16 años (y lo que queda) para abrir un aparcamiento en Cádiz
El Pleno del Ayuntamiento de Cádiz vuelve a aprobar otro trámite para que los vecinos de Segunda Aguada puedan utilizar el aparcamiento bajo el edificio Hermanas Mirabal
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Las cosas, y los tiempos, de la administración pública hay veces que tienen difícil explicación, o trámites eternos que es casi imposible justificar. Cádiz tiene una amplia experiencia en estas cuestiones, tanto a nivel de grandes proyectos que se enredan sin encontrar la salida (ahí está el caso de la transformación urbanística de la Plaza de Sevilla, posiblemente como pico del iceberg) como a nivel de equipamientos que debieran ser de andar por casa, de lo más ordinario y habitual en la gestión y avance de una ciudad, pero que se enquistan hasta puntos insospechados.
Esto último es lo que ocurre con el aparcamiento subterráneo que el Ayuntamiento tiene en propiedad en Segunda Aguada, bajo el edificio Hermanas Mirabal. Un proyecto que vio la luz en el año 2010 y que en este inicio de 2026 sigue sin hacerse realidad. No se trata de construir nada, que eso ya se sabe que siempre tiene su tiempo, y en esta ciudad ese tiempo es especialmente extenso. Sino que se trata simplemente de abrir la puerta y empezar a utilizar algo que ya está construido.
La escalofriante cifra de 16 años de espera para poner en marcha el aparcamiento subterráneo del edificio Hermanas Mirabal la ha resumido muy brevemente este viernes el concejal de Movilidad, José Manuel Verdulla, que ha presentado al Pleno municipal el último paso administrativo (por ahora) para lograr eso que el Ayuntamiento se marcó como objetivo en el año 2010: construir un nuevo edificio bajo el que habilitar plazas de aparcamiento que puedan utilizar los vecinos de la zona.
Según la cronología que ha resumido Verdulla, fue en el año 2010 (con Teófila Martínez al frente de un gobierno municipal del PP) cuando el Ayuntamiento diseñó ese nuevo edificio Hermanas Mirabal, cuya ejecución se haría en dos fases. La primera estaría lista en junio de 2012 (el edificio Hermanas Mirabal con su correspondiente aparcamiento subterráneo con capacidad para 68 turismos, dos de ellos reservados a discapacitados, y 4 motos), y la segunda en junio de 2015 (que daría como resultado el aparcamiento colindante, con otras 20 plazas para turismo y 4 para motocicletas)..
Desde entonces hay que esperar hasta febrero de 2020 (dentro del período de ocho años de gobierno de Adelante, con José María González Kichi de alcalde), que según el repaso de Verdulla es cuando el Pleno del Ayuntamiento decide iniciar el expediente para que ese aparcamiento pase a manos de la empresa pública Emasa. Entonces se inicio un nuevo camino administrativo que tiene su último precedente -hasta hoy- en el Pleno en octubre de 2023 (ya con el actual equipo del PP que lidera Bruno García) para aprobar la desafectación del suelo para que esos dos aparcamientos de titularidades distintas pasaran a formar una única unidad.
Y en el día de hoy, enero de 2026, el Pleno ha aprobado el inicio de otro paso administrativo, que consiste en entregar a Emasa el aparcamiento en sí, para que a partir de ahí pueda la empresa municipal proceder a su gestión, que será -según ha confirmado el concejal- para el alquiler de las plazas a los vecinos del entorno. “No hay intención ninguna de ponerlas a la venta”, ha reafirmado Verdulla.
Precisan los informes técnicos que no cabe la posibilidad de una cesión gratuita del Ayuntamiento a Emasa, porque aunque la empresa es de capital 100% municipal, se trata de una sociedad mercantil y esa figura de la cesión gratuita lo impide la legislación. Por tanto, hay que recurrir a una aportación de bienes, que según informe municipal del pasado mes de noviembre están valorados en 2.586.756,48 euros; y para ello, lo que se hace es ampliar el capital social de Emasa, que hasta ahora era de 11,2 millones y crece hasta los 13,7 millones de euros. Es lo que los técnicos denominan "operación de permuta financiera"; es decir, siguiendo la terminología de los técnicos: "el Ayuntamiento da de baja un activo no financiero (las plazas de aparcamiento) y da de alta un activo financiero (incremento de valor de las acciones)".
Próximos pasos
No acaba aquí la tramitación necesaria para el fin ideado en el año 2010. Según ha avanzado el concejal de Movilidad, una vez se complete este trámite y este subterráneo ya sea efectivamente titularidad de Emasa, la empresa empezará a trabajar "en las mejoras necesarias que requiere el aparcamiento para su apertura", tal y como ha precisado Verdulla. Lo que no ha desvelado es qué obras y mejoras necesita ese equipamiento para poder ponerse en funcionamiento, después de que hayan pasado 14 años desde que culminara su construcción sin que se haya utilizado desde entonces.
En paralelo a estas actuaciones que tiene ahora que estudiar y sacar adelante Emasa, aún habrá que aprobar esa ampliación de capital a la que el Pleno del Ayuntamiento ha dado hoy luz verde, y que debe pasar por el consejo de administración. Y ya entonces podrá iniciarse el proceso de licitación de esas 87 plazas para turismo y 8 de motos que podrán alquilar los vecinos de Segunda Aguada en función de los requisitos y baremos que establezca la empresa municipal.
16 años que lleva ya contabilizado este equipamiento, más de una década construido y a la espera, que aún debe seguir recorriendo el camino administrativo que permitirá, al fin, poner en uso esas plazas que idearon en el año 2010. Las cosas de palacio, que dice el refrán.
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