El Campus de Cádiz vuelve a la Universidad
La UCA adjudica la reforma del Colegio Mayor, cerrado desde 2002 l Avanza el proyecto del Olivillo mientras que se estudia un nuevo uso para la sede de Ingeniería
En el largo listado de proyectos pendientes en Cádiz y de edificios públicos abandonados en el casco histórico de la capital habrá que ir pensando en eliminar ya la histórica sede de Colegio Mayor Universitario Beato Diego. Cerrado desde 2002, hace ya catorce años, la Universidad ha firmado ya el contrato con la empresa Acciona Infraestructuras, para que ejecute las obras que saque de la ruina a uno de los edificios más emblemáticos del Campus gaditano.
Finalmente, la obra va a suponer una inversión de 4,8 millones de euros, muy por debajo del importe total de 6,1 millones con la que se había licitado. La intención de la Universidad de Cádiz es iniciar los trabajos de forma inmediata, incluso este mismo año y a pesar de la cercanía de las fiestas de Navidad y Reyes. El plazo de ejecución es de 16 meses por lo que, salvo imprevistos, el nuevo complejo estudiantil podrá estar en uso en el curso 2018/2019.
Con el inicio de esta obra, el equipo que preside el rector Eduardo González Mazo, da un paso de gigante para la recuperación del Campus de Cádiz, que había entrado en decadencia los últimos años con el cierre de varios de sus equipamientos. Al inicio de las obras del Colegio Mayor se le unirá a lo largo del próximo 2017 los trabajos de conversión del Olivillo en el Centro de Transferencia Empresarial, impulsado también por la Junta, con un presupuesto inicial de 3,6 millones de euros. A la vez, están a punto de terminar las obras de mejora realizadas en la Facultad de Medicina, con un millón de inversión, mientras que se espera aclarar el retorno o no al Valcárcel de la Facultad de Ciencias de la Educación, un antiguo compromiso de la administración educativa que, en todo caso, aún tardará unos años en hacerse realidad.
El inicio de los trabajos de reforma del Beato Diego permite concluir un tortuoso camino iniciado en 2002, cuando se cerraron sus puertas y se anunció la ejecución de un ambicioso proyecto de modernización del inmueble, con un coste entonces estimado de 2,7 millones de euros. El edificio sufría entonces importantes defectos estructurales que incluso hicieron plantearse la demolición del mismo. Hay que tener en cuenta que el proyecto data de 1944, siendo obra del arquitecto Antonio Sánchez Estévez, aunque el centro abrió por primera vez sus puertas en el curso 1954/1955.
Desde 2002 han sido varias las ideas de reforma que se han puesto sobre la mesa, y sobre todo, varias las fórmulas para financiar las obras, teniendo en cuenta la histórica falta de fondos de la UCA.
En un primer momento se llegó a plantear dejar en manos de la iniciativa privada la gestión del Colegio Mayor. Esta posibilidad se desechó dos años más tarde al aclararse que el centro debía de estar en manos públicas. En 2007 entra en juego la Empresa Pública de Suelo de Andalucía, que aceptó financiar la obra. Pero ya estábamos metidos de lleno en la crisis económica y en los recortes en las inversiones, especialmente notable en todo el proceso de rehabilitación del casco antiguo de Cádiz emprendido por la Junta. El último paso que dio la UCA, antes de afrontar con sus medios el proyecto, fue la firma de una declaración de intenciones con la Zona Franca por la que ésta incluía el proyecto entre las peticiones realizadas para obtener nuevos fondos europeos.
El proyecto definitivo contará finalmente 99 habitaciones con baño integrado, tres de ellas adaptadas para estudiantes con discapacidad física y nueve dobles. En todo caso, la amplitud de las estancias, 16,30 metros cuadrados de superficie cada una, permite la posibilidad de convertirlas en habitaciones dobles si la demanda así lo requiere.
El complejo académico se completa con un comedor, sala de estudio, sala de ocio, además de un gimnasio y una terraza solarium ubicada en la última playa y con una envidiable vista al parque Genovés y al mar. Se habilitará también un subterráneo para 32 plazas de vehículos.
El proyecto supone actuar sobre 5.815 metros cuadrados, lo que implica incrementar en 1.500 metros la superficie del edificio original, entre ellos 500 están bajo rasante. Aunque inicialmente el centro estará dedicado a alumnos de la UCA, no se descarta abrir sus puertas al profesorado y a participantes de los cursos de Erasmus.
Una vez se reabra este equipamiento, el Campus de Cádiz habrá solventado parte del importante déficit que tiene la Universidad en cuando a residencias para estudiantes. Frente a la oferta pública, en los últimos años ha sido la iniciativa privada la que ha puesto en marcha varios centros ubicados en el casco antiguo.
