Fernando Estrella | Abogado especialista en responsabilidad civil “En accidentados fraudulentos, Cádiz se merece la Champions League”

  • Letrado de profesión y periodista de vocación. Dos tareas que no le impiden llevar por bandera dos pasiones muy gaditanas: el Cádiz Club de Fútbol y el Carnaval

Fernando Estrella, entre documentos y recuerdos, en su despacho. Fernando Estrella, entre documentos y recuerdos, en su despacho.

Fernando Estrella, entre documentos y recuerdos, en su despacho. / Lourdes de Vicente

Por la cara A, abogado de profesión y cadista de corazón convencido de que este año es “el del ascenso directo, sí o sí”. Por la cara B, un periodista frustrado que compensa esa vocación de juventud con diversas colaboraciones con diferentes medios de comunicación. También es un carnavalero callejero que se metió en este mundillo del tres por cuatro por una apuesta con sus amigos. Fernando Estrella, letrado especializado en responsabilidad civil, revela en esta entrevista algunos detalles de su vida personal así como aspectos claves de su labor profesional como abogado en la provincia de Cádiz.

–Su padre estudió Derecho y trabajó para la Administración, su hermano es magistrado y presidente de la Audiencia Provincial de Cádiz... Lo de la abogacía le viene de familia, ¿no?

–La verdad es que mi vocación frustrada es la de periodista, que luego al menos la he compensado con las colaboraciones que he mantenido con los medios de comunicación.

Cuando elegí carrera, no había tantas facultades como hay hoy. Yo era de letras y lo más práctico, lo más cercano y lo más cómodo era estudiar Derecho en la recién creada, por aquel entonces, Facultad de Derecho de Jerez, que tenía un gran plantel de profesores y catedráticos. Mi padre me dijo: empieza en Jerez y ya más adelante veremos. La típica excusa bondadosa, vaya. Y aunque inicialmente no tenía una excesiva vocación, la verdad es que no estoy arrepentido. Un vez que abandonas la teoría y abordas la realidad práctica del Derecho, es una profesión apasionante.También tuve mucha suerte, pues nada más acabar entré en el despacho de Eduardo Noya. Era vecino y amigo íntimo, además de un extraordinario profesional. Todo lo que sé en el mundo del Derecho se lo debo a él, a Eduardo.

–Mucha gente sabe a qué se dedica pero la pregunta no está de más. Dentro del Derecho, ¿cuál es su especialidad?

–El Derecho, en general, tiene miles de ramas. En Cádiz es complicado vivir de la especialidad. Yo, afortunadamente, lo logro a costa de la responsabilidad civil, una materia mucho más grande que la circulación, que es un conjunto minúsculo dentro de la responsabilidad civil. Aunque, sin duda, es un área muy importante, la que más trabajo da.

–Hablando de circulación y accidentes de tráfico, ¿cómo se mueve la picaresca gaditana en este sentido?

–En accidentados fraudulentos, Cádiz sería merecedora de Champions League. En todas las estadísticas, la provincia sigue siendo un punto negro. No se explica el excesivo número de accidentados de carácter leve en relación con el número siniestros y con el parque móvil gaditano. Evidentemente, la picaresca no se da en un accidente de gran envergadura, el problema es que en Cádiz no hay accidente de circulación sin esguince cervical. ¿Por qué? Por muchos motivos.

Durante la conducción, puede ocurrir –y sucede de forma habitual– que recibamos un pequeño golpe, normalmente por detrás. La típica colisión por alcance al salir de una rotonda (los españoles no entendemos las rotondas) o al sacar el vehículo de un estacionamiento en batería en el aparcamiento comercial de turno. Son accidentes de leve intensidad y, sin embargo, derivan en reclamaciones por lesiones.

La gente lo sabe, la ciudadanía es consciente de que el esguince cervical, dorsal o lumbar, ahora llamado traumatismo menor de la columna vertebral, es la única reclamación de carácter subjetivo. Es por referencia 100% del paciente. No se puede contrarrestar con una prueba de carácter objetivo. Ojo, eso no quita que sea la lesión que con más frecuencia se da.

"Chiclana y Sanlúcar son dos ciudades prototipo de excesivos accidentes fingidos"

–¿Qué quiere decir exactamente con carácter subjetivo?

–Es muy sencillo. Si ahora mismo dejamos la entrevista y nos vamos los dos al Puerta del Mar, tú vas a conseguir el mismo parte que el que verdaderamente ha tenido un accidente. Y eso es así también porque la medicina actual es defensiva. El problema en este asunto es que pagan justos por pecadores.

Otra cosa. Una vez que te llevas tu parte del hospital, esa es la última vez que recibes asistencia médica pública. A partir de ahí, es sobradamente conocido que entra en juego el negocio de las clínicas privadas, que, de una manera u otra, capturan a ese lesionado y lo curan... o no. El lesionado fraudulento, a medida que va acudiendo a rehabilitación, va adquiriendo un ánimo de enriquecimiento injusto y nunca cura. Entra refiriendo dolor y sale refiriendo, como mínimo, el mismo dolor. Y eso es porque va buscando ya la indemnización, no sólo por el periodo de curación, que cuanto más largo sea mejor, sino por secuelas igualmente subjetivas, como algias dorsales o lumbares, parestesia en los brazos o síntomas similares.

