Miradas compartidas
josé maría gonzález santos. alcalde de cádizrector de la uca. eduardo gonzález mazo
Alcalde y rector, Ayuntamiento y Universidad, coinciden en que el pretendido incremento del campus de Cádiz se traducirá en crecimiento cultural, económico, académico y social para la ciudad
La complicidad entre ellos es evidente. Se llevan bien, tienen buena relación. Y además comparten visión y objetivos sobre la ciudad que les vio nacer y que les ha dado formación y, en la actualidad, representación pública. El alcalde de Cádiz, José María González, y el rector de la Universidad de Cádiz, Eduardo González Mazo, acaban de poner patas arriba la ciudad, encendiendo un interesante debate a raíz del acuerdo alcanzado para revitalizar el frente universitario entre Valcárcel y el Reina Sofía. Nada más conocerse el proyecto que han configurado de la mano, los dos González, Eduardo y José María, analizan para este periódico ese futuro Campus de Cádiz.
-¿Qué tiene de bueno este acuerdo?
-ALCALDE (A): Qué no tiene de bueno este proyecto, diría yo. Es beneficioso para la ciudad de Cádiz desde todos los puntos de vista: el económico, con la dinamización del casco antiguo, el académico, del conocimiento, de lo social... Nos permite configurar una parte del plan estratégico de la ciudad que está desarrollando el Ayuntamiento, que se complementa con otros planes como el de movilidad, de peatonalización, de eficiencia energética y energías renovables...
A la Universidad le permite disponer de un espacio privilegiado y sin comparación con ningún otro campus universitario de Andalucía ni de España. Un campus en el balcón del Atlántico convertirá a la Universidad de Cádiz en uno de los espacios predilectos de los estudiantes universitarios españoles, sin ningún tipo de duda.
Y culturalmente conforma y confirma la apuesta decidida de las instituciones por la puesta en valor del patrimonio y la cultura como eje de dinamización económica de la ciudad. Así que ventajas todas e inconvenientes ninguno.
-RECTOR (R): Es la oportunidad de hacer una definición casi completa ya de un modelo de ciudad en una zona donde coincidimos ambas instituciones que tiene un carácter eminentemente cultural, académico y universitario. Eso significa que en una ciudad que está buscando desde hace bastante tiempo un modelo, ya tiene una zona donde va a estar definido y donde creo que el día de mañana habrá que seguir completándolo, intensificándolo y aumentándolo, pero ya definido. Esto requiere una colaboración mutua entre Ayuntamiento y Universidad, que de hecho viene desde hace mucho tiempo atrás. Y hay que tener claro que ese modelo de la ciudad no es para la Universidad, ni es para el Ayuntamiento; ambas son instituciones públicas y es para los ciudadanos.
-¿En qué lo va a notar la ciudad?
-A: Más allá de los beneficios para el Campus universitario, me gustaría llamar la atención de que esta operación nos va a permitir recuperar una zona especialmente importante de la ciudad, como es el Parque Genovés, el gran jardín botánico de Cádiz, y la puesta en valor de ese espacio, no sólo con la recuperación en sí de las especies vegetales, sino también con el Teatro José María Pemán y la actuación de la Pérgola. Pretendemos que sea un espacio con un ambiente universitario, joven, dinámico, habitado. Estamos convencidos de que es la mejor manera de conservar el patrimonio.
-R: Cuando uno visita las grandes ciudades europeas y contempla en los mapas de turismo cómo los edificios combinan actuaciones culturales, académicas y universitarias, es lo que queremos para Cádiz. Cuando el día de mañana alguien quiera visitar cualquier edificio de esa zona podrá ver actividad cultural, académica y universitaria. Y eso es muy importante porque traslada la imagen de un entorno universitario en el entorno de la Caleta, del Parque, con alumnos con sus bicicletas, los mayores, las exposiciones... Que se recuerde que en el ámbito urbano hay un foco muy importante académico, cultural y universitario como una de las potencialidades y singularidades de la ciudad.