Medicina
El centro de referencia del campus de Cádiz, la Facultad de Medicina, se encuentra actualmente en obras. Una inversión, cuantiosa, de un millón de euros, que se decidió ejecutar una vez se asumió que nunca se construiría la nueva sede de la Facultad en un solar de Loreto-Puntales, junto al Hospital Regional que tampoco saldrá adelante.
El proyecto encara ya su última fase pues la idea es que las obras estén terminadas antes de fin de año, lo que permitirá a la totalidad del alumnado, hoy en parte desperdigado por otros edificios, volver a la sede de Fragela. En los últimos meses se ha procedido a la reconstrucción del patio principal y de los accesos al complejo, trasladando a la fachada principal las escaleras de emergencia, cubiertas con un muro blanco que ha provocado más de una queja al afirmarse que choca con el resto de la plaza. Se han sustituido y modernizado las ventanas y los ascensores y trasladado el Departamento de Anatomía.
Aunque se reconoce que estas obras eran muy necesarias, se quedan cortas ante lo que se necesita ejecutar en un edificio que se ha quedado anticuado para las nuevas ofertas educativas.
Olivillo
En el listado de edificios y proyectos abandonados en la ciudad, el Olivillo encabeza el ranking pues se encuentra en estado de total abandono desde hace cerca de tres décadas que le ha llevado al borde de la ruina.
Estas tres décadas han dado para mucho, y aunque en este tiempo han sido varias las propuestas de uso, el coste para salvar el inmueble ha impedido cualquier acción definitiva.
Ha sido la Inversión Territorial Integrada, ITI, la que ha aportado finalmente la financiación que va a sacar al Olivillo del ostracismo en el que se encuentra. Con algo más de 3,6 millones de presupuesto el inmueble, también obra de Sánchez Estévez, se transformará en el Centro de Transferencia Empresarial.
El CTI se convertirá en su momento en el apoyo a las empresas en todo lo referido a la innovación y la tecnología, utilizándose también como vivero para nuevos emprendedores.
La recuperación del Olivillo se encuentra ahora en la fase de espera de la presentación del proyecto de la obra, en manos del Colegio de Arquitectos, que estará en un plazo de tres o cuatro meses por lo que los trabajos se pondrían en marcha a principios del próximo otoño.
Valcárcel
Cuando Magisterio dejó Cádiz y se marchó a Puerto Real, el compromiso era que retornase a la capital cuando se encontrase un espacio adecuada. Este edificio ya existe: Valcárcel. La intención de la Junta de Andalucía, con el apoyo del Ayuntamiento y Diputación, es que se convierta en sede de la Facultad de Ciencias de la Educación. Queda por aclarar si las pistas deportivas que estos estudios necesitan, se ubicarán en el antiguo patio del viejo colegio o se situarán en los terrenos del Campo de las Balas. En todo caso, será un proyecto que por su complejidad aún tardará unos años en estar terminado.
Ingeniería
También al Campus de Puerto Real se marchó hace algo más de un año la Escuela de Ingeniería, dejando sin uso su sede gaditana, en la calle Chile. El equipo rectoral está pendiente de aclarar cómo va a quedar el Campus de Cádiz, confirmando o no el retorno de Ciencias de la Educación, para convertir este edificio en un complejo centrado en servicios generales, incluso biblioteca, archivo y el área de patrimonio, que no cuenta con un espacio adecuado.
Eduardo González: "El Colegio Mayor es un símbolo de la Universidad de Cádiz"
"Hemos trabajado de forma muy intensa para completar las infraestructuras en el campus urbano de Cádiz. En el caso del Colegio Mayor eran muchas las familias que solicitaban un alojamiento para sus hijos; además, el edificio también tiene un significado como alma y símbolo de la Universidad de Cádiz, como sede que fue de numerosos actos culturales y sociales", destaca el rector de las UCA, Eduardo González Mazo, especialmente satisfecho tras salir adelante la reforma integral del Beato Diego, cerrado desde 2002, gracias al esfuerzo económico de la propia Universidad.
Este paso adelante del Campus de Cádiz se une a la conclusión de la primera fase de las obras de mejora en la Facultad de Medicina. "Como veíamos que no iba a llegar a buen término la construcción del Hospital Regional (al que estaba ligada la nueva Facultad) decidimos actuar en el edificio más señero de nuestra Universidad. Estamos acondicionando los espacios comunes y las clases y seguiremos invirtiendo en su mejora".
En cuanto al retorno de la Facultad de Ciencias de la Educación y su ubicación en Valcárcel, el rector no quiere entrar en unas negociaciones en las que están implicadas otras administraciones. Todo este debate se ve desde fuera y se atenderá a lo que en su momento acuerden éstas. En todo caso, González Mazo recuerda que la presencia de las pistas deportivas forman parte esencial en la formación de quienes estudian Ciencias de la Educación. "Son como los laboratorios en otros centros", reconociendo en todo caso que el Campo de las Balas están muy cerca de Valcárcel.
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