Antonio Téllez Láinez. presidente de la asociación de reyes magos

"Estamos muy orgullosos de los gaditanos"

Antonio Téllez Láinez presidente de la asociación de reyes magos"Estamos muy orgullosos de los gaditanos" Antonio Téllez Láinez presidente de la asociación de reyes magos"Estamos muy orgullosos de los gaditanos"

Antonio Téllez Láinez presidente de la asociación de reyes magos"Estamos muy orgullosos de los gaditanos"

Ha sido una semana intensa, que le ha dejado molido. Antonio Téllez, gerente del Colegio Oficial de Médicos, ha cumplido la misión de debutar en la festividad de los magos de Oriente como presidente de la Asociación de Reyes Magos de Cádiz, cargo al que llegó en marzo de 2016. Un año más, la asociación ha conseguido que ningún niño de Cádiz se quede sin juguetes.

-Es usted gerente del Colegio de Médicos, pero no estudió esa carrera. Curioso, ¿no?

-Yo soy profesor mercantil. Unos socios y yo teníamos la empresa COE (Control y Organización de Empresas). Nos llamaron en los 80 para que modernizáramos el Colegio. Fue un reto muy bonito. En el 98 se hizo cargo como presidente Ricardo Miranda y me propuso la gerencia del Colegio, un puesto que se creó entonces. Y ahí sigo. Los presidentes sucesivos han seguido confiando en mí. Hay mucha gente que cree que soy médico porque soy gerente del Colegio, es curioso. Y ya va siendo hora de pensar en la jubilación.

-Antes de este cargo fue usted directivo del Cádiz Club de Fútbol. ¿Cómo llegó al club?

-Cuando volví de Oviedo, donde estuve trabajando unos años, mi hermano Javier, que era la mano derecha de Manuel Irigoyen, me recomendó y me ficharon para el tema contable. Llegué a viajar fuera como delegado del equipo en varias ocasiones.

-¡Qué Cádiz ese!

-Una etapa fascinante. Estuve desde el 81 al 88, cuando entrenó Espárrago, la mejor temporada del Cádiz en su historia. Vivimos momentos muy alegres, pero era muy duro mantener al Cádiz.

-Y sin el 'boom' del cadismo que existe ahora.

-Generalmente teníamos entre seis mil y siete mil socios. En Primera, fíjese.

-¿Cómo era Manuel Irigoyen?

-Era un hombre muy peculiar. Para mí ha sido el mejor presidente de la historia del Cádiz.

-¿Cuál es el mejor recuerdo de su etapa en el Cádiz?

-Hay muchos. Los ascensos, por ejemplo. Recuerdo con cariño el de la temporada 82-83. Llegamos a la penúltima jornada con opciones, pero teníamos que ganar en Mallorca. Yo estuve en ese partido y ganamos 1-2. Y en la última jornada ganamos al Elche en Carranza. Ese fue luego en Primera el Cádiz matagigantes de Milosevic, aunque descendimos ese año. Ese entrenador tenía sus manías. Le gustaba poner para las visitas de los grandes equipos al Carranza el césped alto y seco.

-Pepe y Salvador Mejías, 'Mágico' González, Dieguito... qué maravilla.

-Para mí, Pepe ha sido el mejor jugador de la historia de la cantera. De 'Mágico' está casi todo hablado. Vino en el verano del 82. Lo trajo Camilo Liz. Nos vimos con él en Madrid en la presentación del Trofeo Carranza. Y nos vinimos él, yo y otro compañero de la directiva en coche a Cádiz. A los pocos días le pregunté a Milosevic por el salvadoreño y me dijo que no le hacía falta ni entrenar porque era un portento físico. Cuando lo cedimos al Valladolid, llamaba a Irigoyen pidiendo volver porque no aguantaba el frío.

-¿Los peores momentos?

-Los descensos, sin duda. Teníamos que dejar el presupuesto a la mitad al año siguiente. Fue muy doloroso el ascenso en casa ante el Castellón, cuando falleció un aficionado en Tribuna por el impacto de una bengala. Acudí con otros compañeros de la directiva al hospital. Allí estaban dos hermanas de ese hombre desoladas. Fue muy duro.

-¿Siguió al Cádiz a pesar de su descenso a los infiernos?

