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La hostelería se prepara para la reapertura

Coronavirus en Cádiz: San Wich reaparece mañana viernes con comida a domicilio y para llevar

  • El restaurante que cerró antes de que se decretase el estado de alarma porque le reducían la terraza hasta lo insostenible reabre este fin de semana y espera poder atender en mesas exteriores el lunes

Terraza de San Wich en la Calle Nueva, antes de que ordenasen la retirada de la mayoría de las mesas. Terraza de San Wich en la Calle Nueva, antes de que ordenasen la retirada de la mayoría de las mesas.

Terraza de San Wich en la Calle Nueva, antes de que ordenasen la retirada de la mayoría de las mesas. / Fito Carreto

San Wich, el restaurante de especialidades chilenas de la calle Nueva, reabrirá mañana viernes volviendo  a ofrecer a sus clientes sus hamburguesas premium, ceviches y postres a domicilio o para recoger en el mismo local. Y a partir del lunes, les atenderán en las mesas de su terraza, adelantó a este periódico Javier Álvarez, propietario del establecimiento. El horario será de 12:00 a 16:00 y de 20:00 a 00:00. Los pedidos y repartos los harán a través de la plataforma de Uber Eats o del teléfono 956 61 47 58. Desde el lunes se podrán hacer reservas de mesas de hasta diez personas en la terraza.

Javier Álvarez se vio obligado a cerrar el establecimiento el día 10 de marzo, cuatro días antes de que se decretase el estado de alarma por la pandemia de covid-19, porque el Ayuntamiento le ordenó retirar cuatro de las seis mesas de terraza que tenía concedidas prácticamente desde que abrió el local. Eso, pese a que no obstaculizaban el tránsito de peatones en una de las calles más anchas del casco histórico porque estaban colocadas en la mediana, precisamente en línea con unos grandes macetones colocados por el Consistorio.

Con la nueva autorización concedida a raíz de la aplicación de la nueva normativa municipal que regula en la ciudad los veladores de bares y restaurantes, el número de mesas quedaba reducido a dos pegadas a fachada, empujando al negocio a una situación de pérdidas, razón por la cual Javier Álvarez decidió cerrar.

Al propietario de San Wich le argumentaron desde el Consistorio que debía cumplir con las distancias exigibles en la ordenanza de terrazas para el acceso de personas con discapacidad, “cuando las seis mesas que ya tenía cumplían de sobra con esos requisitos”, aseguraba Álvarez. "Es más, entre nuestra clientela habitual hay varias personas con movilidad reducida que precisamente elegían nuestra terraza por las facilidades que les brindaba", añadía el propietario de San Wich.

Ahora que el Ayuntamiento ha manifestado que ayudará a los hosteleros en la reapertura ampliando el espacio de terrazas y que les ha invitado a hacer propuestas posibles, Javier Álvarez ha vuelto a solicitar las mesas que tenía concedidas antes de la entrada en vigor de la nueva normativa, sabedor de que deberá cumplir con las medidas preventivas que se imponen, entre ellas la de una mayor separación de las mesas. "Confío en que nos ayuden, porque si no, muchos no podremos sobrevivir", confesó a este periódico.

En San Wich trabajan seis empleados y de él dependen tres familias con 14 miembros en total.

 

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