Cádiz

Emilio López de Cádiz

  • Fallece a los 61 años el periodista que se ganó en 40 años de oficio ser uno de los referentes de la ciudad.

Emilio López Mompell, periodista más local que ninguno, murió ayer de repente y contra las esperanzas de su familia y de sus cientos de amigos (entre los que se encuentran absolutamente todos sus compañeros del Diario), animados hasta el último momento por la fortaleza y el ánimo que desprendía su presencia sin que él siquiera se esforzara. Tanto ánimo que ni siquiera la dureza de la enfermedad que llevaba encima hizo bajar los brazos nunca a los que le rodeaban.

Pero ha muerto. A los 61 años y después de casi 40 de ejercer la profesión periodística, que en sus manos, sus palabras y su mirar irónico era el oficio más respetable que pueda ejercerse. Periodista local, municipal, social, paseante de la calle en la que las noticias eran las que le buscaban a él en las bocas y las confidencias de quienes se le acercaban para contarle cosas en una proporción de cuatro o cinco por cada paso que daba. Muchos de ellos eran esas personas a las que él llamaba sus pavarottis, sus gaditanas fuentes que le cantaban novedades, primicias, relaciones, cancelaciones, no todas publicables pero sí imprescindibles para conocer la realidad de una ciudad antigua, peculiar y cuyos secretos y claves conocía como nadie.

Por su capacidad de indagar combinada con una discreción sabiamente administrada, era el mejor suministrador de contactos para todos los miembros de la Redacción del Diario de Cádiz, que es lo mismo que decir de su familia, como todo el mundo sabía. A última hora, empezaba a familiarizarse con las nuevas tecnologías, pero ningún dispositivo era capaz de rivalizar con esa agenda de bolsillo repleta de teléfonos escritos a lápiz o con bolígrafo de punta ciertamente fina. "Apunta ahí..." decía al compañero que le pedía un contacto, después de hojear impasiblemente esa prolífica libreta.

Emilio nació en Cádiz en 1954 y estaba encantado con su cuna, sobre todo con el casco antiguo por el que se movía como el pez más listo de la Caleta, entre las tradiciones que tanto amaba pero a las que no reverenciaba de manera acrítica. Y como ejemplo, las posiciones que manifestaba sin estridencias en dos mundos a los que se sentía tan unido como el Carnaval y las cofradías. Era periodista de Diario de Cádiz desde 1979. Pertenecía a tres hermandades, las del Nazareno de Santa María, Rocío y Sanidad de Cádiz y fue pregonero de la Semana Santa de Cádiz en 2003.

Los datos y las fechas vitales se pueden contabilizar como simples anotaciones estadísticas, pero en el caso de Emilio hay que contemplarlas como marcas que fueron modelando su personalidad. Nació en la calle de Marqués de Cádiz. Fue bautizado e hizo la Primera Comunión en la parroquia de Santa Cruz. Educó su infancia en el colegio La Salle-Mirandilla, y pasó posteriormente al Instituto Columela y al Colegio de Huérfanos de la Armada en Madrid. En 1977 lo ganó el periodismo, y empezó a trabajar como corresponsal en el diario Pueblo en Cádiz a la vez que colaboraba con la revista Cádiz Gráfico.

En 1979, recién nacida la democracia, pasó a formar parte de la plantilla de un Diario de Cádiz que empezaba a abrirse a la renovación de materiales, máquinas y profesionales, como redactor de Local, especializado desde el principio en información religiosa y carnavalesca, aunque abarcando toda la vida de la ciudad, entonces tan vital y conflictiva como requerían los nuevos tiempos. Su capacidad le llevó a desempeñar la jefatura de Área de Local. Fue durante 16 años vicepresidente de la Asociación de la Prensa de Cádiz.Casado desde 1983 con la algecireña Ascensión Vázquez Muñoz, tenía dos hijos, Emilio y Ascensión. Su relación con el mundo cofrade le llevó a pronunciar numerosos pregones, lo que inició en 1988 con la Semana Santa de Algeciras. A partir de ahí, y además del de Cádiz, hizo el de la Virgen de la Esperanza del Nazareno del Amor (1989); la Inmaculada, de la Salle Mirandilla (1992); el Rocío de Cádiz (1994); la Virgen de la Salud (1995); la del Amparo (1997); la Virgen del Rosario, Patrona de Cádiz (1999); al cargador gaditano, de la peña 'El Pájaro' (2002); y la Virgen de la Luz. (2002).

La Asociación de la Prensa de Cádiz y el Colegio de Periodistas, publicaron ayer un comunicado en el que expresaban su pesar por la pérdida de "un excelente profesional ligado a Cádiz y sus tradiciones", y recordó que en 2006 recibió el premio Paco Navarro, con el que el jurado reconocía más de 25 años realizando informaciones sobre el Carnaval gaditano en su Diario. Su fallecimiento marcará sin duda la tradicional Velada de la Prensa que se celebra esta noche en el Convento de San Francisco, como una casualidad excelsa en su homenaje.

El funeral por Emilio López se celebrará a las 10,30 de la mañana de hoy en el Tanatorio de Cádiz, en la Glorieta Zona Franca.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios