Precios para dormir en una casa cueva en Cádiz
Turismo
Setenil oferta 36 viviendas rurales construidas en la piedra
El tirón turístico de las casas cuevas
Son cada vez más populares pero no son nuevas. La construcción de casas bajo la tierra, adaptadas al relieve de las paredes rocosas, era un práctica muy habitual en la antigüedad porque se empleaban menos elementos de construcción y contaban con otras ventajas como mejores condiciones climáticas porque la tierra y la roca aíslan la vivienda, un mayor ahorro energético por tanto y menos emisiones de contaminación a la atmósfera.
En la Sierra de Cádiz, estas casas cueva se han convertido en un verdadero dinamizador del turismo en la zona. El poder alojarse y dormir en estas viviendas tan peculiares es algo que llama la atención y aumenta el atractivo de la visita.
¿Y cuánto cuesta alojarse en este tipo de viviendas? Setenil por ejemplo oferta 36 viviendas rurales construidas en la piedra y los precios se ajustan a casi cualquier bolsillo. Los precios varían desde los 25 euros/noche hasta los los 100 euros/noche, todo dependerá de las prestaciones que se busquen, la ubicación y el tamaño de la construcción. Hay viviendas que se alquilan por habitaciones y hay otras que se alquilan al completo, viviendas con una dimensiones normales en grandes ciudades (80 metros cuadrados por ejemplo una de ellas), perfectamente acondicionadas y con todas las necesidades cubiertas. La mayoría incluso cuentan con una diseños interiores dignos de hoteles de cuatro o cinco estrellas.
¿Qué ventajas tiene vivir en una casa cueva?
Las casas cueva son una opción sostenible y funcional para aquellas personas que buscan una buena calidad de vida mientras respetan el medioambiente. Bien diseñada, se convierte en un espacio cómodo para vivir, perfectamente integrado en el paisaje natural y con un impacto mínimo en la ecología local. Algunos de los beneficios más interesantes serían:
- Mejores condiciones climáticas, al estar aislado por la roca y la arena, son viviendas más frescas en verano y protegen mejor del frío en invierno
- Ahorro energético, precisamente por ese aislamiento, los aparatos de calefacción y refrigeración son menos necesarios
- Menos emisiones de contaminación a la atmósfera
- Mayor aislamiento acústico
- Sus muros protegen mejor frente a tormentas y terremotos
- Ofrecen la posibilidad de recoger agua de lluvia o cultivar en el tejado
- Tienen un mayor encanto que las viviendas tradicionales
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