Pesca

Expertos del IEO perciben también una caída en la población de caballas

  • Técnicos del Instituto Española de Oceanografía vinculados al CEI.Mar coinciden con los pescadores de La Caleta, pero aclaran que es pronto para sacar conclusiones

Caballas en venta ambulante en una foto de archivo. Caballas en venta ambulante en una foto de archivo.

Caballas en venta ambulante en una foto de archivo. / Julio González

Primero fueron los pescadores de La Caleta. Luego, el gerente de la Conservera de Tarifa, José Luis Muñiz. Y ahora toca el turno a los expertos del Instituto Español de Oceanografía de Cádiz (IEO), vinculados al CEI.Mar, el Campus de Excelencia Internacional del Mar, de la Universidad de Cádiz. Estos destacan que aunque es pronto para obtener conclusiones del estudio anual que se realiza por estas fechas, las primeras impresiones coinciden con la percepción del sector artesanal sobre una posible caída de población de 'Scomber colias' en aguas españolas. Que traducido resulta, cada vez hay menos caballas. Fernando Ramos, especialista del Centro Oceanográfico de Cádiz del IEO que lidera el estudio de la citada especie en el Golfo de Cádiz, asegura que aún es pronto para llegar a ninguna conclusión, “ya que la información de la campaña de evaluación de ésta y otras especies pelágicas (boquerón, sardina, jureles, etc.), realizada con métodos acústicos en aguas españolas y portuguesas del Golfo de Cádiz durante la primera quincena de agosto, está procesándose y aún no se dispone de las estimas de biomasa y abundancia de estas especies”. Sin embargo, según este experto, estas campañas incluyen la realización de pescas de identificación de los bancos de peces detectados por la ecosonda que permiten obtener una primera impresión de la distribución y abundancia de estas especies. “Lo cierto es que en las pescas realizadas en aguas españolas hemos encontrado menos 'Scomber colias' que en años anteriores”, explica, “lo que no quiere decir que la población del Golfo de Cádiz haya disminuido en su totalidad” .

La información de la campaña de evaluación de especies como la caballa realizada durante la primera quincena de agosto está procesándose, y aún no se dispone de las estimas de biomasa y abundancia de las mismas.

Según explican desde el IEO, la especie de caballa dominante en esta zona del Atlántico, 'Scomber colias', nombre científico para denominar al estornino o caballa del sur, “es uno de los peces que suscitan en los años más recientes mayor atención de la comunidad científica internacional al haber pasado de tener un papel secundario en las pesquerías de cerco ibéricas a ser una de las especies protagonistas por la pérdida de disponibilidad de otras como la sardina, en caída ya contrastada desde principios de este decenio”.

Posibles causas

Sin conclusiones definitivas, como recalcan desde el IEO, sí se plantean algunas posibles causas. Por ejemplo, estudios científicos previos indican que la temperatura del agua del mar es una de las principales variables que condiciona la distribución de la especie, que muestra una especial predilección por aguas con temperaturas entre los 15 y 20 grados. Esta fue una de las razones esgrimidas por veteranos pescadores caleteros. “La menor aparición de esta especie en los sondeos de la zona se puede deber a que la población se haya desplazado hacia aguas portuguesas buscando aguas con temperaturas más tolerables para la especie o bien que, en el caso de La Caleta, se hayan acercado menos a la línea de costa precisamente porque este verano la temperatura haya sido más fría en este punto concreto del Atlántico”, siendo este un dato que, según el experto consultado, debe ser confirmado.

La única limitación específica para la especie es la de la talla mínima legal de desembarco que está fijada en el Golfo de Cádiz en los 20 centímetros.

Otra de las causas de su posible caída en número podría ser una sobrepesca, motivada a su vez por varios condicionantes. Por una parte, la caballa del sur ha tomado mayor importancia para las pesquerías por la escasez de la sardina. “De hecho, se ha registrado un aumento progresivo de capturas en España y Portugal desde 2006, evidenciando un claro incremento en el esfuerzo pesquero dirigido a la especie”. Tampoco, destacan desde el IEO, se descarta que este incremento del esfuerzo sea también consecuencia añadida “de un incremento en la demanda de la especie para satisfacer otros mercados diferentes a los tradicionales (consumo fresco, industria conservera), como el de suministro de alimento para el engorde de atunes en jaulas”. Esta última posibilidad era la más comentada entre los caleteros y denunciada por José Luis Muñiz. Aún así, desde el IEO se recalca que “nada de esto puede elevarse al nivel de conclusión sin saber siquiera si realmente hay menos ejemplares en esta población y cuál es realmente el estado de la población explotada”.

La caballa ha dejado de tener un papel secundaria ante la caída de la sardina

Recuerdan los expertos que “debido a ese papel secundario que tradicionalmente ha tenido la caballa del sur (mucho menos interesante en el mercado que el boquerón o la sardina), dicha especie no había suscitado ningún control por parte de la Unión Europea, no estando sometido hasta la fecha a ningún sistema de cuotas de captura”. La única limitación específica para la especie es la de la talla mínima legal de desembarco que está fijada en el Golfo de Cádiz en los 20 centímetros. Pero “ni siquiera se han definido aún cuáles son los límites de la población de caballa del sur y su grado de conectividad con otras poblaciones de la especie, paso previo y fundamental para analizar y conocer el estado del recurso”.

Aunque las campañas anuales como las citadas anteriormente se realizan por el IEO en el Golfo de Cádiz desde 2004, no ha sido hasta hace unos meses cuando el Consejo Internacional de Exploración del Mar (órgano asesor de la Comisión Europea) se ha empezado a interesar por el estado de este recurso. “De hecho –mantienen desde el IEOh, la comunidad científica internacional tiene una agenda de actuación prevista para abordar este tema; en enero de 2020 se reúnen los expertos de España, Portugal, Francia y Reino Unido para poner en común los datos recopilados y analizar los métodos más idóneos para evaluar el estado de los stocks de esta especie”.

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