Congreso de la Lengua | Sergio Ramírez: "No hay exilio posible gracias a la lengua, mi patria"

El nicaragüense y Premio Cervantes Sergio Ramírez defiende la “seguridad moral” que ofrece la literatura

Las imágenes de la jornada inaugural del Congreso de la Lengua

Sergio Ramírez en su intervención en la inauguración del Congreso de la Lengua / Jorge Zapata / Efe

Sergio Ramírez participó en el acto inaugural del IX CILE con un discurso que ha sido combativo en cuanto a la relación actual con su país de origen, Nicaragua. El Premio Cervantes ha sido uno de los nicaragüenses afectados por la decisión del Gobierno de este país de retirar la nacionalidad a aquellos acusados de “traición a la patria”, ante lo que ha sido tajante: “No hay exilio posible” gracias a la lengua, “mi patria, nadie puede quitármela ni desterrarme”.

Narraba, valiente el escritor, que “siempre hemos estado huyendo de alguien o algo, ya sean terremotos, pestes o tiranos que imponen el silencio y condena al destierro”.

Dijo que las armas han cobrado siempre su precio a las letras, pues el poder “disimula su inquina contra la imaginación y las tiranías castigan a las ficciones de novelas”, por lo que “quien la escribe debe pagarlas con el destierro”.

Y frente a todo el sometimiento, el que quiere borrar la memoria del pasado y las palabras, añadió el escritor, permanece imbatible la literatura, “que es la única forma de seguridad moral que tiene la sociedad”.

Concluyó entre aplausos que si es nicaragüense, “lo soy a la manera de quien no puede ser de otra forma y no hay exilio posible, porque la lengua me libera. Es una lengua sin fronteras, que nadie puede quitarme ni desterrarme, porque la lengua es mi patria”.

Previamente tomó la palabra la académica y escritora Soledad Puértolas con la evolución del término “mestizaje” desde el punto de vista etimológico. Palabra en la que ahondó desde las distintas acepciones que ha tenido en el diccionario, para enfatizar “que el mestizaje es un factor fundamental de unificación de las sociedades”,

La riqueza es la diversidad, la aceptación del mestizaje cultural, “y lo mejor es asumir nuestro propio mestizaje, que es nuestra vida. El gran hecho cultural de que América latina es el mestizaje”.

Recordó que en el año 1884 se definía el verbo mestizar como algo negativo, relacionado con “corromper y adulterar”, y no fue hasta 1888 cuando no se desprende de esta connotación. También se introduce la acepción de mezcla de culturas distintas, que es el sentido que predomina hoy día.

Y es en esta mezcla “donde nos reconocemos, donde está nuestra identidad”, sentenció Puértolas. Pues debemos darles a las palabras valor social que corresponde con nuestra ética, “en las definiciones de los diccionarios que se hacen eco de nuestras aspiraciones y metas”.

Y la lengua es el instrumento para consolidar nuestros valores, “el espejo de lo que somos y de lo que queremos ser”, concluyó.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último