El objetivo del falso lesionado es estar el mayor tiempo posible en curación y no curar. Obviamente, al final le quedarán secuelas subjetivas. Si tanto el primer día al médico de Urgencias como el último día al médico de la clínica privada le dices que te duele el cuello, ambos te lo van a hacer constar.

–Entonces, ¿cómo se puede evitar que paguen justos por pecadores?

–Se está evitando en parte. En primer lugar, es fundamental la labor jurisprudencial de la Audiencia Provincial de Cádiz, en concreto, de la Sección Segunda. Ha frenado mucho que los jueces establezcan que no hay relación causa-efecto entre las lesiones reclamadas y el accidente de circulación en cuestión en base a la escasa intensidad del golpe.

En cualquier caso, el boom actual no es el de hace unos cuantos años, especialmente, en localidades como Chiclana y Sanlúcar. Son dos ciudades prototipo de excesivos accidentes de circulación fingidos.

En segundo lugar, juegan un papel fundamental las bases de datos del Instituto de Medicina Legal (IML) y de las compañías aseguradoras. En dichas bases no sólo constan los accidentes que has tenido, sino que además queda registrado que has cobrado por él y que has cobrado por las secuelas derivadas del mismo. Así, el que acumula ya tres siniestros va a evitar pisar el juzgado, como mínimo, por vía de denuncia, porque sabe que si va a ver al forense, éste se va a percatar de que es la cuarta vez que reclama por lo mismo.

El abogado Fernando Estrella posa junto a una bonita estampa de la Catedral de Cádiz. El abogado Fernando Estrella posa junto a una bonita estampa de la Catedral de Cádiz.

El abogado Fernando Estrella posa junto a una bonita estampa de la Catedral de Cádiz. / Lourdes de Vicente

Ha contribuido también a frenar este fenómeno del fraude en la circulación alguna que otra condena penal. Es muy llamativo el famoso caso de los Reyes Reyes. Los Reyes Reyes eran una familia de etnia gitana afincada en Chiclana que se dedicaba a estrellarse constantemente con un Seat León. ¿Qué sistemas empleaban? Los que he comentado antes: provocar accidentes con un riesgo mínimo, esto es, buscando al coche que sale en batería de un aparcamiento en un centro comercial, empezar a dar vueltas por una rotonda siempre por el carril exterior a la espera de que alguien se les cruzara o bien en cedas el paso, amagando una falsa salida. Los Reyes fueron condenados por estafa y cinco de ellos ingresaron en prisión. Ésta y otras condenas en distintas provincias se publicitan a efectos de frenar el fraude. Son una llamada de atención. Te puedes encontrar con un problema penal si el juez abre diligencias porque no se cree el accidente que denuncias. En el caso de los Reyes Reyes, varias compañías aseguradoras cruzaron datos y comprobaron que un mismo señor sumaba ocho accidentes en 15 meses.

"Te puedes encontrar con un problema penal si el juez no se cree el accidente que denuncias"

Otra circunstancia a tener en cuenta es la despenalización de los accidentes de carácter leve. Antes, para entendernos, era gratis. Tenías un accidente, denunciabas, te veía el forense y normalmente cobrabas antes del juicio. Por tanto, el denunciante (el perjudicado) no tenía interés alguno en continuar con la vista oral y se archivaba. Ahora, sin embargo, ha cambiado la Ley y es mucho más complejo reclamar. Actualmente, cualquier lesionado en un accidente de circulación no puede ir al juzgado a interponer una demanda civil, sino que es requisito obligatorio hacer una reclamación previa a la compañía contraria.

Así, en los supuestos de accidentes leves, las indemnizaciones han bajado, hay una presunción de inexistencia de secuelas y los tiempos medios de curación en las clínicas privadas han descendido. Ya no se ve a un tipo 200 días curándose de un esguince cervical. Hoy la aseguradora correspondiente paga un módulo establecido de antemano por la asistencia a ese lesionado. La clínica va a cobrar igual si le da 20 sesiones de rehabilitación que si le da 30.

En definitiva, esta despenalización ha desatascado mucho el tema judicial y ha reducido drásticamente la judicialidad.

–¿Y en los supuestos de accidentes graves?

–El lesionado de gran intensidad sí llega al juzgado. Ese es otro mundo. Ahí sí hay un antes y un después con la reforma de la Ley 35/2015 de Responsabilidad Civil y Seguros en la Circulación de Vehículos a Motor en cuanto a cantidades. Esa reforma entró en vigor el 1 de enero de 2016 y el cambio más importante que ha introducido es la reparación íntegra del lesionado.

–Conociendo su tremenda afición por el Cádiz C.F., no podemos acabar esta entrevista sin preguntarle por el equipo.

–La cosa está extraordinaria. Éste es el año del ascenso. Seguro. Segurísimo. Estoy convencido. Pese a que el Cádiz de Cervera se caracteriza por llegar sin fuerza a los últimos partidos, yo creo que este año subimos. Va a costar, no obstante, el equipo está muy bien plantado, coherente, los jugadores están con otra personalidad, lo dan todo y, además, hay un gran banquillo, cosa que no ha pasado en otras temporadas. El Cádiz tiene que subir por ascenso directo, que como sea por la liguilla, no subimos.

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