¿Necesita San Fernando otro albergue? Cinco años a vueltas con el centro de baja exigencia
La propuesta, que en el pasado mes de noviembre fue aprobada por segunda vez en el Pleno, ha vuelto a ponerse sobre la mesa ante la petición del PP de incluir su puesta en marcha en los nuevos presupuestos
El Pleno aprueba por segunda vez la puesta en marcha de un albergue de baja exigencia para personas sin hogar en San Fernando
Un albergue 'de baja exigencia', 'de alta tolerancia', de 'altas capacidades' o 'alojamiento alternativo permanente'. Son algunas de las denominaciones que en los últimos años se han utilizado en San Fernando para referirse a la misma cosa: la puesta en marcha direcamente por parte del Ayuntamiento isleño de un centro de acogida para personas sin hogar, para personas vulnerables y en exclusión social, que garantice que absolutamente nadie pasa la noche en la calle. El concepto, por tanto, es el de un albergue de gestión municipal con unas normas mínimas y flexibles, lo que asegura un amplio acceso y, por ende, una cobertura mucho más amplia.
San Fernando, cabe recordar, cuenta actualmente -y desde hace más de 26 años- tiene San Fernando, Federico Ozanam, está gestionado por la Sociedad San Vicente de Paúl con el concierto de plazas con el Ayuntamiento de San Fernando. Recientemente, se han aumentado dichas plazas con una reforma de las dependencias que ha subvencionado el Consistorio isleño.
No obstante, la idea de poner en marcha un centro de baja exigencia gestionado directamente por el Ayuntamiento no ha perdido fuerza, ni mucho menos.
La propuesta -que el PP ha señalado específicamente en sus alegaciones a los presupuestos municipales de 2026- lleva ya varios años sobre la mesa en San Fernando. Y, de hecho, también la han reclamado y apoyado otros partidos en distintos momentos: Podemos, en su día; VOX, AxSí... Y, por supuesto, es una de las cuestiones en las que más insisten las asociaciones y colectivos que trabajan con las personas sin hogar, como Calor en la Noche, la Asociación de Personas Sin Hogar pero con Derechos o la delegación local de la Asociación Pro Derechos Humanos... Así que la propuesta suscita un amplio consenso, incluso de formaciones de muy diferente ideología -y de uno y otro extremo- así como de las entidades que trabajan en primera lína con estas personas vulnerables.
Aunque del tema ya se hablaba desde antes, fue la pandemia y el estado de alarma decretado en 2020 el que centró la atención en este proyecto después de que desde el propio Ayuntamiento isleño -durante las semanas del confinamiento- se ideara una solución similar con carácter urgente para poder dar cobertura a todas las personas que vivían en la calle. Se aprovechó un centro educativo para dar cabida a un centro de acogida, que funcionó bastante bien. Y la iniciativa fue aplaudida por todos.
La puesta en marcha del albergue de baja exigencia fue, de hecho, una de las medidas consensuadas en lo que se llamó la comisión para la reconstrucción tras la crisis del coronavirus que promovió el Ayuntamiento de San Fernando al objeto de poner en marcha diferentes actuaciones y ayudas tendentes a la recuperación de la normalidad y a contrarrestar el impacto económico del confinamiento.
Desde el gobierno municipal se afirmó incluso que ya se contaba con un proyecto e, incluso, con un posible local para dar cabida a este centro de acogida, aunque no se llegó a poner en marcha.
Precisamente, en el pasado mes de noviembre -a iniciativa de una moción del PP- la puesta en marcha del albergue de baja exigencia volvió a debatirse en el Pleno, donde se aprobó por segunda vez en cinco años.
Dicha moción aprobada por unanimidad, básicamente, retomaba la misma idea que en 2020 -justo tras el confinamiento y la puesta en marcha de un alojamiento en este sentido para dar cobertura a las personas que vivían en la calle- llevó a todos los grupos, también de manera unánime, a pronunciarse a favor de una instalación municipal de este tipo en San Fernando, "sin que nada se haya hecho en cinco años", como recriminó el PP al gobierno municipal del PSOE.
La concejala de Desarrollo Social, Isabel Blanco, aseguró entonces en el debate que "no es cierto" que desde el gobierno municipal "no se hiciera nada" por las personas sin hogar y se recordó que las subvenciones nominativas que reciben los diferentes colectivos que trabajan en este campo "han aumentado exponencialmente" desde 2017. "Además, este año tanto el comedor (El Pan Nuestro) como el albergue (Federico Ozanam) han recibido subvenciones de capital que han supuesto además un incremento de plazas yaumentar la posibilidad de tener más plazas en el albergue. También se ha aprobado el protocolo de empadronamiento que permite que las personas sin hogar tengan un acceso más fácil a los recursos públicos y desde el 1 de agosto contamos con un equipo de calle que atiende a las personas que no acceden con tanta facilidad a los recursos y se le acerca así a toda la red de recursos que están a su disposición", apuntó.
Ahora, el PP ha vuelto a insistir en el tema al apostar por su inclusión en los presupuestos, lo que vendría a poner de manifiesto un compromiso explícito para su puesta en marcha al contar ya con una partida económica asignada directamente.
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