El aparcamiento en Cádiz

“En 1995 Emasa estaba al borde del cierre; hoy es una empresa eficaz”

  • Martín Vila destaca la nueva ordenanza de movilidad: apoyo al uso compartido del coche para trabajadores del exterior, tarifas especiales para residentes y mejoras en la carga y descarga

José María González y Martín Vila, visitante el nuevo estacionamiento en la avenida de Astilleros José María González y Martín Vila, visitante el nuevo estacionamiento en la avenida de Astilleros

José María González y Martín Vila, visitante el nuevo estacionamiento en la avenida de Astilleros / Julio González

El Ayuntamiento va a dar un paso trascendental en el cambio de modelo de la movilidad urbana con el debate de las nuevas ordenanzas municipales que, salvo cambio de última hora, se discutirán en el pleno de la Corporación de finales de este mes. El documento se une a la profunda reorganización experimentada por Emasa en este mandato y el cambio del objeto social de la empresa pública, que hace cuatro años estaba inmersa en una importante crisis económica y que ahora afronta nuevos proyectos de expansión, según destaca el teniente de alcalde de Movilidad y presidente de Emasa, Martín Vila.

La nueva ordenanza implica una reorganización de todo el sistema del aparcamiento regulado, a la que se llega tras un profundo análisis de las necesidades del tráfico rodado y de los propios ciudadanos. De esta forma se incluye un reparto de las zonas azul y naranja y la creación de la zona verde, que se centra de forma exclusiva en los residentes que viven en zonas donde se produce una importante carga de tráfico (inmediaciones de la playa o cercanía de grandes oficinas y la Universidad) lo que les dificulta el aparcamiento en determinada hora de la jornada. El pago por el uso de estos aparcamiento exclusivo se limitará a apenas 8 euros al mes.

Otro aspecto destacable es el reparto de los estacionamiento para carga y descarga. En este caso se autorizará estas operaciones sin coste alguno siempre que no se exceda de los 30 minutos de parada en cualquiera de las zonas azul, naranja o verde. Aquí se ha tenido en cuenta, destaca Vila, el importante incremento en este tipo de servicios, especialmente tras la proliferación de la venta por internet. Se mejoran las condiciones de trabajo de estos trabajadores a la vez que se agiliza la llegada de las mercancías. Y, además, abre la posibilidad de reordenar zonas de carga y descargas ubicadas en vías consideradas como inapropiadas, como la calle Arquitecto Acero. "Es inaudito ubicar este estacionamiento junto a un BIC como es la Catedral", alega el concejal.

La intención de la nueva ordenanza es conseguir que se rebaje el número de coches que entran en la ciudad por motivos laborales, saturando aún más un tráfico ya de por sí muy denso. De esta forma se va a promover el uso compartido. "Tres o más usuarios que opten por venir en un único automóvil podrán equiparar el pago de la zona de aparcamiento a la tasa, más baja, que tienen los residentes".

Este concepto tiene como objetivo mejorar la movilidad urbana y reducir la contaminación ambiental en la ciudad, "y no por el incremento de la capacidad recaudatoria" al favorecerse el uso de tarifas más bajas. De la misma forma, el coste de la hora de rotación en la zona naranja bajará para adaptarse a la de la zona azul.

El desarrollo de esta ordenanza supone también para Martín Vila "un paso más dentro de la implicación de Emasa en la propia sociedad gaditana", dejando atrás la imagen de un simple cobrador de las plazas de aparcamientos o, peor, del supuesto gestor de la grúa municipal. "En las pasadas navidades, por ejemplo, cerramos un acuerdo de colaboración con la asociación de comerciantes, a los que dimos horas de aparcamiento para animar la llegada de clientes de fuera, que accediesen a Cádiz en coche". Igualmente se ha cerrado un acuerdo con las asociaciones del taxi para que los propietarios de estos vehículos puedan estacionar en las zonas seguras de los aparcamientos municipales, con un coste de 30 euros al mes. Ya hay 40 coches dentro de este programa.

"Las nuevas ordenanzas y la ampliación del objetivo social de Emasa marcan un antes y un después desde que en 2015 accedimos al gobierno y nos encontramos una empresa al borde de un ERE y de una posible quiebra, muy diferente a cómo la vamos a tener al final de este primer mandato. Hemos dado un vuelco en la mejora de la capacidad de gestión, en la capacidad para dar soluciones a los vecinos y a los visitantes. Una empresa efectiva en la que hemos garantizado el empleo público dentro de Emasa, incluso con perspectivas de crecimiento", adelanta Martín Vila.

Afirma el edil que cuando la coalición Podemos-Ganar Cádiz llegó al poder en 2015, "el PP había dejado a Emasa en la antesala de una posible liquidación. En aquel momento los populares aprobaron la presencia de la empresa en la actuación urbanística de la Plaza de Sevilla (con la construcción de un aparcamiento subterráneo, tras rechazar varios empresas privadas este proyecto al considerarlo inviable), pero con un coste por encima de los más altos de la ciudad. Los propios técnicos alertaron de que se ponía a la empresa frente a un ERE o su propio cierre. Nosotros paramos la operación y replanteamos el papel de la empresa en la ciudad, con el objetivo de servir mejor a los ciudadanos y garantizar el empleo".

Entre las apuestas a corto y medio plaza se mete de lleno la potenciación de la bicicleta, como medio de transporte sostenible en la ciudad.

El carril bici de la capital se ha metido de lleno en el casco antiguo mientras ultima su desarrollo en extramuros. Como paso inmediatamente posterior a la entrada en servicio de toda esta red está en estudio un plan para propiciar un sistema de alquiler de bicicletas en la vía pública; a ello se le une la posibilidad de estacionamiento de estos vehículos en los aparcamientos públicos.

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