Cádiz se entrega a una muy terapéutica Vanesa Martín

u La cantautora seduce desde los sentimientos al público en el Castillo de San Sebastián

La artista malagueña Vanesa Martín en uno de los muchos intensos momentos de su concierto.
La artista malagueña Vanesa Martín en uno de los muchos intensos momentos de su concierto.
Julio Sampalo Cádiz

música3conciertos para la libertad, 17 de agosto 2015 - 01:00

"Tengo cargo de conciencia: me comentan que con esta canción muchas parejas se rompieron. Pero si pasó es porque tuvo que ser", le contaba al público gaditano el pasado sábado la cantante y compositora malagueña Vanesa Martín, una vez terminada su desgarradora interpretación del tema Durmiendo sola.

Porque la música que ofrece esta joven artista es algo así como un efectiva sesión de terapia sentimental: tanta intensidad tiene que tener su resultado. Positivo, si lo medimos desde la entrega de una muy nutrida audiencia que acudió a disfrutarla a otro de los recitales incluidos en el ciclo Conciertos para la Libertad, en el Castillo de San Sebastián.

En aquel marco idílico y con un faro que fue iluminando todas y cada unas de las historias en forma de canciones que estaban por llegar, se dieron cita el amor, el desamor, el desgarro y su puntito de reivindicación personal. Y calaron más que el viento oceánico, que hasta se calmó en su voz.

Mucha pareja acaramelada, de corte maduro, buscaba quizá en el cancionero de la artista un porqué a tanta pasión, una respuesta a la discusión del pasado fin de semana o, simplemente, una razón para pasarlo en grande. Porque las composiciones de Vanesa Martín son como un abanico en el que se despliegan todos los sentimientos que pueden caber en el ser humano, desde el relato más trágico a la fiesta más divertida.

A destacar, por su cercanía, el "cariño por esta bendita tierra de Cádiz", el recuerdo a su actuación en el Gran Teatro Falla o sus escapadas a El Manteca, compartía la cantautora en varios momentos de un concierto con el que presentaba su último trabajo, Crónica de un baile, y otros tantos éxitos anteriores.

A pura voz -con dejes muy andaluces-, con su guitarra, con un precioso acompañamiento de piano y violín, algo más acústica o coreada por sus cientos de fans que demostraron una entrega absoluta a las maneras de la artista -"¡esa Vane!", gritaban-, se la vio muy cómoda en escena y en una comunión constante con el público. A todos ellos les dedicó el tema Tiempo de espera, por "lo que nos hacéis sentir a los artistas", explicaba.

Vanesa Martín podría pasar por una coplera moderna, sin bata de cola pero con la fuerza escénica suficiente como para dejarte sin aliento. Aunque también exhibe, según la canción, con la melena al viento o enfundada en unos pantalones de cuero, ademanes roqueros o latinos, al compás de sus seis músicos que hicieron las delicias del respetable.

Durante algo más de dos horas se escucharon canciones como Sintiéndonos, Respirar de tí, No me salves, La piel, Ropa desordenada, Trampas, Es tan necesario, No te pude retener, Polvo de mariposas, Arráncame, Rienda suelta, Déjame a mí o Libres. Y también los bises con Sin saber por qué, Si pasa o no y una nueva canción titulada 9 días, que presentó como adelanto de su próximo trabajo con el que volverá a Cádiz, porque "aquí hay que morir", aseguraba la cantautora para delirio de su público gaditano.

Terapia de choque, sentimientos esparcidos al borde del mar y mucha conexión. Esos son los ingredientes de las sesiones musicales con Vanesa Martín. Más efectivas que un diván de psicólogo, más increíbles que cualquier película de sobremesa.

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