La Soledad estuvo más acompañada que nunca
Vera-Cruz
La hermandad de la Vera-Cruz fue la única que decidió procesionar
La Virgen de la Soledad estuvo anoche más acompañada que nunca, ya que fue el centro de la jornada del Lunes Santo, en la que la hermandad de la Vera-Cruz fue la única en realizar su estación penitencial en la Catedral.
A las ocho y diez de la tarde, tras varias reuniones y consultas a diversas fuentes meteorológicas, el hermano mayor, Miguel Ángel Morgado, anunciaba desde el altar mayor de San Francisco la decisión de la junta de gobierno de efectuar su salida, una vez informado de que no existía posibilidad de nuevas lluvias hasta la una de la madrugada de hoy y el conservador de su imagen titular, José Miguel Sánchez Peña, comunicarle que estaba más protegida después de restaurarla.
Un prolongado aplauso de todos los presentes siguió a su palabras y seguidamente se comenzó a preparar la salida con una oración por la vida, seguida de la exposición del Santísimo, bendición y reserva, a cargo del franciscano José Luis Millán, y el sacerdote y hermano de la cofradía Rubén Virués, que leyó el Evangelio de San Lucas sobre la encarnación del Hijo de Dios.
Tras la lectura del acta de la junta de gobierno acordando realizar la estación penitencial, el mayordomo, Pablo Castellano, entregó el cortejo al fiscal, Domingo Blanco.
A las nueve menos cuarto se abrían las puertas de la iglesia y el numeroso público congregado en la plaza de San Francisco irrumpía en un aplauso.
En el cortejo destacaba el "Lignum Crucis" sobre un carro, que precedía al paso de misterio, dirigido por Benito Jódar, en el que destacaba la restaurada imagen del Cristo, con la nueva cruz arbórea y la corona de espinas, acompañándolo la capilla musical de la banda municipal de Chiclana.
A las nueve y diez salía el palio con la imagen de la Virgen de la Soledad, adornado con calas blancas, con Manuel Cortés como capataz y al que acompañaba la banda de música del Maestro Enrique Montero de Chiclana.
También te puede interesar
Lo último
El parqué
Jornada de cautela
EDITORIAL
“El trato” del turismo con Andalucía
¡Oh, Fabio!
Luis Sánchez-Moliní
La ordinariez de la ordinalidad