Recursos hídricos

Aguas de Cádiz, preparada para la sequía

  • La empresa municipal acaba de redactar un Plan de Gestión de Riesgo que es el primero en la Demarcación Hidrográfica Guadalete-Barbate

  • Mañana lo presentan a los agentes sociales para que planteen sus sugerencias y propuestas

  • Después de las últimas lluvias, afortunadamente la ciudad sigue en situación de normalidad

Cádiz está preparada para afrontar un posible nuevo periodo de sequía que afortunadamente se aleja un poco después de las últimas lluvias. La empresa municipal Aguas de Cádiz ha redactado un Plan de Gestión de Riesgo, el primero de la Demarcación Hidrográfica Guadalete-Barbate, que pretende garantizar el suministro a la ciudadanía implementando medidas de concienciación, prevención y, llegado el caso, especiales de restricción, adecuadas a cada uno de los momentos en los que se encuentren los recursos hídricos.

En cualquier caso, en la actualidad, después de las últimas precipitaciones, la ciudad todavía está en fase de normalidad, aseguraron esta mañana la presidenta del consejo de administración, la concejala Ana Fernández, y el gerente de Aguas de Cádiz, Jesús Oliden. A partir de la de normalidad, el plan contempla fases de prealerta, alerta y emergencia.

De la normalidad a la emergencia

Ana Fernández explicó que en la etapa de normalidad todos los usos están garantizados y las medidas deben orientarse hacia la prevención, la preparación del sistema y la concienciación de la población mediante campañas de educación y sensibilización ambiental sobre el uso responsable del agua, tomar medidas para el reciclaje de agua y elaborar y llevar a cabo, en función de un Plan Director, la reordenación de la red de suministro para evitar la dispersión, el coste elevado y la ineficiencia.

En la fase de prealerta no hay un riesgo importante de desabastecimiento y se garantiza el suministro completo, al menos, para los siguientes meses, pero se prevé un cambio en los indicadores que podría suponer un riesgo a medio plazo si la sequía continúa, añadió la edil. Se deben activar campañas de ahorro, reutilizar el agua de uso urbano para disminuir la presión sobre los recursos hídricos, incrementar la difusión, información y sensibilización ambiental e informar a ciudadanos y usuarios de la aproximación a una situación de escasez y de los riesgos asociados.

En la fase de alerta existe una probabilidad significativa de llegar a una situación de emergencia por riesgo de desabastecimiento por lo que se deben fortalecer todas las medidas de ahorro de agua ya establecidas. También se deben valorar las medidas de carácter restrictivo sobre usos no prioritarios (baldeo de calles, llenado de piscinas, riego de jardines…). Además, se aumentará la vigilancia por si fuera necesario realizar un mayor esfuerzo de potabilización de las aguas para consumo humano. Al mismo tiempo, deben seguir las campañas de divulgación e información y tomar medidas coercitivas de reducción generalizada inducida y requerida. Los cortes de suministro se aplicarán en función de las cuotas establecidas por el Plan de Emergencias del Consorcio de Aguas de la Zona Gaditana.

Por último, la fase de emergencia es la más grave, con una probabilidad muy alta de situaciones de desabastecimiento generalizado, aclaró Ana Fernández. Este escenario implica el establecimiento de medidas restrictivas intensas y generalizadas que se irán implantando a medida que se agrave la situación. El objetivo es alargar el máximo tiempo posible la disponibilidad de recursos para los usos prioritarios esenciales, de manera que en todo momento se garantice el suministro a la población y se minimice el deterioro de las masas de agua y el impacto sobre los ecosistemas acuáticos.

Ana Fernández recordó que la ciudad y la provincia de Cádiz se han enfrentado a varios periodos de sequía pertinaz en los últimos 40 años (1975-76, 1981-1983, 1992-1995) y otros no tan persistentes. De ahí la necesidad de estar preparados.Jesús Oliden aclaró que el plan es "un documento estratégico de Aguas de Cádiz al que obliga la legislación vigente y que va a permitir la planificación en la getión del agua con el objetivo de satisfacer las necesidades de todos los colectivos".

El gerente de Aguas de Cádiz explicó que si en 2000 el consumo de la ciudad de Cádiz era de 154 litros por habitante y día, en 2018 se situó en 124, si bien hay que tener en cuenta que la población bajó de los 142.000 habitantes a 116.979. Así, este ahorro se debe en un 34% al descenso de la población; en un 40% a la mejora de la red, con la consiguiente reducción de pérdidas y en un 25% a la formación y concienciación de la población. En el apartado de pérdidas, en 2018 se registró una bajada de ocho puntos porcentuales respecto a 1999, cuando representaban un 27%. 

Reservas: el lentejón y las piscinas

Pero ¿cuáles son las reservas con las que cuenta Cádiz ante un nuevo posible periodo de sequía? De entrada, el consorcio de 17 ciudades al que pertenece la capital dispone desde hace años, además de las reservas del Pantano de los Hurones, de las de los 800 hectómetros cúbicos de Guadalcacín, dedicados a la agricultura, pero que se podrían inyectar en la red de suministro de agua potable llegado el caso.

El acuífero profundo de la ciudad no se ha estudiado, pero Aguas de Cádiz sí que dispone de muchos datos sobre el denominado lentejón, una reserva de agua mucho más superficial que dispone de 1,5 hectómetros cúbicos y que podría procurar una producción sostenible de 30.000 metros cúbicos de agua aceptable para riego y baldeo. Aguas de Cádiz tiene sobre la mesa una propuesta de apertura de pozos en el Parque de Varela, al Plaza de España, Candelaria, La Laguna y Santa Rosalía.

Luego está la posibilidad de reutilizar el agua de las piscinas municipales, que asciende a 21.426 metros cúbicos, de manera que sumados a los recursos del acuífero podrían cubrir el 29% del a agua para baldeo y el 46% de los camiones cisterna.

A todo esto hay que añadir la sectorización de la red y las herramientas informáticas que permiten una rápida detección de averías y pérdidas que, junto con la formación del personal, contribuyen a mejoras eficaces en la red, aclaró Jesús Oliden. Las medidas de concienciación consisten en la campaña el Agua en la Escuela, la Campaña Progrifo y talleres medioambientales.

El plan se presentará mañana a los agentes sociales para que planteen sus sugerencias y propuestas en el transcurso de una jornada que se celebrará en el Palacio de Congresos a partir de las 10:00 horas y en la que intervendrán destacados expertos y autoridades en la gestión del agua. Entre ellos, María del Carmen Crespo, consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible; Hugo Morán, secretario de Estado de Medio Ambiente y Jaime Morell, secretario general de la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento.

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