A dos años de las elecciones locales de 2023

Cádiz afronta dos años decisivos para acelerar obras pendientes

  • El gobierno municipal debe poner en marcha proyectos esenciales en su programa cuando entra en la fase final de su segundo mandato

La plaza de España, pendiente de una profunda reforma.

La plaza de España, pendiente de una profunda reforma. / Jesús Marín

Este mes se cumplen dos años desde la segunda victoria de la coalición encabezada por José María González. Le quedan, por lo tanto, otros dos para culminar el mandato de gobierno.

Más allá del descalabro sanitario y económico que el coronavirus ha provocado en la ciudad desde marzo de 2020, especialmente por el fallecimiento de cerca de un centenar de vecinos y la pérdida del empleo de cientos de gaditanos debido a la crisis que ha acompañado a la pandemia, y que aún marcará la gestión municipal durante varios meses más, el gobierno local afronta dos años esenciales en materia urbanística, pues va a tener que poner en pie proyectos que estaban en lista de espera desde hace ya tiempo.

Dos años muy importantes para la ciudad pues también se verá si operaciones en manos de otras administraciones, especialmente la Junta de Andalucía, se activan de una vez por todas.

En todo este proceso, las ayudas europeos incluidas en el plan Next Generation, van a ser esenciales. En las próximas semanas sabremos cuáles de ellas van a contar con los fondos de recuperación aprobados por Europa. Las que queden fueran tendrán un futuro muy complicado.

No olvidemos que actuaciones millonarias como el nuevo Hospital Regional, la Facultad de Ciencias de la Educación y la recuperación del castillo de San Sebastián se apoyan en este dinero. Si Europa los deja fuera del listado, Cádiz puede ir asumiendo que tendrá que ocurrir un milagro para tener a medio o largo plazo el nuevo Hospital, la nueva Facultad o el castillo regenerado. Sobre todo porque los tres son proyectos que llevan pendientes en la agenda más de una década.

Con todo, nada de ello compete directamente al Ayuntamiento, salvo la obligación de presionar a las restantes administraciones para que cumplan con sus compromisos con Cádiz.

El gobierno de José María González ya tiene por si solo una serie de obras muy relevantes para la ciudad, con un coste amoldado a la capacidad financiera del Ayuntamiento, y que debe sacar adelante en los próximos dos años si quiere presentarse ante su electorado en las municipales de 2023 en buena posición.

No hay que olvidar que en estos seis años de gobierno de la coalición de izquierdas, desde que accedió al poder en 2015, las grandes operaciones urbanísticas han brillado por su ausencia, en una ciudad que durante los veinte años anteriores se había acostumbrado a ver máquinas trabajando en la calle. Proyectos de igual calado ciudadano, como la apuesta por el carril bici y la reorganización viaria en el casco antiguo dando preferencia al peatón, han sustituido al arreglo de calles, a la construcción de nuevos equipamientos o al desarrollo de obras que se pueden considerar emblemáticas.

También es cierto que en 2015 se llegó a un Ayuntamiento en una situación financiera muy delicada, con un elevado endeudamiento financiero que en este tiempo ha imposibilitado acudir a préstamos bancarios.

Así que, González y los suyos tienen dos años para demostrar que pueden ser capaces de afrontar obras urbanas de cierto calado.

La plaza de España como parte de la ciudad

Uno de los referentes va a ser la reforma integral de la Plaza de España, con una inversión de 1,5 millones de euros. Cubiertos todos los trámites administrativos y teniendo en cuenta que la obra tiene un plazo de ejecución de unos 10 meses, este inmenso recinto históricamente desaprovechado por la ciudadanía, debería de estar totalmente lista en el segundo tramo de 2022.

Con la obra terminada, llegará una segunda parte esencial para cumplir con la filosofía de este plan: darle un uso ciudadano a la plaza, con la organización de pequeños y grandes eventos que le den vida y que la integren en el resto de la trama de intramuros. Si no, será una mera obra pública de arreglo viario.

Una relevancia igualmente importante será la ejecución de las obras del nuevo Teatro del Parque, el antiguo Pemán. El proyecto ya está visado y se tiene el dinero aportado por la UCA. El recinto cultural deberá de estar en uso a lo largo del próximo verano. Y al igual que pasa con la Plaza de España, será vital que se le dote de una programación intensa y extensa. Si el Teatro funciona beneficiará a los barrios más cercanos en cuanto al desarrollo del sector hostelero.

Primer tramo de la avenida de Astilleros. Primer tramo de la avenida de Astilleros.

Primer tramo de la avenida de Astilleros. / Jesús Marín

Una tercer obra de referencia será la construcción de la nueva avenida de Astilleros: con cuatro carriles, vía peatonal y un carril bici. Ya Aguas de Cádiz va a ejecutar los trabajos de instalación de la nueva red de saneamiento y abastecimiento de agua (esencial para que ya no hayan excusas para el desarrollo del nuevo hotel en la estación y el centro gastronómico). Pero quedará por urbanizar el resto.

Esta operación está en el aire y no hay certeza de que pueda estar ejecutada en estos dos años que quedan. Se supone que la obra se iba a financiar con el dinero obtenido con la venta del terreno allí ubicado, destinado a oficinas y comercios. Es por ello por lo que el Ayuntamiento no debe dilatar más los hipotéticos acuerdos con el Estado (para la construcción de la nueva Comisaría y la sede del Servicio de Empleo). Será necesario poner coto a este desinterés estatal, y si no obtener estos recursos a través de la iniciativa privada, interesada en este suelo.

Lo cierto es que, tras el trabajo realizado en estos años para reactivar el Plan Plaza de Sevilla se debe tener claro que concluir la urbanización de esta vía este mismo mandato debería de estar entre las prioridades del gobierno local.

El Ayuntamiento ha obtenido fondos a través de la Edusi para afrontar otras dos grandes obras, cuya puesta en marcha se está dilatando peligrosamente en el tiempo.

Por una parte, importantes mejoras en el barrio de Puntales, que significarán completar la recuperación del mismo ya iniciado en la etapa de gobierno del PP de Teófila Martínez.

La construcción de una pasarela reforzará el adn marítimo de este barrio y supondrá una atracción turística más. Junto a ello, la reforma de todo el viario que rodea al barrio, con la urbanización de los espacios abiertos hoy escasamente aprovechados mejorarán la calidad de vida del vecindario. Todo ello, por lógica y por lo que está tardando en ponerse en marcha, también debería de esta culminado dentro de este mandato.

El aprovechamiento de los depósitos de Tabacalera

Los fondos de la Edusi también ayudan a la recuperación para la ciudad de los antiguos depósitos de la Tabacalera en Loreto.

Lo cierto es que no son todos: la mitad quedará en manos de la Junta como complemento de la Ciudad de la Justicia que pretende, se supone, levantar allí.

Dedicar dos de estas inmensas naves, con el potencial que tienen, a uso administrativo sin duda no es una idea muy acertada pues le restará fuerza a un equipamiento ciudadano que tendría que hacer sido concebido como el gran motor económico y social para esta zona de la ciudad.

Con todo, los cerca de 8.000 metros cuadrados que quedarán en manos de los ciudadanos se apoyan en un proyecto social y comunitario también relevante.

Aquí, como con el Teatro y la Plaza de España, el gobierno municipal tiene dos obligaciones. Una, iniciar cuanto antes las obras; y dos, darle el contenido adecuado, asumiendo que para ello necesitará un equipo directivo con las ideas claras y con la financiación suficiente. Todo ello antes de las próximas elecciones.

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