Vías y Obras quiere frenar el descontrol publicitario en el mobiliario urbano
El Gobierno local advierte de que las sanciones pueden llegar hasta los 300 euros
Pintar una farola cuesta al Ayuntamiento entre 45 y 50 euros. Sin embargo, en no pocas ocasiones, el resultado de la actuación apenas luce -o incluso dura muy poco- puesto que se aprovecha para colocar carteles, anuncios, propaganda... Es una cuestión estética que afecta especialmente al centro. En la misma calle Real se han visto muchos casos en las últimas semanas debido, principalmente, a los múltiples espectáculos organizados durante la temporada estival que se publicitan sin control por parte del Ayuntamiento. Pero también llega a otras zonas, como la Ronda del Estero, donde incluso a veces pueden convertirse en un problema de seguridad vial -así lo dijo ayer el propio responsable municipal, el concejal Daniel Nieto- al dificultar la visibilidad en una intersección.
En la Delegación Municipal de Infraestructuras, Vías y Obras, al frente de la que está el concejal Pascual Junquera, están hartos de pintar y arreglar farolas y otros elementos del mobiliario urbano para que el resultado apenas se note.
"Hay un objetivo que nos hemos marcado en la Delegación de pintar todas las farolas -y todo el mobiliario urbano de carácter metálico- antes de que expire el mandato corporativo", recordó ayer Junquera. "Queremos dar una vuelta completa a toda la ciudad en este sentido". De hecho, el propio alcalde, José Loaiza, se ha mostrado especialmente orgulloso de este trabajo -el repintado de las farolas y el repaso del mobiliario urbano- en varias ocasiones al hacer balance de su gestión.
Por eso, quieren frenar la desproporcionada colocación de carteles a la que La Isla ha asistido en las últimas semanas. Lo primero ha sido un llamamiento a la colaboración ciudadana. Una advertencia. Porque ayer, el delegado de Seguridad Ciudadana, recordó que existe y está vigente una ordenanza municipal que sanciona la colocación de carteles y otros elementos publicitarios en el mobiliario urbano. "Las sanciones pueden ser leves o graves, y variar desde 150 hasta 300 euros, además de la obligación de reponer el mobiliario dañado", recordó. "Incluso, en el caso de que los autores sean menores de edad, la sanción puede conmutarse por trabajos comunitarios".
De momento, el Ayuntamiento no emprenderá una campaña específica para controlar la colocación de propaganda que afecta al mobiliario. Tan solo se ha limitado a lanzar un llamamiento ciudadano y solicitar su colaboración. "No habrá una vigilancia especial. Entre las prioridades de la Policía Local no está perseguir la colocación de carteles en las farolas", afirmó Daniel Nieto. "Pero hay que tener claro que el Gobierno municipal tiene instrumentos a su alcance para sancionar, especialmente si ve que las mejoras en el mobiliario urbano que está acometiendo se están viendo dañadas, con el consiguiente gasto para las arcas municipales".
Según Pascual Junquera, antes de que acabe el año Infraestructuras, Vías y Obras tiene previsto pintar 200 unidades más en distintas zonas del término municipal.
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