Jesulín de Ubrique sorprende con su vuelta a los ruedo por una causa solidaria

El torero gaditano reaparece vestido de corto en un festival benéfico tras años alejados de las plazas

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El diestro Jesulin de Ubrique, durante el festejo taurino en Navarra en 2016 / EFE/ Jesús Diges

El regreso de Jesulín de Ubrique a los ruedos ha sido tan inesperado como celebrado. El torero gaditano volvió a pisar el albero en un festival solidario, alejado del circuito profesional pero cargado de simbolismo para los aficionados.

Vestido decorto, sin la solemnidad del traje de luces, Jesulín apareció sereno y sonriente, consciente de que no era una tarde cualquiera. La plaza respondió con una mezcla de nostalgia, curiosidad y cariño, como si el tiempo no hubiera pasado.

No era una reaparición para reabrir carrera, sino un gesto con finalidad benéfica, algo que el propio diestro siempre ha defendido como único motivo para volver a torear. Grandes figuras del toreo como Manuel Jesús 'El Cid', David Fandila 'El Fandi', Manuel Escribano, Ginés Marín y el novillero Javier Torres 'Bombita' se sumaron a la iniciativa para apoyar a la familia Loli Romero Florido, una vecina de Guillena que perdió casi todo lo que tenía en un incendio.

Un cambio físico llamativo

Más allá del festejo, uno de los aspectos más comentados fue su evidente cambio físico. A sus 50 años, el torero se mostró ágil, delgado y en buena forma, muy distinto a la imagen que muchos recordaban de sus últimas apariciones públicas.

Sobre el ruedo se le vio seguro, templado y con oficio, sin excesos pero con la suficiente solvencia para conectar con el tendido. No buscó gestos heroicos, sino una actuación medida acorde con el carácter del evento.

Quienes asistieron coinciden en que no fue una presencia meramente testimonial. Hubo momentos de toreo clásico, detalles que recordaron al Jesulín que llenaba plazas en los años noventa.

Una figura que marcó una época

Jesulín no es un torero más. Fue un fenómeno social que trascendió la tauromaquia y convirtió su nombre en parte de la cultura popular española. Durante su etapa de máximo esplendor llegó a encadenar temporadas con cifras históricas de festejos, algo difícil de repetir hoy.

Su figura unió a aficionados y público general, mezclando éxito en los ruedos con una intensa presencia mediática. Por eso, cada aparición suya sigue despertando atención incluso entre quienes no siguen habitualmente el mundo del toro.

Sin planes de regreso definitivo

Pese a la emoción generada, todo apunta a que se trata de una participación puntual. El torero mantiene una vida centrada en su familia y en el campo, lejos del ritmo exigente de las grandes ferias.

Este tipo de festivales solidarios permiten a figuras retiradas reencontrarse con el público sin asumir la presión del circuito profesional. Y también sirven para recordar que el vínculo entre el torero y su afición rara vez se rompe del todo.

Jesulín volvió por una buena causa. Pero, durante unos minutos, también regresó el torero que convirtió a Ubrique en epicentro del toreo y que todavía hoy sigue ocupando un lugar especial en la memoria de muchos.

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