Andrés Millán, abogado, sobre su estrategia para garantizar el futuro de su hijo: "Le voy a meter 5.000 euros al nacer, pero no en una cuenta cualquiera"
El experto en inversiones hace referencia a los fondos indexados y al interés compuestos como estrategia para obtener una determinada rentabilidad
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Hablar de dinero e hijos en la misma frase suele despertar dos sentimientos inmediatos: responsabilidad y vértigo. ¿Cómo asegurarles un buen comienzo sin caer en promesas irreales ni fórmulas mágicas? Sobre esta idea reflexiona el abogado laboralista Andrés Millán, que en su perfil de TikTok (@lawtips) comparte una estrategia muy concreta para aprovechar el tiempo - y el interés compuesto - desde el mismo momento en el que llega al mundo.
"Esto es lo que voy a hacer cuando nazca mi hijo (...) Así, al cumplir 18 años, tendrá 90.000 euros disponibles para él", afirma el experto. Su planteamiento nace de una premisa muy sencilla: cuanto antes empiece a invertirse, más trabaja el dinero por sí mismo. Ahora bien, para conseguirlo es imprescindible contar con una buena planificación financiera, y todavía existe un gran desconocimiento alrededor de las inversiones. Entonces, ¿qué propone exactamente Millán y hasta qué punto es viable a nivel numérico y fiscal?
¿Qué son los fondos indexados?
"En cuanto nazca, le voy a meter dinero", explica Millán. "Pero no en una cuenta de ahorro (como la Cuenta Naranja), sino en un fondo indexado que haya dado históricamente un interés que ronde el 10%". Pero ¿qué significa esto? Según BBVA, se trata de "una institución de inversión colectiva que replica un determinado índice (como puede ser, por ejemplo, el Ibex 35 o el Eurotoxx 50)".
En otras palabras, un fondo indexado no intenta ganarle al mercado, sino acompañarlo. Al estar dentro de los fondos de inversión pasiva, su rentabilidad sigue de cerca la evolución de un índice concreto, comprando todas (o la mayoría) de acciones que lo componen. Además, como no dependen de las decisiones activas de un gestor, los costes con más bajos y las fluctuaciones del mercado van directamente a la inversión. Así, a largo plazo, se busca aprovechar automáticamente el crecimiento general de la economía, sin necesidad de estar pendiente de cada movimiento.
Así planifica Andrés Millán las aportaciones al fondo indexado
"Le voy a portar una inicial de 5.000 euros", prosigue el abogado. "Luego, cada mes le voy a meter 100 euros. De esta forma, al cumplir 18 años, va a tener 90.000 euros disponibles para él y yo solo habría aportado 25.500 euros. Esto es por la magia del interés compuesto durante tantos años sin impuestos".
El siguiente paso es decididr si crear una cuenta a nombre del padre o del hijo. "Lo más limpio es hacerlo en tu propia cuenta y, cuando cumpla los 18, se lo donas", aconseja. "Así también podrás ver si se lo merece".
En este escenario, el titular de la cuenta paga el IRPF por la plusvalía, que puede situarse entre un 19% y un 30%. "En un caso como este pagarías unos 12.000 euros", explica. Por su parte, el hijo podría recibir los 90.000 euros netos y ese sería su nuevo valor de adquisición. Además, solo se pagaría el Impuesto de Sucesiones y Donaciones que, en este momento, de padres a hijos, está muy bonificado (menos de un 1% o nada).
Aunque los números de Millán son coherentes y muestran el poder del interés compuesto, conviene recordar que un 10% de rentabilidad no está garantizado. Del mismo modo, factores como la volatilidad del mercado, la inflación o la fiscalidad concreta de cada comunidad autónoma puede afectar significativamente al resultado final. Por ese motivo, conviene diversificar la estrategia y realizar un seguimiento para ver cómo evoluciona a largo plazo.
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