Vuelven los maestros

Comparsa

Rafa Burgal /Cádiz

22 de enero 2016 - 14:31

Localidad

: Alcalá de Guadaíra (Sevilla)

Letra y música: David Castro Fernández

Dirección: Ramón Jiménez Zamudio

el tipo. Sabiondos.

las coplas. El maestro Liendre, que de nada sabe, pero de todo entiende. Tan sabios que se meten en todas las conversaciones para sentar cátedra. Sus verdades a medias se imponen siempre y nos ponen en duda. Tan pesados que no nos libraremos de ellos. Una idea que no es nueva y que se queda incompleta en el popurrí, que solo la desarrollan entre los sabiondos de las redes sociales y los críticos del Carnaval -no hay un popurrí sin cuarteta a la fiesta-. Metacarnaval en los dos pasodobles, que no sorprenden. En el primero, el idilio entre Cádiz y Sevilla. Lo que tiemblan cada vez que llegan a la ciudad. El paso por el puente, la Bahía, los pescadores con sus cañas, el cantar de las gaviotas, La Caleta... "Un loco enamorado de Sevilla y la Tacita". Al final, cuando se vuelven a su tierra lo hacen con "una sonrisa que me dura un año entero". De trámite. Explotan la idea del célebre pasodoble de 'Los gladiadores de la Caleta' en su segunda letra al explicar la composición de una comparsa. En este caso, explican cómo Dios creó la comparsa en seis días al ir sumando el tenor, la segunda, la octavilla, las guitarras, la caja y el bombo. Un inicio a capela al que se van uniendo las voces y los instrumentos poco. Y al séptimo día, Dios descansó. Mucha voluntad para levantar al público, aunque esta composición no es novedosa. Mucha mala leche tenían estos sabios, que metieron un ladrillo en un balón y uno se mató por rematarlo de cabeza. Humor negro. Siguen en el segundo con un niño que confunden por sus hechuras con un camello en la Cabalgata de Reyes. Su sabiduría no les da para seguir avanzando.

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