-Siempre he sido socio. En Segunda B, aunque ha habido momentos de pensar en tirar la toalla. Pero no lo hice. Y con los amigos he viajado mucho con el Cádiz en Segunda B esperando que llegara el momento de salir del pozo, pero no llegaba.

-Hasta que llegó...

-Sí, llegó. En el momento menos pensado. Yo mismo creía que el primero que nos cogiera en la liguilla nos iba a meter tres o cuatro. Llegó Cervera, hizo sus probaturas y tuvo claro cómo tenía que jugar en la liguilla. Al volver de Alicante, me acerqué en la estación de tren a felicitarle y le pregunté qué había hecho con los jugadores. Y me señaló la cabeza. Ahí estaba el problema, en la mentalidad. Ejerció de psicólogo.

-¿Cómo ve el futuro del Cádiz?

-Si continúa esta sintonía entre Vizcaíno y Pina y la suerte nos acompaña, veo una situación muy positiva. Ya a nivel nacional se empieza a escuchar de nuevo el Cádiz. Caemos bien en todas partes. Tenemos un bonito camino por delante.

-La vida le ofreció el regalo de participar directamente en el mejor Cádiz C.F de la historia, pero le tenía reservado otro presente: presidir la Asociación de Reyes Magos.

-Sin duda. Esto me está haciendo muy feliz. No sabía yo que el ciudadano y el empresario de Cádiz quería tanto a la asociación. Allá donde vayamos nos abren las puertas y con palabras positivas hacia la labor que estamos haciendo y que se ha hecho desde que se fundó.

-¿Cómo aterrizó usted en la asociación?

-Me hizo socio mi hijo en 2009 y me eligieron Rey Mago para 2011. Ese año me convertí en consejero, así estuve tres años. Lo dejé por temas profesionales, pero cuando Paco Moya acabó su mandato, nos reunimos tres amigos, Antonio Sáinz, Isidoro Cárdeno y yo, y decidimos coger las riendas y salimos elegidos en marzo. El presidente soy yo, pero es como si lo fuésemos los tres. Creo que hemos conseguido atraer a un magnífico grupo de colaboradores. Como les escribí en el grupo de 'guasap' que tenemos, ni Madrid ni Barcelona, el mejor equipo lo tenemos nosotros. Estamos encantados. Y hemos contabilizado desde marzo 100 socios más. La idea es duplicar el número. Ahora estamos en 405.

-Le hacemos esta entrevista antes de la gran fiesta del 5 y el 6 de enero. ¿Se ha conseguido de nuevo el reto anual?

-Completamente. Ningún niño de Cádiz se ha quedado sin juguetes.

-¿Ha costado mucho?

-Hombre, la crisis sigue ahí latente. No hay tanta disponiblidad como antes, pero no nos han cerrado las puertas. Unos un poco más, otros menos. Y los que no tienen dinero, te ofrecen sus manos. Estamos orgullosos de la gente de Cádiz.

-¿Cómo es la relación de la Asociación con el Ayuntamiento?

-Hay que decirlo. Nos ha sorprendido. No ha habido un evento organizado por nosotros en el que no haya faltado un representante del equipo de Gobierno. Ha mantenido la subvención que nos pagaba el anterior equipo de gobierno y ya hemos firmado el nuevo convenio con un aumento de la dotación. Además, que nos haya cedido el Palacio de Congresos a coste cero para las galas de la Ilusión y de Villancicos, ha sido una gran alegría. No veíamos razonable que nos cobraran el alquiler para un fin benéfico para todos los niños necesitados de Cádiz. El importe del alquiler teníamos que restarlo a la inversión y la compra de juguetes se resentía.

-En la entrevista que nos concedió cuando llegó al cargo planteaba usted el objetivo de quitarse el estigma de asociación elitista y acercarse más a la ciudadanía. ¿Ha contribuido a alcanzar este objetivo el nombramiento de Miguel Clares como Cartero Real?

-Así es. Miguel es una persona muy especial y arrasa allá donde va derrochando simpatía. Todo en él es bondad. Ha sido muy positivo socialmente y mucha gente se ha dado cuenta de que trabajamos para el pueblo. La lucha nuestra no es por las personas acomodadas, es para aquellos niños que no tienen posibilidades de vivir la ilusión del día de Reyes como los demás.

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