Semana Santa

Noche de luto con incidencias

  • El Viernes Santo ha sido este año especial porque no era el epílogo de los desfiles

El Viernes Santo fue algo extraño pero grande. La ausencia del Santo Entierro después de 28 años hizo que pareciera que le faltaba algo a la jornada. Como siempre, mucha gente en las calles y retrasos por los problemas del Silencio.

buena muerte

La cofradía de Buena Muerte marcó la jornada del Viernes Santo al sufrir un incidente en el paso de palio que demoró el transcurrir de la corporación por la carrera oficial. Al poco de salir de San Agustín, la corona de la Virgen del Mayor Dolor se rompió y el manto comenzó a caerse, obligando a aligerar el paso del palio hasta Catedral y a tomar medidas de urgencia para reparar los daños. Así, los vestidores Jaime Zaragoza y Pedro Utrera pusieron remedio al manto y al rostrillo de la Dolorosa, que se habían desplazado hacia atrás, y la cofradía de Piedad cedió la ráfaga de la Virgen de la Consolación (que procesiona en el misterio), lo que ofreció una estampa inédita de la Dolorosa en su palio.

Además de esto, el paso también sufrió otro accidente durante su trayecto, llegando a romperse las dos crucetas que soportan el peso de la mesa (sobre la que va la candelería, la peana y la propia dolorosa, los candelabros de cola,...).

Ninguno de estos incidentes llegó a mayores, y pese al retraso acumulado la cofradía pudo completar su recorrido de regreso a San Agustín.

expiración

La hermandad de la Expiración, que a las cinco de la tarde salía de la parroquia del Santo Angel, fue la que abrió los desfiles procesionales de la jornada del Viernes Santo y también la primera en realizar la estación penitencial en la Catedral y en pasar por la carrera oficial, congregando a numeroso público. La cofradía, que mantiene una tradicional vinculación con la Guardia Civil, contó con una representación de jefes, oficiales y suboficiales de la Benemérita en la presidencia del paso de misterio, que llevaba como capataz a Francisco Vázquez y el acompañamiento musical de la agrupación musical Polillas que a las diez de la noche, cuando el cortejo pasaba por la calle Ancha, interpretó Cádiz Cofrade, de Abel Moreno. En la presidencia del paso de la Virgen de la Victoria formaban representaciones de las hermandades del Santo Angel y de Desamparados, que radican en el citado templo castrense, así como de los grupos parroquiales. José Antonio Moreno dirigía a la cuadrilla de cargadores que portaba el , cerrando el cotejo la banda de música Virgen de la Estrella de Puerto Real, que al llegar a la plaza de San Antonio tocaba la marcha Triana de Esperanza.

siete palabras

En la iglesia de La Merced la cofradía de las Siete Palabras demostró una vez más la evolución que está teniendo. Era la oprtunidad de ver por última vez el paso actual que será sustituido por uno de Juan Carlos García Díaz. Mucha gente en la salida para la puesta en escena de esta hermandad, hasta ahora de marcados tintes castellano. La cuadrilla, que se tuvo que formar en muy poco tiempo, sacó el paso a la calle con pericia. Delante, en la presidencia, el ex presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, Miguel García Díaz, procesionaba de paisano debido a que por la mañana pronunció el Sermón de las Siete Palabras. Y es que la gran jornada de esta cofradía empezó mucho antes.

servitas

La Orden Servitas preparó con su habitual singularidad la salida procesional. Una "función litúrgica", como la definieron en la oración y la lectura del Santo Evangelio que se llevaron a cabo con el paso de la Virgen de los Dolores ante el altar mayor de San Lorenzo y con todos sus hermanos y devotos alrededor. Cuando las filas de nazarenos comenzaron a salir, desde el órgano del templo sonó Virgen del Valle, aportando al momento un recogimiento propio de Viernes Santo. Precisamente una vez que el palio alcanzó la calle, con una compleja maniobra bien ejecutada por la cuadrilla de Julio Reyeros, de nuevo la marcha compuesta por Vicente Gómez Zarzuela acompañó a la Dolorosa en sus primeros metros de recorrido por la calle Sagasta. Estampa de Viernes Santo.

ecce mater tua

Ecce Mater es la que casi todos los años ha cerrado los desfiles procesionales, aunque este año iba a hacerlo Santo Entierro,. La congregación mariana, que no está dentro del Consejo Local, se encontró casi un desierto cuando salió de su templo en Santiago, ya que se enfrentó al desmontaje de equipos de televisión, las sillas y la recogida de basuras. Pese a ello, la larga fila de hermanos aguantó estoicamente e hizo su recorrido procesional con la sobriedad que le caracteriza. A las 2.15 terminaba su recorrido por Ancha.

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