La colmena
Magdalena Trillo
¿‘Tradwives’?
Menos mal que a Donald Trump no se le concedió el Premio Nobel de la Paz. Aunque María Corina Machado le hizo una entrega solemne del suyo, después de que la ninguneara en Venezuela. A propósito de la tercera guerra mundial que intenta provocar este magnate (cada día tiene más pinta extravagante), se ha vuelto a especular sobre los riesgos de la Base de Rota. El embajador de Irán dijo que sería un objetivo si la utilizan para los ataques en el Golfo. Y no le han dado un diplomático tirón de orejas a dicho embajador, lo que también es un fallo del ministro Albares y su jefe don Pedro. El caso es que se ha especulado con un futuro traslado de la base a Marruecos. No va a suceder. Pero hay que zanjar esa posibilidad.
La Base de Rota es buena para Cádiz, Andalucía, España y la humanidad. Ahora el Gobierno progresista, para distanciarse de Donald, está vendiendo la pintoresca idea de que esta base es algo así como la sede una oenegé. Y que aquí no se va utilizar nada para combatir a Irán. Pero, bueno, ¿qué nos estás diciendo? De momento, se han llevado más de una decena de aviones cisternas estadounidenses a otras bases. Pero no es porque se hayan acongojado tras las severas advertencias del Mio Cid don Pedro, sino porque les interesa tenerlos en otros lugares por motivos estratégicos. Por su parte, dos de los destructores que tienen su base en Rota, el USS Roosevelt y el USS Bulkeley, están participando en los ataques y se encuentran en el Mediterráneo para ayudar al escudo antimisiles de Israel.
La base de Rota está cumpliendo sus funciones operativas, como las demás bases que tiene repartidas EEUU por el ancho mundo. En este conflicto, las utiliza en Bahréin y en Arabia Saudí, Kuwait o los Emiratos Árabes, entre otros. Porque los principales enemigos de Irán y del régimen de los ayatolás chiíes son los países islámicos suníes de su entorno. En ese contexto, pensar que EEUU pudiera instalar una o dos bases operativas en Marruecos no es ninguna majadería. Es un aliado de los yanquis. Y el problema no sería sólo que España se quedara sin las de Rota y Morón, sino la pérdida de seguridad que eso implicaría.
Pero, tranquilos, eso no va a pasar. No está en la agenda. Ni Irán atacará Rota. Esta es una guerra que se ha visto cómo ha empezado, pero no se sabe cómo acabará. Pues los que están por medio no son personas fiables y se mueven por impulsos esquizofrénicos. Con Joe Biden vivíamos más tranquilos, aunque él tampoco sabía lo que decía. El mundo está para irse en cohete a la luna.
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