Y si nos pregunta qué es lo importante, ahora mueve esa línea hacia dentro de la ciudad. ¿Cómo se expande la riqueza que se va a generar en esa línea hacia dentro? Hacia los barrios de dentro, hacia los edificios, hacia los alojamientos, hacia el alquiler, hacia los establecimientos. Ya hay personas que están buscando nuevas industrias para lavandería y para un conjunto de actuaciones. Ese espacio se mueve dando riqueza, un toque jovial, sin olvidar el Aula de Mayores, hacia dentro de la ciudad, transmitiendo hacia ese interior el conocimiento y la cultura.
-Hay quien dice que esta operación es para que el rector tenga despachos con vistas al mar.
-R: Aunque no quiero entrar en el debate político, simplemente aclarar que el despacho que me asignó la institución académica para el desarrollo de mis actividades docentes y de investigación se encuentra en la Facultad de Ciencias del Mar y Ambientales en el Campus de Puerto Real. Lo ocupo desde que obtuve la plaza de profesor ayudante, hace 25 años, y lo comparto con otros dos profesores. Es de dimensiones muy reducidas y está incorporado a un laboratorio separado por cristales, lo que permite seguir las tareas de investigación. Desde el laboratorio, tenemos la fortuna de disfrutar de unas maravillosas vistas del Río San Pedro, de la Bahía, del majestuoso puente y de la ciudad de Cádiz.
Actualmente, ocupo de forma temporal el despacho del Rectorado de la calle Ancha para el desempeño de este cargo de gestión académica, cuando, además, está cercano a cumplirse el séptimo año de mandato de los ocho a los que limita, con buen criterio por cierto, nuestra institución el ejercicio del cargo de rector.
-¿Quién llamó a quién para este proyecto?
-R: El alcalde me llamó para tener una entrevista al poco de salir elegido y ya ahí coincidimos mayoritariamente en un proyecto, que también han defendido otras formaciones políticas como el PSOE. Lo primero que nos dijimos es que veíamos necesario un modelo universitario para la ciudad, que ambos somos gaditanos y que íbamos a luchar por todo lo que pudiéramos avanzar en este ámbito. Luego tienes que ir faseando una estrategia que no sólo depende del alcalde y de mí, sino de otro conjunto de instituciones que se han ido uniendo, como la Diputación, la Junta, o el Gobierno.
-A: Recuerdo que en la primera reunión institucional que tuvimos coincidimos en los mismos planteamientos y dijimos que el futuro académico de la Universidad podía repercutir muy positivamente en el desarrollo económico de la ciudad. El rector es de la calle San José y yo de la calle María Arteaga y compartimos una pasión que se llama Cádiz. En ese sentido no hemos dudado en ningún momento en poner todo lo que haga falta en colaborar en ese objetivo común. Con este proyecto estamos haciendo Cádiz.
-¿Por qué este proyecto en este momento? ¿Qué circunstancias se dan ahora que no había antes para plantear algo así?
-R: Se han ido concatenando un conjunto de actuaciones, en las que he visto la máxima disponibilidad de las instituciones que han participado. Pero también había que transportarse anteriormente y ver qué conjunto de actuaciones se hicieron. Yo tengo una relación de todo lo que se cedió y trabajó durante el gobierno de Carlos Díaz y durante el gobierno posterior. A mí es que me ha tocado ahora, y cuando he ido a hablar con las administraciones he encontrado las puertas abiertas. Eso ha permitido poner una marcha directa, pero anteriormente también ha habido relaciones.
-Se habla del edificio de Náutica para completar ese cinturón universitario. ¿Pero qué valoración hacen sobre otros edificios de ese frente?
-R: Ya hemos integrado el ECCO, porque hay una cantidad de trabajos que se hacen en el ámbito universitario, que se desconocen y que el alumnado en la mayoría de los casos quiere exponer y que la sociedad se sienta partícipe de lo que se está haciendo. Creo que este ámbito es especialmente interesante para que la ciudadanía lo conozca, no porque en otros ámbitos no se pueda hacer, sino porque en un campus urbano te permite ir paseando y viendo y disfrutando lo que tienes al lado de tu casa.
