Jenaro Jiménez, condenado por una falta de vejaciones

El empresario que huyó a Paraguay insultó a los familiares de su ex mujer, tras la muerte de uno de ellos, en internet

Jenaro Jiménez, en una comparecencia en los juzgados.
Jenaro Jiménez, en una comparecencia en los juzgados.
Melchor Mateo / Cádiz

21 de abril 2012 - 01:00

Jenaro Jiménez Hernández ha sufrido un nuevo revés en los tribunales. Lo curioso del caso es que es por un tema que no tiene nada que ver directamente con su huida a Paraguay o con las deudas que dejó cuando supuestamente había desaparecido en aguas de Tarifa.

En esta ocasión el Juzgado de Instrucción número 4 de Cádiz le ha condenado por ser autor de una falta de vejaciones leve por escrito y con publicidad. Por ello se le ha impuesto la pena de 20 días de multa con una cuota diaria de seis euros, así como a las costas del juicio rápido que se celebró.

El tema juzgado data del mes de diciembre de 2011 cuando falleció un familiar de su ex mujer, que era su esposa y estaba embarazada de ocho meses cuando se marchó a Paraguay en abril de 2008. Por este fallecimiento se publicó una esquela en un medio de comunicación. Jenaro entró en dicha página web y según lo que aparece en el apartado de hechos probados de la sentencia empezó a proferir insultos como "R., J., y A.,... que os den por el culo" o "me alegro del dolor de R., de J., y de la bruja de la hermana... que os den por el culo", "cuanto me alegro de vuestro dolor, joderos".

Por todo ello, además de la multa anteriormente citada, Jenaro Jiménez también tiene durante cinco meses la prohibición de comunicarse con todos los familiares de la ex mujer a los que hizo referencia en los insultos.

Jenaro de la Misericordia Jiménez Hernández, que así es su nombre completo, no escurrió el bulto ni muchísimo menos, sino que "reconoció la veracidad de los hechos que le atribuían".

Jenaro Jiménez ya fue condenado hace unos meses a dos años de prisión por un delito de estafa hacia la persona de un ex cuñado. Este había entregado 47.000 euros a Jenaro Jiménez en concepto de la señal de un piso que le había vendido de una de las empresas que tenía. El problema es que dos días después Jenaro desapareció y si no hubo rastro de su persona hasta un año y medio después, de esta cantidad en metálico no se supo nada nunca. Para colmo, el piso ya tenía una dueña anterior a la que se le iba entregar 30.000 de los 47.000 euros para resolver el contrato. Finalmente su ex cuñado se quedó sin dinero y sin piso.

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