaba en el inmueble. Los policías que acudieron a la vivienda comisionados por los servicios sanitarios del 091 explicaron que "el olor era insoportable", que en la habitación de la fallecida había "larvas y bichos", además de "excrementos y vómitos en las sábanas". Uno de los funcionarios llegó a aseverar que la mujer podría llevar "sobre 24 horas muerta", y no dos como había dicho la hija.
Ayer también prestó declaración por vídeoconferencia la hermana de la acusada, residente en Almería. Esta testigo manifestó que la última vez que vio a su madre fue en el año 2005, que la relación entre ambas era mala y que supo de su muerte seis meses después por una citación judicial.
El otro hermano de la procesada no ha sido localizado, motivo por el que no declarará en este juicio.
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