Turismo

Los cinco pueblos más bonitos de España que están en Cádiz

  • Castellar es el último municipio de la provincia en unirse a la red

Una panorámica de Zahara de la Sierra. Una panorámica de Zahara de la Sierra.

Una panorámica de Zahara de la Sierra. / Ramón Aguilar

La Asamblea Nacional de los Pueblos Más Bonitos de España, que tuvo lugar en el municipio zamorano Puebla de Sanabria, ha incluido a 15 municipios en su lista, uno más en la provincia gaditana. Para formar parte de este selecto club, superaron más de 40 criterios, en aspectos tan importantes como el cuidado del patrimonio, la armonía del municipio, limpieza, conservación de las fachadas, circulación de vehículos, cuidado de flores y zonas verdes, la actividad cultural programada o la atención a las tradiciones, entre otros muchos.

Con estos nuevos miembros, son ya 94 municipios del país lo que actualmente forman la red de la asociación y cinco de ellos están en Cádiz. Así los describen en la web de los pueblos más bonitos:

1. Vejer de la Frontera

La asociación describe a Vejer, el primero que formó parte de esta lista y que también es uno de los pueblos más bonitos del mundo, como un bellísimo pueblo gaditano, situado en lo alto de una esbelta colina, a 190 m sobre el nivel del mar, y a tan solo 10 kilómetros de la playa de El Palmar, que pertenece a su término municipal. Declarado Conjunto Histórico Artístico en 1976 y I Premio Nacional de Embellecimiento de Pueblos en 1978, Vejer se nos descubre como un típico pueblo blanco, de gran belleza monumental y paisajística. 

La web recomienda visitar su recinto amurallado y Monumentos como la Iglesia Parroquial del Divino Salvador, El Castillo, el Museo de Costumbres y Tradiciones, Los patios, Los Molinos de Viento.... además, de núcleos Rurales como El Palmar, La Oliva (donde está el Santuario de la Patrona, la Virgen de la Oliva), o Santa Lucía, con su acueducto romano, entre otros. Sus alojamientos con encanto y su gastronomía también se destacan en guías de viaje.

Vista desde el Castillo de Vejer, con un vecino adecentando una azotea. Vista desde el Castillo de Vejer, con un vecino adecentando una azotea.

Vista desde el Castillo de Vejer, con un vecino adecentando una azotea. / Manuel Aragón Pina

2. Grazalema

Dicen en la web que Grazalema, en el punto más alto de la Sierra que lleva su mismo nombre, es un pintoresco pueblo de calles estrechas y empinadas, de casas blancas y tejas rojizas, rodeado de bosques y naturaleza; y con un microclima especial, puesto que ostenta el índice pluviométrico más alto de la Península. Es por ello que aquí se encuentra el que fue declarado el primer Parque Natural de toda Andalucía, en donde se custodia el pinsapo, una especie única, y donde nace el río Guadalete.

Sus siglos de historia pueden verse reflejados en su riqueza monumental y arquitectónica, como el Dolmen de la Giganta, la Calzada Medieval o su casco histórico (declarado Conjunto Histórico); así como por sus numerosas iglesias: Nuestra Señora de la Aurora, Nuestra Señora de la Encarnación, San Juan, San José, y las ermitas de Los Ángeles y El Calvario. Destaca sus productos (manta y paños), su gastronomía (vinos, quesos, chacinas y dulces) y sus tradiciones, como 'Sangre y Amor', que recuerda cada otoño a 'El Tempranilo'.

Una de las celebraciones de 'Amor y Sangre' en Grazalema. Una de las celebraciones de 'Amor y Sangre' en Grazalema.

Una de las celebraciones de 'Amor y Sangre' en Grazalema. / Ramón Aguilar

3. Zahara de la Sierra

En pleno corazón del Parque Natural de la Sierra de Grazalema, con una extensión superficial de 71,30 kilómetros cuadrados, se encuentra Zahara sobre la falda de la sierra del Jaral, en la "Ruta de los Pueblos Blancos". Desde allí, explican desde la asociación de la que forma parte desde hace un año, podemos contemplar magníficas vistas de sus alrededores: al norte, Algodonales y sierra de Líjar; al oeste, el arroyo de Bocaleones y Sierra Margarita (Prado del Rey y El Bosque); al sur, Arroyomolinos, Monte Prieto, Sierra Blanquilla - puerto de las Palomas- y Sierra del Pinar (Grazalema); y al este, el peñón Algarín (El Gastor). Zahara es un sitio ideal también para actividades en la naturaleza.

Además, una vuelta por su conjunto histórico (Iglesia Santa María de Mesa, Ermita San Juan Letrán, Torre del Reloj,...) y subir al Castilllo y la Torre del Homenaje de su antigua villa medieval.

4. Setenil de las Bodegas

Una de las curiosas calles de Setenil. Una de las curiosas calles de Setenil.

Una de las curiosas calles de Setenil. / Ramón Aguilar

Setenil de las Bodegas es una de las localidades más singulares de los Pueblos Blancos de la Sierra debido a su particular entramado urbano. En él, las casas se dan cabida a diferentes niveles, situándose unas bajo la roca y otras sobre ella, configurando calles cueva, miradores y rincones de una belleza extraordinaria. La localización actual de Setenil es de origen medieval, conservándose a día de hoy vestigios de su pasado almohade en el espacio de La Villa, aunque la presencia humana data desde el neolítico. De la fortaleza medieval se mantiene en pie la Torre del Homenaje y un aljibe subterráneo.

Además, su patrimonio se completa con la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación, de estilo tardo-gótico renacentista, y las ermitas de Nuestra Señora del Carmen, San Benito y San Sebastián. La Antigua Casa Consistorial posee un magnifico artesonado mudéjar del siglo XVI, único en la provincia, y su visita se inscribe en la llamada Ruta de los Reyes Católicos, un recorrido que permite conocer el legado histórico de Setenil ligado a la conquista cristiana en 1484. Asimismo, en el municipio se inscribe una amplia oferta de senderos y rutas en las que disfrutar de su privilegiado entorno.

5. Castellar de la Frontera

Situado en la comarca del Campo de Gibraltar, Castellar ha sido el último pueblo de la provincia en incorporarse a esta red.  Está formado por tres núcleos de población: El viejo pueblo de Castellar –que se ubica dentro de la fortaleza de un castillo medieval  del siglo XIV-, el nuevo pueblo de Castellar, construido en el año 1971, y Almoraima.

Sin duda, el viejo pueblo, en un promonitorio rocoso, es uno de sus grandes atractivos, con un castillo  que domina todoa la Bahía. Allí se sitúa su fortaleza (ss. XII-XV), en perfecto estado de conservación aunque reformada. Dentro del castillo se halla uno de los pocos ejemplos que existen de núcleo habitado en el interior de una fortificación. Conserva un marcado carácter medieval, con su sinuoso trazado de calles limpias y encaladas. Se ubica la Iglesia del Divino Salvador y, adosado a ella existe un pasadizo llamado algorfa que la une con el Alcázaz, explican en la web de Cádiz Turismo. Otra construcción de origen musulmán es la Torre de la Almoraima. Destaca además su gastronomía, con las carnes de caza.

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