-A: Con respecto a la Escuela de Náutica, no nos vamos a detener en este elemento en concreto, lo que no quiere decir que nos olvidemos de él. Vamos a trabajar en hacer realidad este plan estratégico para la ciudad, que es un proyecto abierto y flexible que tendrá que ir completándose con las actuaciones. Y dudo mucho que la Junta no se sume a medio o largo plazo poniendo en valor un edificio como Náutica, no sólo por los 9.000 metros cuadrados de espacio, sino por su emplazamiento tan privilegiado.
-R: La Junta de Andalucía, en concreto su vicepresidente, que es una persona comprometida con la provincia, ya me ha manifestado su preocupación por el edificio. Pero vuelvo a insistir, es muy oportuno que terminemos y consolidemos el campus universitario, pero soy consciente de que todo no se puede realizar a la vez. Hay que tener en cuenta lo que se nos viene encima: Valcárcel entero y las pistas deportivas. Y las administraciones están haciendo un esfuerzo.
-¿Y el colegio Carlos III? ¿Chirría en ese frente universitario? ¿Encaja?
-A: Qué bonito que los niños y niñas de la ciudad sientan desde pequeño el calor y la efervescencia del ámbito académico y universitario. Por supuesto que el Carlos III no chirría en este proyecto.
-R: La Universidad no ha venido a la ciudad a decir lo que tiene que haber o no en un espacio, nosotros nunca entramos en un debate que sea la ordenación del PGOU o cosas así. Eso es competencia del Ayuntamiento. Nunca dijimos, por ejemplo, que Valcárcel tenía que ser un centro educativo; lo que pusimos sobre la mesa es que podría ser un centro educativo si finalmente no se construía un hotel. Nosotros no llegamos a los sitios a poner o quitar cosas, sino a aportar ideas que si son bien avenidas se llevarán a cabo. Por eso no vamos a decir Carlos III sí o Carlos III no, evidentemente; nosotros no estamos para decir "todo lo que haya de aquí hasta allí fuera, para la Universidad". Y dentro del carácter cultural, académico y universitario, un centro educativo cumple su función, desde luego.
-A: Y es bueno además que sea un centro educativo público.
-En este proceso de traer la Universidad al casco histórico, ¿en qué lugar queda la facultad de Medicina, que estaba pendiente de trasladarse a extramuros?
-R: La Universidad tuvo que tomar una decisión clara en cuanto a Medicina, que fue acometer obras de rehabilitación que lleva una primera fase de más de un millón de euros y está ahora en una segunda de cerca de otro millón. Eso significa que la Universidad está apostando por su facultad de Medicina donde está, porque en estos momentos no hay otra posibilidad. Si no tenemos claro que va a haber un nuevo hospital, qué hace la facultad de Medicina adelantando un proyecto a algo que no sabe si se va a cumplir o no. Además, la facultad va a rehabilitar la mayor parte de su centro y se ha incorporado a la plaza y al barrio plenamente, como demuestran los escalones de la fachada que tan apegados están a la historia de la ciudad.
-¿Y el edificio de la calle Chile?
-R:La propuesta que tenemos es que una vez que el Ayuntamiento lleve a cabo la reparcelación de Valcárcel, se defina finalmente el proyecto básico para Valcárcel y se prevea un espacio de tiempo definible en cuanto a la rehabilitación del edificio y el traslado de Educación, en ese momento aparecerá una comunidad universitaria de unas tres mil personas. Será entonces el momento de pensar en la biblioteca central del Campus Cádiz para dar respuesta a todo el campus y a la sociedad gaditana. Ahora hay una biblioteca en Medicina, otra en Empresariales, otra en Filosofía y otra pequeña en Relaciones Laborales. Cuando venga una comunidad mayor habrá que contar con una biblioteca central. Esa es la propuesta que tenemos pensada en este momento, pero no hemos elaborado nada en ese ámbito.
