El Diario salió Guerrillero

historias del diario

La rotativa Koenig & Baüer, con la que se había estado imprimiendo 'Diario de Cádiz' desde el año 1967, fue cedida al gobierno de Cuba para imprimir el periódico 'El Guerrillero'

La rotativa de 'Diario de Cádiz' en su emplazamiento, en la localidad cubana Pinar del Río.
La rotativa de 'Diario de Cádiz' en su emplazamiento, en la localidad cubana Pinar del Río.
Diego Joly Cádiz

18 de diciembre 2014 - 01:00

La rotativa con la que se había estado imprimiendo Diario de Cádiz desde el año 1967, cuando se celebró el primer centenario del periódico, fue cedida al gobierno de Cuba para imprimir el periódico El Guerrillero, dejando de funcionar, en los talleres de la calle Ceballos, el viernes 19 de enero de 1990.

Aquel día salió por última vez el Diario en formato sábana y se dio paso al tabloide y la impresión en off-set, más limpia y que ofrece mayor calidad.

La aventura americana de la Koenig & Baüer se inició cuando la empresa editora de Diario de Cádiz donó la maquinaria al país caribeño por mediación de José Antonio Barroso, entonces alcalde de Puerto Real, pionero y gran valedor en la provincia de Cádiz de la cooperación con Cuba.

En 1996, la rotativa volvió a funcionar y de sus rodillos salió a la luz El Guerrillero, la publicación que editaba semanalmente el comité provincial del Partido Comunista de Cuba de Pinar del Río.

A los pocos días de haber dejado de funcionar, la rotativa empezó a ser desmontada en piezas por una brigada de trabajadores cubanos para facilitar su traslado a la isla. Las más de 40 toneladas de rotativa en piezas llegaron por barco al puerto de La Habana en abril de 1993, comenzando una odisea que no concluyó hasta que finalmente se decidió su montaje en la ciudad de Pinar del Río, capital de la provincia del mismo nombre.

En principio, la rotativa iba a ser destinada al periódico Granma, el principal de la isla por ser el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, pero por diversas cuestiones se desechó esta idea. Comenzó así un peregrinaje que se prolongó durante casi tres años, tiempo en el que la maquinaria -que tenía que ser transportada en seis camiones- estuvo almacenada en cinco lugares distintos hasta que se decidió su ubicación definitiva, un local en la confluencia de las calles 26 de Noviembre y Virtudes de Pinar del Río.

El recordado periodista Antonio Rivera acudió enviado por el periódico para reportajear la puesta en marcha de la vieja rotativa cedida al Gobierno castrista. La rotativa donada vino a sustituir a una máquina que venía funcionando desde hace 102 años y que, por la edad, tenía ya muchísimos achaques. La puesta en marcha de la rotativa que perteneció al Diario resultó sumamente complicada y difícil puesto que en Cuba apenas si había experiencia sobre el montaje de una maquinaria tan "avanzada".

"Los cubanos, con ron, somos capaces de llegar hasta la luna", comentó Lázaro Piedra, trabajador del Guerrillero que participó en dicho montaje.

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