El fallo contrario a la protección de una finca cuestiona el Peprich, según el PSOE
Cavada critica que se haya descatalogado el antiguo Cine Alameda y su cambio de uso público y social a uso residencial "El catálogo se elaboró sin rigor y seriedad", asegura
La finca número 13 de la calle 24 de Septiembre de 1810 tendrá que recuperar el primer nivel de protección que se le había asignado en la elaboración del catálogo de fincas protegidas del Plan Especial del Casco Histórico (Peprich). Eso quiere decir que pasará de estar incluida en el grupo de los inmuebles del nivel 3.II -más restrictivo- al nivel 4 (de los cinco existentes). El Ayuntamiento está obligado a esta modificación tras fallar el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) a favor del recurso presentado por una familia isleña que consideró injusta la decisión municipal. Esto, considera el Partido Socialista (PSOE), cuestiona el Peprich y refuerza las críticas que la formación realizó en su momento por la elaboración del catálogo de fincas y su posterior revisión, "que no sirvió para nada", apuntó la portavoz socialista, Patricia Cavada.
La sentencia de este recurso interpuesto por lo contencioso administrativo considera que el cambio de catalogación no ha quedado argumentado, y considera que éste "no es razonable, ni explicable", leyó la dirigente del PSOE del texto judicial. No ha tenido en cuenta los informes del arquitecto redactor, ni del Ayuntamiento, que rebatían la demanda de los recurrentes. De hecho, su situación se compara con otras fincas similares, que tienen nivel de catalogación 4, como son Churruca número 20 y número 22.
La reclamación de estos afectados pretendía devolver a la finca -una inmueble de tres viviendas, dos plantas y 177 metros cuadrados, según la ficha del catálogo- ese nivel de protección, menor al que se estableció con la revisión del documento. Con protección 4, explicó Cavada, se concede al edificio un valor ambiental para mantener la imagen del entorno, lo que permite actuaciones de reforma, sustitución, ampliación o construcción. Por el contrario el 3.II considera que las fincas tienen valor arquitectónico y tipológico, y delimita las obras permitidas, las ampliaciones y nuevas construcción necesitan permiso.
En la ficha del catálogo de fincas protegidas, tras el fallo judicial y su paso por pleno, volverá a constar una catalogación de nivel cuatro, modificando además las actuaciones permitidas, prohibidas y obligadas. El resto permanecerá igual, como la descripción del estilo arquitectónico en la que se destaca la existencia de una cornisa de coronación en la fachada en la planta baja, y la existencia de un recercado y guardapolvo superior decorativo, formado por un arco rebajado con pequeñas ménsulas laterales. También resalta las alteraciones del inmueble como la ampliación vertical, de planta baja más primera, que rompe con el ritmo de planta baja, y el revestimiento y cromatismo del frente. Aun con todo reconoce que conserva su esencia primitiva tanto en la planta baja como en la montera del patio.
Este fallo judicial pone en entredicho al Peprich, sostiene el PSOE, que siempre criticó "la falta de rigor y seriedad con la que se elaboró el catálogo, una tarea de cortar y pegar las fichas". "El Peprich nació estricto y la revisión no cambio esto, con más de 900 fincas dentro del catálogo, mucho más que otros municipios de la zona con centros históricos importantes", añadió. Desde las filas socialistas advirtieron, tanto en la aprobación del documento urbanístico en febrero de 2008 como en la aprobación de la revisión del catálogo (en sus niveles 3,4 y 5) en julio de 2011, que este plan debía cumplir su misión de proteger el conjunto histórico, pero también dinamizar el centro en el plano económico como demográfico. "El Peprich es la gran contradicción del PP. Cuando Pedemonte era concejal recogió firmas junto a Pascual Junquera contra el plan. Luego cuando llegaron al Gobierno no cambiaron nada y hoy Ángel Martínez sigue defendiéndolo", lamentó la portavoz del PSOE. A su juicio, el urbanismo no puede estar pensado contra la ciudad. "No es normal que aquí no funcione el centro urbano o los polígonos y en el entorno sí", prosiguió.
El caso contrario al de 24 de Septiembre de 1810 lo protagoniza el número 9 de la Alameda Moreno de Guerra, donde se sitúa el antiguo Cine Alameda. Curiosamente, ironizó, esta finca ha pasado del nivel 3.I, lo que supone una protección intermedia, a estar descatalogada. Su uso también cambia: pasa de tener un uso para servicio público y social a uso residencial. "Tenía unas valores arquitectónicos que después se descartaron", señaló, cuando entienden los socialistas de la protección necesaria para edificios como el de Telefónica o el Museo.
También te puede interesar
Lo último