-¿Está la ciudad preparada para absorber esa comunidad universitaria que se anuncia, con más de 9.500 personas?
-A: No solamente está preparada, sino ansiosa de recibir esa inyección de gente. A nivel de equipamientos, de suministros, de comunicaciones y de conexiones está perfectamente equipada y preparada. Además, esta dinamización potenciará seguramente que se mejore en este sentido. Habrá un resurgimiento en la rehabilitación para alquilar pisos a los estudiantes, abrirán locales para dar respuesta a servicios que reclame la comunidad universitaria, habrá un esfuerzo en el carril bici, en la peatonalización y para dar respuesta a todas las demandas que surjan de esta dinamización.
-R: Mire un detalle: una gran parte del éxito que tenemos es la valoración que hacen los alumnos de Erasmus que vienen a Cádiz por la acogida y el trato que le dan los gaditanos. Yo creo que esta ciudad se reinventa y se transforma, pero es que a lo que viene de fuera y le puede generar un impacto económico y de desarrollo se aprovecha. Que vengan, por tanto, dos mil y pico de estudiantes la ciudad lo va a recibir con las manos abiertas. Y limitaciones en este aspecto no las hay en estos momentos; lo que sí hay son proyectos que ya están trabajando como el carril bici, que para la comunidad universitaria es fundamental, porque si toda la comunidad universitaria viniera en coche sería imposible. También estamos en conversaciones para un autobús circular que pudiera venir desde la estación de tren.
-A: Y debo insistir en que la apuesta de la ciudad no se sustenta solo en este frente universitario, sino que va más allá apostando también por el apoyo a las actividades tradicionalmente tractoras de la economía de la ciudad, como el puerto o los astilleros, y nuevas actividades como la puesta en valor del turismo no solo de playas, sino también el cultural, gastronómico y de patrimonio. Y nuevos sectores como el de las energías renovables. Como Ayuntamiento del siglo XXI es fundamental que la ciudad empiece a producir kilovatios de energías renovables. Todo esto obedece a un plan mucho más abierto, del que el mundo académico forma parte. Cádiz es tan grande que para evolucionar necesita una mirada grande.
-¿Miran el rector y el alcalde más allá de lo que hasta ahora han presentado?
-A: Tengo la suerte de compartir la mirada con el rector; miramos la ciudad con los mismos ojos y hablamos de cosas. Todavía no se ha producido nuestra última conversación, alumbraremos nuevos proyectos. Porque además es que es nuestra obligación, estamos aquí para eso. Hablamos de espacios que están por potenciar, como las murallas de las Puertas de Tierra, o como optimizar espacios infrautilizados en extramuros, vemos cómo podemos actuar de forma conjunta en otros espacios de la ciudad. Estas conversaciones de ciudad las tengo además con otras administraciones, no solo con el rector, porque es mi obligación.
-R: Nosotros siempre hemos puesto sobre la mesa la máxima colaboración en lo que se nos requiera, y luego la libertad que tenemos en las propuestas que traemos y son recibidas. Colaboración por ejemplo se nos pidió para el proyecto puerto-ciudad, o para la regata, donde estuvimos con absoluta generosidad. En Santander vi que la Universidad trabajaba con la ciudad, y ya nosotros tenemos uno con el edificio inteligente de Doctor Marañón. Esto tiene mucho trabajo, pero estoy convencido de que podemos trabajar muchos proyectos de ciudad inteligente, energías renovables... Estamos en ese ámbito de colaboración y entendimiento. La Universidad está para lo que en un determinado momento se le requiera, igual que la Universidad también requiere de la ciudad para otras cosas; pero porque esto no es quien gana y quien pierde, esto son instituciones públicas. El dinero va de un lado para otro; lo bueno es que se gestione de una forma eficaz y que redunde en el ciudadano.
También te puede interesar